miércoles, 3 de marzo de 2010

LA DIFERENCIA ENTRE UN CÉSAR Y UN JUANITO

Marcela Gómez Zalce
03 marzo 2010
gomezalce@aol.com
• Entre gritos de guerra y huevazos…
• El ABC de la responsabilidad penal
La risa, mi estimado, va unida casi siempre a la burla. Delicado y alarmante el declive y la descomposición política que enfrenta este (des)gobierno en demasiados frentes, donde el tiradero es el sello de la casa. El botón develado por el informe de la SCJN sobre la imperdonable tragedia ocurrida en la guardería ABC de Hermosillo, Sonora, con el asesinato de 49 chiquitos embodegados tiene el sello de que en Los Pinos metieron las manos (limpias, of course) para sacar de la escalofriante película a la amiga de Margarita Zavala, la entonces coordinadora de las guarderías, Carla Rochín Nieto, quien no aparece mencionada ni con el pétalo de un párrafo en donde Juan Molinar Horcasitas sale cuestionado de las facultades del IMSS para firmar y subrogar este servicio que, además, salió pésimamente calificado.
Si de Estado de Derecho se llenan la boca esta caterva de disfuncionales, my friend, habría que hacerlo realidad tan sólo por el hecho de que los ministros señalaron que no tenían facultades legales para andar presumiendo el poder de la firma y con esto se derivarían secuelas… de tipo penal. Sólo así se explica el cinismo desbordado que desde España Molinar Horcasitas regaló al aclarar que la petición de su renuncia sea un asunto periférico, atajando que hay una mala interpretación de la SCJN sobre la ley que rige en las guarderías subrogadas. O sea…
La impunidad tiene permiso y licencia para matar.
Y para continuar con el simpático catastrofismo de que esta PANdilla en el poder (del no poder) no arregla ni una kermés, a César Nava se la aplicaron completa los priistas en el Congreso al (gritarle ¡quiere llorar, quiere llorar¡) negarle su solicitud de licencia (lástima que no era un Juanito) por cuatro meses para separarse del cargo como diputado.
El atractivo quid, amable lector, es que César & associates no amarraron la maniobra política que no estaba en la agenda legislativa, lo que le originó no sólo la estupenda rechifla, risa y gritos de guerra tricolor sino una ola de zapes (con picahielo) del (des)gobierno que ven con preocupación (y ocupación) la posibilidad de volver a intentarlo, y que en caso de salir victorioso con la divertida licencia se especulará que hubo arreglón y ni cómo salvar cara, yes?
La ¿ingenuidad? de Nava rayó en la estupidez al esgrimir los argumentos de su solicitud para ausentarse durante cuatro meses y dedicarse de tiempo completo a las elecciones del próximo julio.
¡Chingón!
César, muy modosito, les pide permiso a los monstruos del PRI que están agraviados, molestos, enchilados y lo que le sigue por el asunto de las célebres alianzas electorales, para separarse e irse de tiempo completo a operar la guerra sucia y las travesuras distintivas del haiga sido como haiga sido. Y como resultado de la madriza legislativa atinó a decir que en el PRI… tienen miedo.
Indudable que este espléndido sentimiento ronda los pasillos tricolores, aunque en uno con especial fogosidad: el del Estado de México. El mismo que es la causa, el origen y el fondo de las formas del inédito acuerdo bajo la mesa para empinarle a millones de mexicanos más IVA por la promesa de evitar las mentadas alianzas. Es ahí donde Enrique Peña Nieto le mide el agua al camote electoral que podría ponerlo en aprietos ahora que, literalmente, se siente despachando en Los Pinos en el 2012.
Y para botón, que ya parece mercería, ayer en el marco del aniversario de la erección del Estado de Méxic, Peña Nieto se aventó un discurso digno de destape en el año de las estrellas del Bicentenario que al final se vio opacado por una guerra de… huevos.
Sí, en un costado del Teatro Morelos se manifestaban miembros del SME, cuya marcha se salió un poquito de control y terminó en el estacionamiento donde se reunía la ilustrísima clase política que al salir se encontró con una cálida bienvenida a huevazos y consignas...
Una muestra más que el hornito social sigue sin estar para bollos mexiquenses, con todo y magnánimos discursos de entrarle (¿con huevos?) a las simpáticas reformas pendientes…
Los recientes acontecimientos en el territorio nacional, donde la violencia alcanza una vertiginosa ola de descomposición y el Congreso enseña un enrarecimiento político, son señales que deben con urgencia ser atendidas.
Y si no pueden, my friend,… renuncien.
gomezalce@aol.com

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