martes, 23 de marzo de 2010

DEMANDAN RENUNCIA DEL RECTOR DEL ITESM; TORTURARON A LOS ESTUDIANTES, DICE LA MADRE

De Alerta Periodistica
Lunes, Marzo 22, 2010
Estudiantes, comunidad, y gente de la sociedad nuevoleonesa, demandaron la renuncia del rector del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) por haber dejado “mal parado al Tec”, haber mentido y ser una persona que ha perdido la confianza de todos a quienes dirige, después de los hechos en que perdieron la vida dos estudiantes de esa Casa de Estudios y que en principio fueron calificados como “sicarios caídos” en la refriega entre militares y delincuentes.
A través de comentarios en las redes sociales y los periódicos digitales, decenas de personas han vertido opiniones en donde descalifican al rector del ITESM, Rafael Rangel Sostmann, y le piden que “por dignidad y respeto a los alumnos” renuncie al puesto.
Por ejemplo, un anónimo escribió en la zona de comentarios de El Norte de Monterrey,
“Basta de especulaciones. Me apena decir esto, pero Sostman por dignidad y respeto a los alumnos renuncia a tu cargo… Eres una persona sumamente valiosa, pero como líder de una institución que inculca honradez dejaste muy mal parado al Tec… Recuerda Sostman que desgraciadamente si el líder miente… toda la institución a su cargo queda como mentirosa!!! y a qué fuiste a hablar con el Gobernador? a ver cómo iban a manejar la situación? Mis respetos para Mauricio Santos. Esos sí son ciudadanos de verdad!!!”
Cabe mencionar que Mauricio Santos es un alumno del Tec de Monterrey, que el día de los hechos estaba dentro del plantel, como a las 02.00 horas, cuando inició el tiroteo entre los Marinos y los delincuentes. Se encontraba junto a un elemento de seguridad del mismo Instituto y a través de la radio de intercomunicación se fue enterando del curso de los acontecimientos.
En entrevista con el mismo Norte de Monterrey, Santos confirmó que esa misma madrugada del sábado, se enteró que habían herido a dos estudiantes, lo cual él transmitió a través de Twitter, además de que dio a conocer las anomalías que cometieron los Marinos, al quitarles, por ejemplo, los radios a los guardias de seguridad del Tec. Además, dijo, antes de ello ya habían retirado todos los videos grabados por las cámaras de seguridad, para evitar quedaran evidencias de los hechos.
Esto, al revelarse el domingo, fue lo que propició que las autoridades tuvieran que salir a rectificar la información dada a conocer, además de que la familia identificó los cadáveres en la Morgue, los cuales correspondían a estudiantes y no a sicarios como lo hicieron saber tanto la Procuraduría General de Justicia del Estado, como el propio rector, que tuvo que salir a desdecirse al día siguiente, lo que ha provocado la indignación de la sociedad nuevoleonesa y la censura por parte de gran número de personas a nivel nacional.
La revista Proceso, publicó, por su parte, declaraciones de la madre de Jorge Antonio Mercado Alonso, la señora Rosa Elvia Mercado Alonso, en donde cuestiona a las autoridades sobre la posibilidad de que su hijo haya sido torturado, al igual que Francisco Javier Arredondo Verdugo, el otro estudiante fallecido a manos -dicen- de los mismos Marinos.
En esa nota presentada por el semanario, se destaca que Rosa Elvira denunció que el rostro de su hijo, al igual que el de Francisco, estaba desfigurado. Es más, confesó que, debido a las lesiones, le costó trabajo reconocer a su hijo. “Para el funeral, tuvieron que ponerle mucho maquillaje y ni así quedó igual. Tenía el rostro muy exquisito pero, por como quedó, pensamos que fue objeto de tortura”. Eso, no lo han explicado las autoridades.
Alberto, otro ciudadano que comentó en el Norte, dijo que “como siempre el Tec tirando dinero para tapar cualquier cosa que huela a delito e implique a los sus alumnos. ACLARO no digo que los muchachos muertos hayan sido delincuentes, sino que Rangel así lo creyó y por eso lo ocultó. Así lo ha hecho siempre, pero no contaba con que eran buenos estudiantes y sus familiares iban a salir a declarar. No Sr. Rangel, esto no es como la muchacha del baño de la biblioteca o de Aulas IV que se les pudo comprar sus silencio con dinero, becas al 100% para ellas y sus futuros hijos (sip como ve que los acuerdos salen a la luz)”.
Otro usuario, que se identificó como San Pedro, comentó: “Ya no podemos confiar en el rector del ITESM. QUE RENUNCIE!
Joaquin Urrutia Heicks, Matricula 904803, de Tec, escribió, por su parte:
“Hoy entre a clases y vi las flores, veladores y todo lo que se ha ofrecido en nombre de los compañeros asesinados, fallecidos, muertos o como quieran llamarle…y saben que? viendo todo ello simplemente NO se percibe la razón de su muerte. Sentí vergüenza ver lo buenos que somos para reproducir esa parafernalia dramática que vemos en la tele y películas, pero ni una sola señal de rotunda exigencia de la comunidad estudiantil por aclarar los hechos. Tenemos derecho a saber COMO murieron, yo tengo buen concepto del ejercito pero si por error se asesino a nuestros compañeros también debe saberse. Algo mas, a los compañeros y foristas que se llenan la boca de drama diciendo que "estamos en una guerra", les recuerdo que vivimos en un mundo global y esa frasecita suena por todos lados. Tengo compañeros exatec en varias partes del mundo y cuentan con indignación como por quererse legitimar el gobierno le dio un toque mediático al asunto que esta hundiendo la imagen de México en el extranjero…y no se si lo saben, pero la 3a fuente de divisas del país es el turismo”.
Y así, en ese sentido van decenas de comentarios, todos en demanda de la renuncia del Rector y que pueden ser resumidos en una sola palabra que deja como testimonio un Exatec, como se llama a los egresados: VERGUENZA…

ESTRATEGIA: TIRAR EL BULTO

Martes, Marzo 23, 2010
Plaza Pública/ Miguel Ángel Granados Chapa.-
Un general con mando de tropas explicó así a un importante político norteño la estrategia del Ejército contra los narcotraficantes: "Salimos a las calles y donde los encontramos, los matamos". Tal simpleza explica la cantidad de bajas que causan las intervenciones militares. Suele haber más muertos que detenidos. Pero entre las víctimas no sólo hay delincuentes sino también personas ajenas a la batalla que con tan elemental lógica despliega la fuerza militar.
El comunicado de la Secretaría de Gobernación (¿por qué no de la Defensa?, ¿ por qué no de Seguridad Pública?, ¿por qué no de la PGR?, ¿por qué de Bucareli, que carece de competencia en esa materia?) describe el trayecto de los efectivos castrenses que participaron en la balacera en que resultaron muertos dos estudiantes de posgrado de ingeniería del Tecnológico de Monterrey:
“El cuartel general de la 7ª. zona militar recibió una denuncia ciudadana alertando que en el bar Valentona se encontraban individuos armados. De inmediato el personal militar se trasladó a dicho lugar”. ¿Así nada más, sin recabar información adicional que corroborara la denuncia anónima? ¿Sin coordinar la acción con autoridades locales, sin siquiera notificarles ya no que se dirigían al lugar sino del motivo del hecho, la denuncia del grupo armado presente en esa cantina? ¿Sin considerar los riesgos de una trampa?
Cuando el personal militar iba en camino, "una camioneta se emparejó y, al realizar una maniobra peligrosa, fue seguida por la unidad militar". Tal desvío de su destino previsto, ¿significó que el grupo armado en la Valentona permaneciera allí o se marchara sin problema? ¿Eran los mismos los integrantes de dicho grupo y los que distrajeron la atención de los militares que en vez de seguir hacia donde el telefonema los llamaba siguieron a un vehículo por hacer "una maniobra peligrosa"?
Trocar su rumbo fue erróneo, significó caer en la probable trampa tendida a los militares pues "momentos después, ya sobre la avenida Eugenio Garza Sada, la camioneta comenzó a abrir fuego", ante lo cual "los efectivos militares repelieron la agresión en las inmediaciones del Tec de Monterrey". De pronto, "el vehículo de los agresores se detuvo, parte de los delincuentes huyeron rumbo a la entrada de esa institución educativa y los restantes al crucero de las avenidas Garza Sada sur y Luis Elizondo, donde varios de ellos fueron recogidos por una patrulla tipo pick up, aparentemente de la policía local, la cual se dio a la fuga".
Al día siguiente el gobernador Rodrigo Medina admitió que agentes estatales y municipales han sido cooptados por la delincuencia, y el domingo informó que 81 miembros de esas corporaciones fueron dados de baja, pero al parecer sólo cuatro fueron consignados al Ministerio Público. El motivo del cese y la consignación fue la participación de los involucrados en los bloqueos de calles con vehículos robados, que impidieron la circulación de personal militar y generaron caos vial en la capital de Nuevo León. Pero nada se dice del auxilio presuntamente prestado a los atacantes de la unidad militar que iba a la Valentona.
"Simultáneamente a esos hechos -continúa Gobernación- arribaron más camionetas con agresores que comenzaron a atacar desde diversos puntos con granadas y armas de fuego al personal militar. Esta situación propició que los efectivos militares buscaran nuevos lugares de protección y desde donde contraatacar a los agresores, en tanto llegaran refuerzos al lugar de los hechos… Una vez controlada la situación arribó al lugar del enfrentamiento el AMPFC (agente del ministerio público federal), personal de peritos en balística, y del SEMEFO (Servicio médico forense) para recabar evidencias, levantar los cuerpos y dar fe de los hechos". ¿Levantar los cuerpos? ¿Cuáles cuerpos? En las líneas anteriores, ni en las posteriores se describen los resultados de la escaramuza. En la explicación oficial no hay un solo dato sobre el momento y la forma en que cayeron Jorge Antonio Mercado Alonso y Javier Francisco Arredondo Verdugo. Se informa, en cambio, que "durante el enfrentamiento resultó herido un elemento militar, mismo que fue trasladado de inmediato para su atención médica, encontrándose estable".
Ni Gobernación, ni la Defensa, ni el gobierno estatal o el municipal se refieren en momento alguno a la tercera víctima de los enfrentamientos. Se trata de una señora que viajaba con su marido en un automóvil donde llevaban un pastel a casa, tal vez a una celebración que ya no pudo ocurrir. "El hombre narró que fue imposible evadir el tiroteo" (Reforma, 21 de marzo).
Los Pinos expidió un comunicado donde se presentan las condolencias presidenciales por la muerte de los jóvenes Mercado Alonso y Arredondo Verdugo. Además de la muerte, las víctimas habían sido presentadas como sicarios, en una calificación de la que nadie quiere hacerse responsable. La Sedena informó el propio día 19 que en los hechos habían perecido dos personas cuya identidad se desconocía. El procurador Alejandro Garza Garza dijo que se limitó a reiterar que no se había identificado a las víctimas. Y sin embargo, los jóvenes sacrificados llevaban consigo sus credenciales del Tecnológico. Ante los informes oficiales, la propia institución aseguró el viernes por la noche que nadie perteneciente a la misma había estado involucrado en la acción.
Menos mal que a la señora muerta, la tercera víctima, no la inmiscuyeron en el narcotráfico.
Cajón de Sastre
Con gesto doblemente teatral, los signatarios del mensaje No a la Generación del No titularon Segunda llamada a la republicación de su exhortación a aprobar la reforma política presentada por el Ejecutivo, tras de lo cual han aparecido otras iniciativas que únicamente son mencionadas en la republicación de aquel texto. Ocupados en la obtención de nuevas firmas para la segunda llamada (que acaso sea el precedente de una nueva publicación donde se diga Tercera llamada, tercera, comenzamos), los promotores del No a la Generación del No se distrajeron y mantuvieron en el elenco a por lo menos dos personas que les habían comunicado el retiro de su firma, Enrique Krauze y Sergio Aguayo. A su vez, los diputados panistas, gozosamente autocalificados como generación del sí estorbarán el abordamiento de la reforma política al poner a discusión la laboral.
miguelangel@granadoschapa.com

MUERTE Y RABIA EN EL TEC...

Álvaro Delgado
MÉXICO, DF, 22 de marzo (apro).- En un país de profunda y crónica desigualdad, que ha excluido del desarrollo a más de la mitad de los habitantes, la élite política y financiera ha decretado también que los mexicanos no valen igual. Y así como en vida los hay de primera y de segunda, los muertos tienen análoga clasificación.
Se trata de una execrable categorización que se explica en el contexto de una sociedad que, en vastas porciones, es tan profundamente discriminatoria --y reproductora de los prejuicios de la élite--, que denomina naco a quien no sólo tiene piel morena, sino precariedad económica.
Por eso se entiende la indiferencia y hasta la repulsión de la élite económica y política ante el hambre y la muerte de millones de mexicanos, incluidos los que padecen las arbitrariedades y la pérdida de vidas a manos de bandas criminales que controlan vastas comarcas del país, pero también por parte de policías y soldados que operan con total impunidad.
Apenas el sábado 20, los comuneros Lorenzo Arballo Sánchez, Martín Arballo García, Marco Moreno Rodríguez, Audencio Mendoza Montes, Jesús Guadalupe Patrón Sánchez y Benigno Sarabia Medina fueron asesinados por el fuego cruzado de dos bandas de narcotraficantes que se enfrentaron en la autopista Mazatlán-Culiacán, en Sinaloa.
Los campesinos pertenecían a la comunidad de El Placer, sindicatura de La Noria, Mazatlán, regresaban con sus familiares después de haberse manifestado en Culiacán contra la construcción de la presa Picachos y fueron abatidos a balazos cuando viajaban en una camioneta que quedó destrozada por granadas de fragmentación y balas.
Tres días después, hasta la noche del lunes 22, ni siquiera el gobernador Jesús Aguilar Padilla había mostrado sensibilidad ante el brutal crimen contra los comuneros. Tampoco el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, se trasladó a Sinaloa para expresar sus condolencias. Menos Felipe Calderón y su mujer, Margarita Zavala, emitieron un comunicado conjunto para unirse “a la pena que embarga a los familiares y amigos” de esos seis mexicanos.
Las organizaciones civiles como México Unido contra la Delincuencia, México SOS del empresario Alejandro Martí, Iluminemos México y los organismos patronales agrupados en el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) ignoraron por completo la muerte de esos seis mexicanos, como lo hicieron también con los 15 jóvenes asesinados en Ciudad Juárez, a los que Calderón, en su infinita prepotencia, tildó de “pandilleros”.
Con tal conducta de la élite política y económica puede colegirse que estos crímenes y otros muchos corresponden a mexicanos de segunda sobre los que no vale la pena ocuparse, porque de todas maneras están condenados a muerte.
Lo mismo parece ocurrir con los estudiantes de la Universidad Autónoma de Guadalajara Abraham Guerra González y Ángel Guerra González, asesinados a balazos en Michoacán; o con Sandra de la Garza, ingeniera asesinada el viernes en Monterrey durante un tiroteo entre una banda de secuestradores y elementos del Ejército.
Pero, en contraste, el asesinato de dos estadunidenses y un mexicano vinculados al consulado de Estados Unidos en Ciudad Juárez, Chihuahua, el sábado 13, así como el homicidio de Francisco Arredondo Verdugo y Jorge Antonio Mercado Alonso, estudiantes del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), han comenzado a activar la indignación de la élite.
El asesinato de los estadunidenses cimbró a la clase política por la irritación que concitó en Estados Unidos, mientras que el doble homicidio de los jóvenes del ITESM hizo que Calderón y su mujer expresaran, el domingo, su pesar y Gómez Mont viajó este lunes a Monterrey para tratar de evitar más costos políticos.
Mientras tanto las organizaciones civiles de la élite –que sólo reaccionan cuando el crimen toca a uno de los suyos o se producen homicidios de alto impacto-- celebran reuniones para valorar de qué manera expresar su indignación ante el doble homicidio sin exigir lo que es ya un clamor nacional: El cambio de estrategia gubernamental para evitar que más inocentes sigan cayendo bajo el fuego.
A la par, miembros de la comunidad del ITESM se han movilizado para, legítimamente, conocer la verdad y exigir justicia, en un clamor que trasciende Monterrey y aun las sucursales de esa institución educativa en todo el país, como lo ilustran las indignadas expresiones en la página en Facebook de Francisco Arredondo y Jorge Antonio Mercado.
Con 2 mil 504 miembros en sólo dos días, en la página se expresa la rabia a partir de las muchas preguntas que surgen sobre la muerte de los dos jóvenes en el Tec, que se presume fueron torturados y desaparecidas las evidencias, como los videos de la propia institución educativa:
“¿Por qué el Ejército no pudo identificar que eran estudiantes una vez caídos Javier y Jorge por las balas? Forzosamente los muchachos tenían identificación. ¿Por qué uno de los estudiantes presenta golpes en el rostro (no confirmado si ambos)? Si fueron abatidos por el Ejército con disparos cometidos por error, ¿entonces por qué después los golpearon? ¿Era para buscar información o para que dijeran que eran sicarios? ¿Dónde están las identificaciones de Jorge y Javier? ¿Por qué no hay todavía una versión oficial de la Sedena sobre los hechos del viernes 19? ¿Por qué el Ejército decomisó los videos de las cámaras de seguridad del Tec? ¿Qué buscan ocultar?
¿Por qué el Ejército dispara a personas no armadas que buscaban huir del enfrentamiento? ¿Por qué y quién le colocó las armas a los estudiantes ya fallecidos? ¿Encubrir un asesinato? ¿Era para que la prensa manejara la versión de presuntos sicarios? ¿Por qué el rector del Tec de Monterrey no canceló clases y actividades el viernes para investigar los hechos?... Exigimos saber la verdad...
Exigimos que el procurador Alejandro Garza y Garza dé su versión de los hechos. Exigimos que la Sedena brinde información sobre sus acciones durante el enfrentamiento. Exigimos que la prensa realice su labor periodística como debe ser y no estar bajo la tutela del gobierno o el narco, y declarar que los alumnos eran “sicarios” por solo ver armas al lado de los cuerpos y no confirmar su identidad. Una disculpa del Ejército, el rector y la prensa no nos regresarán a Javier y Jorge, pero necesitamos saber la verdad…
El pueblo mexicano necesita la verdad de lo que realmente pasó con Javier y Jorge para establecer lineamientos en las acciones tomadas en esta ‘guerra’ que nadie quiere y que lamentablemente está costando la vida de gente inocente... ApuntesEn este contexto de sangre y de cadáveres que pueblan el territorio nacional, que en unas semanas sumarán los 20 mil asesinatos desde que Calderón inició su “guerra” para encubrir el fraude electoral de 2006, emergen las sospechas de que existe anuencia oficial para las ejecuciones extrajudiciales. Así lo hace presumir la ejecución de un narcomenudista detenido en Santa Catarina, Nuevo León, después de que estuvo en poder de elementos de la Secretaría de Marina y de la policía municipal… Y en medio del país ensangrentado, emerge la repelente figura de Javier Lozano Alarcón para tratar de imponer una ley laboral al gusto, justamente, de la élite que tiene al país en una profunda y crónica desigualdad…
Comentarios: delgado@proceso.com.mx

EN RIESGO, 2 GENERACIONES DE ESTUDIANTES: EXPERTO

Gabriel León Zaragoza
Periódico La JornadaMartes 23 de marzo de 2010, p. 12
Ante la falta de una política pública de fomento al empleo se corre el riesgo de perder una o dos generaciones de jóvenes estudiantes porque “no somos una nación económicamente fuerte ni sólida en sus instituciones, y sí con altos grados de pobreza”, advirtió Virgilio Bravo, director de la división de ciencias sociales y Humanidades del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, campus estado de México. El especialista en políticas públicas expuso la educación es un agente de cambio que permite a las familias mejorar su calidad de vida, pero ante la crisis aumenta la deserción escolar. En otros casos los educandos reducen la calidad de su enseñanza porque se ven obligados a trabajar para contribuir en los ingresos familiares

¿A QUÉ VIENEN?

Pedro Miguel
¿Aqué viene a México la cúpula de la diplomacia, la defensa, la seguridad y el espionaje de la gran potencia? ¿A regañar a Calderón por el caos violento en que se encuentra el país? ¿A cobrarle los tres homicidios del 15 de marzo en Ciudad Juárez mediante pagarés a cuenta de la soberanía? ¿A explicarle que la presidencia de Bush ya terminó, que los términos originales de la Iniciativa Mérida deben modificarse y que el actual gobierno de Estados Unidos no tiene una idea clara de las modificaciones correspondientes? ¿A pedirle que deje de tomarse tan en serio la guerra contra las drogas, si es que no quiere causar un perjuicio de verdad grave a la economía del país vecino? ¿O bien a suplicarle que intensifique esa guerra, porque las alicaídas lavadoras de Wall Street requieren de inyecciones adicionales de recursos? ¿A demandarle que siga descoyuntando al país en aras de la tranquilidad al norte del Río Bravo? ¿A exhortarlo a que ya no desestabilice a México, porque Washington no quiere enfrentarse a un éxodo de decenas de millones que huyen de una nación en guerra?
Muchas personas dan por sentado que la megavisita de este grandioso equipo de Intocables equivale a una suerte de toma de posesión, a la proclamación de un protectorado y, ante el entreguismo superlativo del actual gobierno mexicano, a la conversión informal de México no en una estrella más de la bandera estadunidense, sino en un nuevo condado de Texas. Supongamos. ¿Y qué harían después? ¿Intensificar aquí la cruzada contra el crimen o abandonarla del todo?
Parece ser (mientras más lo niegan las autoridades nacionales, menos se les cree) que los sherifes del otro lado actúan ya con impunidad al sur del río Bravo, acaso porque en algún lado tienen que mostrarse eficaces, y mal harían de intentarlo en su propio país, donde el negocio del narco funciona como un motor recién aceitado, sin persecuciones a balazos, sin combates con decenas de muertos, sin decomisos ni capturas relevantes y, claro, sin bochornosos ejemplos de corrupción de autoridades: desde los agentes de aduanas hasta los mandos militares de Estados Unidos, pasando por los jefes policiales, los gobernadores y los jueces, los funcionarios públicos de esa nación se mantienen a salvo de ser comprados por la delincuencia de las drogas mediante una decisión simple y genial: no combatirla.
A estas alturas, las metáforas de uno y otro gobiernos han terminado por situar a ambos países en un estado de completa confusión. Como botón de muestra, valga citar al embajador de México en Washington, Arturo Sarukhán, quien dijo ayer que la presencia del dream team de Obama tiene como propósito seguir revisando la cooperación entre ambos países y analizar los avances de la Iniciativa Mérida. Todo está muy bien, salvo que, según indica un cotejo entre propósitos y resultados, esa iniciativa no registra avances, sino retrocesos. Vean, si no, el empoderamiento de los cárteles, que ahora tienen la capacidad logística y operativa de paralizar, durante dos días consecutivos, una metrópoli como Monterrey; que en ocasiones pasan de ser perseguidos a perseguidores de las patrullas militares y que en Ciudad Juárez, a pesar de los miles de millones de pesos y los galones de saliva (hay que irse acostumbrando a las unidades métricas del intervencionismo) invertidos por el gobierno federal en un meritorio esfuerzo de erradicación, siguen paseándose a sus anchas.
Qué estremecedor: ¿se miente al hablar de triunfos oficiales o se mintió al enunciar propósitos? ¿Acaso los objetivos reales de todo este disparate eran acabar con el estado de derecho, el control territorial y cualquier vestigio de seguridad pública? Porque tales son, hasta donde los boletines oficiales permiten averiguarlo, los resultados de la aplicación de la Iniciativa Mérida.
A ver si ahora los gobernantes mexicanos y sus poderosos huéspedes se dan un ratito para aclararnos las dudas.
navegaciones@yahoo.com - http://navegaciones.blogspot.com

ASIMETRÍAS

Fausto Fernández Ponte
23 marzo 2010
ffponte@gmail.com

Infiernillo
¡Ya Vienen los Gringos!
Por Faustófeles

Hoy, soldados mexicanos

nuestras ciudades patrullan;

mañana, quienes nos puyan

serán gringos milicianos.
Asimetrías
Lo que Teme Obama
“El gerente local, mexicano del imperialismo de Estados Unidos, Felipe Calderón, ya no goza de la confianza de su empleador”.
Federico de la Peña.
I
Son de insoslayable verosimilitud los temores que se anidan en los personeros del poder político del Estado estadunidense acerca la situación que prevalece en México, pues ésta lesiona los intereses de aquél y podría afectarlo exponencialmente aun más.
¿Cuál es esa situación? Todos la sabemos. ¿La pérdida, acaso, de soberanía real del Estado mexicano en su propio territorio a manos de organizaciones delictivas que ya han derrotado en los campos de batalla urbanos? Ello es obvio.
Por supuesto que los temores de Barack Obama –quien es el personero de mayor jerarquía entre los que representan los intereses creados de los grandes consorcios trasnacionales— son muy reales, tangibles y de consecuencias impredecibles.
Epítome de esos temores el discernimiento del Departamento de Estado de EU, la Agencia Central de Inteligencia y los análisis de seguridsad nacional con información privilegiada en los que abreva el mandatario estadunidense.
Esos análisis de inteligencia comprenden apreciaciones sustentadas sobre hechos y sucedidos recientes y los registrados desde hace 18 meses, así como el contexto dentro del cual han ocurrido episodios como el asesinato de diplomáticos de EU en Juárez.
II
El señor Obama teme que los muy dramáticos y hasta espectaculares episodios sangrientos que ocurren día con día en todo el país y se le atribuyen a los cárteles del tráfico ilícito de estupefacientes y psicotrópicos sea algo más que saldos de una guerra.
¿Y cuál es ese algo más? El temor de don Barack es el significado de de la violencia incontrolada por el gobierno. Esos sucedidos violentos indican que el poder político del Estado mexicano (y el Estado mismo) se están desintegrando a ojos vistas.
Para EU la desintegración de un Estado vecino es de preocupación por las potenciales consecuencias de esa situación en el tejido social y, desde luego, de los intereses de los grandes consorcios trasnacionales. Washington ya discernió significados.
Ello explicaría la súbita presencia de los secretarios de Estado, Defensa y Seguridad Interioir, Hillary Clinton, Robert Gates y Janet Napolitano respectivamente, quienes se afanan ya por rescatar al poder poolítico de de su propia desintegración.
Pero esa desintegración no es percibida por personeros panistas a rescatar, aunque las vertientes priísta y, en menor grado, la perredista, han disdeñado ya estrategias para detener la desintegración y controlar los daños causados por ésta.
III
Dicho con otras palabras que para el señor Obama, el poder político del Estado mexicano ya se halla en una vorágine de desintegración, por lo que se espera la caída del gobierno calderonista en cualquier momento. EU se apresta a apuntalarlo.
Para detener esa desintegración y la eventual caída del poder político panista del Estado, los funcionarios estadunidense tienen ante sí la dificilísma tarea de persuadir al señor Calderón de que, en efecto, se registra la desintegración. Don Felipe no lo acepta.
Ello nos indicaría, por añadidura, que el poder político obamista del Estado estadunidense apoyará al señor Calderón hasta las últimas consecuencias; quizá le levanten el apoyo si el mandatario mexicano continúa sin aceptar la realidad.
Así, la propuesta estadunidense sería la de ampliar y a la vez ahondar la actividad de la inteligencia mexicana y, si se diere la ocasión, que la CIA y el Pentágono organizaren la colección de información privilegiada acerca de los cárteles.
A EU le resulta más barato en lo.financiero, político, militar, etc., detener la caída del gobierno calderonista y controlar daños causados por éste que promover la salida de don Felipe de Los Pinos. En éste empeño, Washington también está atrapado.
ffponte@gmail.com

AMIGOUS Y DEMOCRACIA

Marcela Gómez Zalce
23 marzo 2010
gomezalce@aol.com
• Los demonios güeros y su Caja de Pandora
• Joyas del caos
Los aduladores, mi estimado, tienen la apariencia de amigous, como los lobos tienen apariencia de perros. Documentando el desmadre y el caos, no sólo de la irreflexiva guerrita, sus daños colaterales y la fallida estrategia sino además de la incontinencia verbal que ataca sin piedad, es cada vez más evidente el absoluto desorden que reina en el barco de gran calado, su emocionada tripulación & surroundings.
Veamos.
La primera joya: la entrega del director de Educación Militar de la Universidad del Ejército y la Fuerza Aérea, el general Benito Medina, al afirmar que el Ejército no puede, qué va… México no puede solo contra el organizado crimen y sus problemas, rechazando las recientes críticas vertidas por Janet Napolitano, otra disfuncional esférica. El general afirmó que se necesita colaboración internacional, lo que arranca una primera duda: ¿acaso no sabe que se está trabajando hace lunas de manera conjunta y de manita sudada con los ineptos demócratas…? O quizá Benito Medina tiene otra sugestiva idea que no logró deslizar en su entrevista… pero no deja de llamar la atención que en aras de limpiarle la cara al Ejército, se dio un balazo en el pie metiéndose en el resbaladizo terreno de las responsabilidades compartidas.
La segunda joya, my friend, fue cortesía del embajador Arturo Sarukhán, quien declaró que la reunión bilateral no es por el desmadre de Ciudad Juárez (noooooo), sino para revisar como va la Iniciativa Mérida.
Chingón.
El embajador cree que los mexicanos somos unos imbéciles, y de paso que el (des)gobierno está atiborrado de ellos, porque para una revisión, mi estimado, no es necesario que se traslade el gabinete de Seguridad de los Estados Unidos, incluyendo a su secretario de la Defensa, sino que con el seguimiento compulsivo del estrenado vocero de la PANdilla y embajador norteamericano, Carlos Pascual, es suficiente como para evaluar la ruta y resultados de la cacareada chequera, ¿no le parece? De paso, Arturo argumentó que van a aprovechar (la madriza) para hacer un corte de caja en materia de cooperación bilateral.
La tercera joya la obsequia el cadáver (de honor) de Bucareli, Fernando Gómez Mont, al señalar que los jóvenes (del TEC) cayeron en la línea de fuego, del lado donde los soldados eran agredidos. Lo que arranca otra simpática duda: ¿si los estudiantes del TEC eran “sicarios” y reconoce que estaban del lado del Ejército cuando los asesinaron, entonces (ya me hice bolas)…? Y, ¿cómo es posible que hasta que los padres no reconocieron los cuerpos de sus hijos, el desgobierno de Rodrigo Medina y su miserable procurador seguían etiquetándolos como “sicarios”...? Eso, sin entrarle ya al embrollo de la (confusión) comunicación en el interior del TEC con los guardias de seguridad, yes?
La cuarta joya es de la CNDH que (es un misil en la línea de flotación regiomontana) puso el dedo en la llaga del eficaz desgobierno de Nuevo León al especificar que la única explicación de la muerte de Javier Francisco Arredondo Verdugo y de Jorge Antonio Mercado Alonso es la falta de coordinación, de investigación y de estrategias en materia de seguridad pública.
En medio de este collar de perlas, de la descontrolada ola de violencia y de la visita de la plana mayor de la Casa Blanca, anuncia Ardelio Vargas —quien trabajó para la PANdilla y parajodas es hoy diputado por el PRI (go figure)— que se alista la reforma para regular la labor de nuestras fuerzas armadas, al mismo tiempo que Carlos Navarrete escupe que el Senado evalúa el retiro de éstas de la calle y ponerle fecha para que regresen a sus cuarteles (!) en lo que ya parece una orquesta desafinada, descoordinada, desordenada y desbocada…pero, peor aún, sin director.
Lo claro es que la realidad en esta irreflexiva y atropellada guerra sin estrategia, el (des)gobierno de Felipe Calderón está haciendo agua. Las ejecuciones, los daños colaterales, el desorden, la impunidad, la corrupción y la incapacidad abrieron la Caja de Pandora y sus demonios güeros que vienen a ponerle los puntos sobre las íe$$ de la Iniciativa Mérida, sobre la cadena de mando, sobre la infiltración y sobre el deadline para resultados.
Nada de visitas diplomáticas ni de diplomáticas encerronas. La llamada telefónica —presumida por Los Pinos como espaldarazo— de Barack Obama previo a la cascada de zapes bilaterales, advierte el divertido tonito del hartazgo. Un hartazgo que no tarda en enviar más señales.
Un hartazgo, my friend, que antes que nada… hace escala en el ánimo de millones de mexicanos.
gomezalce@aol.com

ASTILLERO

Julio Hernández López
Mentiras, montajes, impunidad"Línea de fuego"¿Y la comunidad Tec?Alineación y balanceo
23 marzo 2010
Lo peor es la gran mentira, la simulación institucionalizada, el acomodo de "evidencias" para justificar las versiones oficiales, la intimidación a funcionarios académicos y testigos presenciales para imponer dictámenes exculpatorios y la convicción generalizada de que se está frente a montajes permanentes en los que cualquiera puede ser declarado culpable porque sí o secuestrado, golpeado o asesinado porque así está siendo impuesta la lógica de una "guerra" equívoca en sus objetivos, torpe en su ejecución e intencionalmente amenazadora para todos.
En medio del enojo nacional por el asesinato de dos brillantes alumnos de posgrado del Tec de Monterrey brinca al escenario de las falsedades institucionales un devaluado secretario de Gobernación pretendiendo firmar alianzas con una legalidad inexistente y proponiendo al gobierno de Nuevo León y al rector general del citado Tec que jueguen a aparentar unidad absoluta (no hay fisuras, dice el hombre de Bucareli, para dejar clara constancia de que sí las hay) ante las pifias criminales que han enlutado a esa comunidad académica pero no sólo a ella, sino a una nación entera que ve cómo la belicidad irracionalmente desatada por Felipe Calderón arrasa con todo y en esa violencia sin control puede llevarse vidas de jóvenes en Ciudad Juárez o en la capital regiomontana.
Fernando Gómez-Mont estrena visiones geopolíticas de apocalipsis: los aplicados alumnos muertos lo fueron por haber quedado colocados en la "línea de fuego" que, a partir de ahora, por decreto de Los Pinos, Gobernación, Sedena y la Marina, podrá habilitarse instantáneamente en cualquier lugar que a esos propósitos balísticos convenga: Todo México es Línea de Fuego, sería el anuncio comercial de las líneas telefónicas del calderonismo en guerra (allí están, para prueba, las fotografías del presunto narcomenudista al que la Armada condujo en helicóptero, según eso hacia la policía municipal de Santa Catarina, Nuevo León, y luego apareció muerto, tirado en un lote baldío). Además, el pomposo declarante bucarelino aprovechó la oportunidad para asentar su creencia de que los jóvenes "cayeron" a causa de balas disparadas por los narcotraficantes que arremetían contra soldados en cuyas inmediaciones habrían estado los jóvenes del Tec. Explicaciones ligeras de seso cuyo propósito es la exculpación automática del bando propio y no la instauración de un proceso creíble de investigación y castigo. Versiones oficiales que naufragan ante las evidencias del comportamiento abusivo que quitó equipo de comunicación radiofónica a vigilantes del Tec en el campus Monterrey, que decomisó videos, e impuso a las autoridades de ese centro la emisión de un boletín informativo falso en el que el rector Rafael Rangel Sostman aseguraba que entre los muertos no había miembros de esa comunidad académica.
Pleitos en las alturas mientras abajo la gente habla de golpes y torturas cuando menos a uno de los muertos y se pregunta cómo fueron confundidos dos estudiantes con sicarios y por qué se retardó la aceptación de que efectivamente habían sido asesinados dos alumnos, cuando las credenciales de identificación debían estar inmediatamente a disposición de los férreos controladores castrenses de la situación. Contradicciones a la vista en las primeras declaraciones, cuando se aseguraba –como se hace tantas veces, todos los días, imponiendo una versión oficial que convierte en criminal a todo caído en operaciones “contra el narco”– que los muertos habían sido "sicarios" que habían disparado contra militares que se habían visto obligados a responder al fuego.
Comunidad del Tec que hoy se encuentra frente a una definición histórica, con su rector general, Rafael Rangel Sostmann reconociendo el error de haber difundido un boletín informativo conforme a las indicaciones de autoridades que le aseguraban que nadie de ese instituto había sido afectado, a pesar de que de inmediato, por Twitter y a través de los aparatos de radio de los vigilantes, se había esparcido la información de que los caídos eran dos estudiantes. Ayer, para abundar en ese equívoco enorme, el rector del campus Monterrey, Alberto Bustani, habría reconocido, según el portal informativo de Reforma, que supo oportunamente de la versión de los dos estudiantes heridos, pero sólo buscó confirmarla con un guardia de seguridad del instituto, quien no estaba seguro de lo que originalmente había dicho, en el sentido de que eran alumnos los caídos. Y, en la duda... el mando del ITESM prefirió la versión que luego se supo era mentirosa. ¿Qué hará la comunidad del Tec, quedarse con el homenaje luctuoso, los altares y la discusión y las quejas en línea?
Saldos evidentemente negativos de una guerra declarada por sus pistolas por el comandante Felipe que se niega a reconocer sus errores gravísimos y que hoy habrá de recibir una multitudinaria visita de alineación y balanceo a favor de la estrategia intervencionista estadunidense a la que mucho conviene la división y el temor sociales, pero que también requiere del capataz nativo una mayor dosis de cuidado operativo para no descarrilar las operaciones en curso. Calderón, reconfortado por la llamada telefónica que le hizo ayer Obama, cree posible beneficiarse del caos si con él convence a los jefes imperiales de que juntos deben continuar "gobernando", si se hace respaldar por la Casa Blanca y el Pentágono en esta guerra civil impuesta.
Y, para cerrar estas líneas, lo escrito en Facebook (en el grupo "Javier Arredondo y Jorge Mercado- Justicia! Justice!") por Juan Arredondo, primo de Javier Francisco, uno de los muertos del Tec: "... ¿Hasta cuándo se hará justicia en mi país?(...) Ni palabras, ni discursos, ni promesas (...) Sólo queremos saber la verdad y que se haga justicia. Exigimos que se muestre el contenido de los videos confiscados por el Ejército. Exigimos que se castigue a la persona responsable de ultimar a Javier y a Jorge. Exigimos un país que diga la verdad a sus ciudadanos". ¡Hasta mañana!
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