lunes, 3 de mayo de 2010

EDITORIAL DE DIARIO LIBERTAD


El primero de Mayo.

La conmemoración del sacrificio de los Mártires de Chicago –realizada en todo el mundo, menos en aquella urbe -ni en Estados Unidos, excepto por los mexicanos allá- tiene hoy un significado ajeno a lo celebratorio y sí reivindicador.

Y es que en todo el mundo –México incluido y, por ello, nuestro ámbito inmediato que es el sureste de México— los trabajadores vivimos en condiciones sin precedente que, guardada la proporción en la dialéctica del pasado y el presente, no existían.

El pasado, para situar un marco histórico, se remonta a los inicios de la llamada Revolución Industrial, que es el período comprendido entre la segunda mitad del siglo XVIII y las primeras décadas del XIX. En ese lapso, los contrastes eran lacerantes.

La Revolución Industrial –iniciada en Inglaterra primero y, luego, en el resto de Europa Occidental y, más tarde, trasladada a EU-- fue el cúmulo de cambios socioeconómicos, tecnológicos y culturales sin precedentes en la humanidad.

En ese proceso de transformaciones –su antecedente inmediato fue el neolítico-- surgieron pensadores cuyas ideas, difundidas en libros y periódicos, le dieron exégesis y sentido históricista a lo ocurrente. Esos pensadores (Marx, Engels, etc.) siguen vigentes.

En ese contexto ocurrió la matanza en Chicago, un día 3 de mayo de 1886. El primer día de ese mismo mes había entrado en vigor la demanda planteada por los huelguistas chiucaguenses de que las de jornada laboral fuesen de ocho horas.

Destacaron en ese movimiento los dirigentes Albert Parsons y August Spies --éste último, dirigía un periódico laborista--. Los caídos en Chicago son recordados desde entonces anualmente en el mundo como Día Internacional del Trabajo, el 1 de mayo.

Por ese entonces, Las jornadas laborales eran de 12 a 16 horas, sin que los trabajadores –que creaban riqueza y plusvalía con sus esfuerzos y que otros se apropiaban- tuvieren derecho a ninguna prestación. Ni día de descanso ni vacaciones.

Hoy, a casi 115 años después de la matanza de Chicago, los trabajadores en casi todo el mundo viven en general en malas condiciones. En México, los trabajadores han visto sus derechos conculcados y violados, de allí que la celebración haya sido protestaria.

En México prevalece, desde luego, la jornada de ocho horas –es una gran conquista social--, pero otros derechos reconocidos por la ley son violados, mermados, menguados de hecho. El derecho al empleo digno, por ejemplo, es conculcado.

El desempleo en nuestro país ha alcanzado índices elevados históricos, pues nunca antes habían sido tan altos en números duros y en términos porcentuales en el contexto de la población económicamente activa. Ese desempleo es un vector mayor de pobreza.

Y no sólo eso. Además de vector mayor de pobreza es una expresión de injusticia social brutal. En un entorno así, el poder político panista, priísta, et al del Estado mexicano promueve legislación que nos haría volver al siglo XIX o más atrás.

Así, la celebración del Día Internacional el Trabajo adquirió peculiaridades de una lucha no sólo por conservar las conquistas laborales, sino por impedir, mediante la manifestación pública protestaria, perderlas parcial o totalmente.

¿Por qué un estado como el mexicano, nacido (al menos oficialmente) de un proceso revolucionario actúa contra los trabajadores que, en realidad, somos todos los que nos vemos forzados a mal vender nuestra fuerza de trabajo? Sí, ¿por qué? ¿Por qué?

La respuesta es, a nuestro ver, lisa y llana: el hombre es el depredador principal del hombre. Locke, precursor del contractualismo social que después detalló Rousseau, decía que el lobo del humano es el humano mismo.

Pero más allá de lo filosófico, esas interrogantes tienen respuestas más prácticas. La naturaleza depredadora humana se manifiesta en ambiciones de poder, riqueza y oportunismo alevoso y ventajoso –premeditado-- e impune; despojar al más débil.

Ello induce a un individuo a apropiarse de las riquezas que crea otro. Esa apropiación ocurre bajo guisas legales (y en no pocos casos, francamente leguleyas) y sofistas y pseudo legales e inmorales. A los que se oponen se le reprime, como hoy en México.

Para ello, ese hombre depredador crea formas de organización económica que, como la prevaleciente en México, son abiertamente antisociales –anti usted, Lector-- y marcos jurídicos a modo. El Estado mexicano no garantiza hoy los derechos de nadie.

LUCHAR POR OTRO MUNDO EMPIEZA POR EVITAR DIVISIONES ENTRE POBRES: GONZALEZ CASANOVA


En busca de otros caminos
Pablo González Casanova, el belga Francois Houtart y la china Lau Kin Chi participaron en el panel inaugural del Foro Social Mundial Temático: Desde los pueblos, otras salidas a la crisis global son posibles, que ayer dio comienzo en el Zócalo de la ciudad de México. En las primeras ponencias se habló del fracaso de la globalización y, en el caso de México, de la ofensiva contra sindicatos, del ataque a los defensores de derechos humanos y de la militarización del país con el

pretexto del combate al narcotráfico. foto Cristina Rodriguez

Enrique Méndez y Alma Muñoz

Periódico La Jornada

Lunes 3 de mayo de 2010, p. 17

Pablo González Casanova afirmó que la construcción de un mundo diferente no será posible sin antes definir dos ejes: que el capitalismo no solucionará los problemas del planeta y que las organizaciones y luchadores deben incluir a todos los pobres de la tierra y a los que están con ellos, aún los que han sido diabolizados por la izquierda institucional.

De otra manera, alertó, nos pasaremos hablando la vida de otro mundo posible, hasta que el imperialismo de varias cabezas acabe con el mundo en que vivimos y la tierra que habitamos.

El doctor González Casanova intervino ayer en el panel inaugural del foro social mundial temático Desde los pueblos, otras salidas a la crisis global son posibles, en el Zócalo capitalino. Ahí invitó a asumir con urgencia la necesidad de definir un proyecto común de quienes luchan por otro mundo.

Manifestar nuestros puntos de unión, formular proyectos de acción conjunta e inmediata en torno a ellos, el respeto cabal, el respeto total a la autonomía de los participantes, individuales y colectivo. Debemos definir acciones concretas con fuerzas concretas, que están luchando por la paz, la justicia y la libertad. Definiendo a esas fuerzas nos definiremos nosotros, delineó en el panel denominado En defensa de la humanidad.

El ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México y colaborador de La Jornada expuso que se trata de un reto urgente y vital, porque no se puede esperar a que el capitalismo modifique sus prácticas. Hagamos todo lo posible para concretarla. Empecemos a pensar en la intimidad de nuestra conciencia de cómo actuar, qué hacer y hacerlo, convocó.

González Casanova presentó una lista de lo que no se puede esperar del capital: “Es ingenuo pensar que el capitalismo resolverá los problemas de la tierra, de los pobres y empobrecidos; que ayudará al desarrollo de los países del mundo; que controlará la crisis financiera y del desempleo; que el Estado social y el desarrollista se van a imponer como nuevas formas de política social y económica del capitalismo occidental.

Es ingenuo pensar que el capitalismo respetará la democracia y la soberanía de los países más o menos subdesarrollados y las democracias; que acabará con el analfabetismo y la miseria, las pandemias y las epidemias, las hambrunas y los pueblos hambrientos, los enfermos sin médicos y sin medicinas, los jóvenes sin empleos y sin escuelas, las familias sin techos, sin servicios y sin basura.

En el panel Justicia contra la impunidad, la indígena Susana Cruz lamentó que en México el gobierno finalmente acostumbró a los pobres a sólo estirar la mano y no trabajar. Nos engañan con un dulce para callarnos la boca y no pidamos trabajo, progreso ni estudios.

Pero también, dijo, los hombres y las mujeres tienen miedo de cuestionar las políticas gubernamentales.

Relató: En mi pueblo de San Ildefonso, Hidalgo, me preguntan que cómo puedo ir en contra del gobierno. Porque muchos prefieren la bolsa de despensa con un arroz más quebradizo que la arena, o recibir mil pesos el día de las elecciones. Pero el gobierno nos está tanteando, facilitándonos las cosas, haciéndonos irresponsables.

Por eso ella se dedica a organizar rifas, vender cosas y en un caso extremo a pedir a sus familiares que la ayuden con diez o 20 pesos para trasladarse a Pachuca o la ciudad de México y participar en foros donde expresarse y escuchar.

Alejandra López, del Comité de Defensa de los Derechos del Pueblo, y Soledad Ortiz, de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, llamaron en el panel de derechos humanos a que el foro social se pronuncie por el esclarecimiento del asesinato de Alberta Cariño, en San Juan Copala, Oaxaca.

Soledad Ortiz atribuyó el ataque a la caravana de paz a una política de terror del gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, para sembrar el miedo, para que la gente no salga a decidir su voto en la elección para gobernador.

El foro social resultó además una oportunidad para el despliegue del ingenio en formas alternativas de generación de energía, como el aprovechamiento del sol para cocinar y calentar agua, del aprovechamiento de residuos, la producción de alimentos y reducir la contaminación.

domingo, 2 de mayo de 2010

EL MONERO HERNANDEZ

DESMAGRITTE EN MÉXICO

André Breton, poeta francés considerado el líder del movimiento surrealista, vino a México en 1938 y opinó que éste era realmente "un país surrealista". Lo que Bretón no sabía es que, en México, el surrealismo más irracional es mero costumbrismo.

Como demostración de ello es el éxito de la exposición "Desmagritte en México", de la cual, como una exclusiva, Mi blog tamaño carta, les trae una pequeña muestra:

LLUVIA DE GASTRITIS
(Verde olivo sobre país
Esta obra representa el espíritu surrealista de manera precisa y por partida doble: es a la vez el sueño del autor y la pesadilla de todos los espectadores.

NATURALEZA DECAPITADA
(Ejecución sobre pedido)

Parte importante del surrealismo mexicano es el inconsciente… el inconsciente que está en los Pinos.

PERMITIDA LA REPRODUCCIÓN
(Copete sobre calva)

El surrealismo no pretende seguir ningún razonamiento lógico, lo cual permite que uno de los pasados más nefastos pueda verse como futuro promisorio.

LA GUERRA PERDIDA: UNA GUERRA DE TODOS CONTRA TODOS

Federico Arreola

No hace mucho tiempo la marina, la Armada de México, llegó a Monterrey, se apropió de un terreno público de dimensiones importantes, montó un campamento y lo equipó con instalaciones modernas de comunicaciones, vehículos de combate, armas, helicópteros, operadas por cientos de sus combatientes.

La Armada no informó de esta actividad a los jefes de la zona militar de Nuevo León ni al gobernador Rodrigo Medina, ni a los directores de policía, ni a ninguno de los alcaldes de la entidad. Los marinos tampoco informaron a las autoridades locales civiles y militares cuando empezaron a realizar sus primeras acciones bélicas: ataques a campamentos de la mafia en ranchos de Nuevo León, aprehensiones de capos relevantes, desmantelamiento del grupo de “rudos” que había integrado el presidente municipal de San Pedro Garza García, Mauricio Fernández, etcétera.

¿Por qué la Armada decidió no establecer ningún tipo de coordinación con la zona militar de Nuevo León ni con el gobernador Medina? Lo pregunté a importantes políticos y empresarios de Monterrey y de la Ciudad de México, y por respuesta recibí: “Porque no confía ni en el Ejército ni en Rodrigo Medina, porque es un hecho que tanto los soldados como las policías estatales están infiltrados por el narco”. Lo anterior es una tristeza, pero es la verdad. Es también, por desgracia, lo que ocurre en buena parte de la República mexicana.
Ahora bien, el jueves 22 de abril de 2010, en Milenio Diario, el principal periodista de Televisa, Joaquín López-Dóriga, publicó en su columna lo siguiente:


1.- Que lo puso a pensar un texto del senador Ricardo Monreal, del PT, quien equiparó a las “víctimas del combate al crimen organizado con los caídos del 68 en la plaza de Tlatelolco” y calificó “a los gobiernos de Gustavo Díaz Ordaz y Felipe Calderón como genocidas”.
2.- Que eso llevó a López-Dóriga a recordar una charla que sostuvo con el general Clemente Vega García, secretario de la Defensa Nacional con Vicente Fox: “El general de cuatro estrellas me comentó que la noche anterior había tenido reunión del gabinete de seguridad nacional. El tema había sido el temor del desbordamiento social ante el activismo de Andrés Manuel López Obrador y el caso del desafuero. Se habían presentado varios escenarios sobre qué hacer ante una eventual explosión social, coincidiendo en el recurso de la presencia militar en las calles. Y mire, me dijo el general Vega, yo no estuve de acuerdo porque no quiero que a mis generales, el día de mañana, una comisión de la verdad los vaya a enjuiciar por genocidio, como ahora andan enjuiciando a los del 68. Si el presidente de la República me da esa orden, me la tendrá que dar por escrito. De otro modo no saldrá ni un soldado a la calle”.
3.- Que en otra conversación, meses después de la ya citada, el general Vega García le dijo a López-Dóriga: “¿Se acuerda que la última vez que nos vimos le dije que sólo aceptaría la orden del Presidente para sacar a los soldados a la calle por escrito? Pues mire, si usted llegara a ver a los soldados en la calle, es que yo ya no estoy aquí. He decidido renunciar antes de dar esa orden, me dijo con la firmeza de quien ha tomado una decisión, la decisión de su vida, ante un caso que le atormentaba como militar al ver la indefensión en la que estaban sus generales, sus jefes, clases y tropa”.
4.- Que, concluye López-Dóriga, “quizá por eso, ya no lo supe, fueron efectivos de la Armada de México, y no del Ejército, los que en la víspera de la toma de posesión de Felipe Calderón, y el mismo 1 de diciembre de 2006, salieron a la calle a hacer las funciones que siempre habían estado a cargo de los soldados. Tuvieron a su cargo el cordón de seguridad en torno a Los Pinos y a lo largo de Reforma, por donde avanzó la marcha encabezada por el mismo presidente legítimo, hacia el Auditorio Nacional, donde celebraba” Felipe Calderón su llegada al poder.


Al margen de que ni la Armada ni el Ejército ni las policías locales o federales ni nadie parece estar logrando el objetivo de vencer a las mafias del narcotráfico, resulta muy grave que las balaceras en las calles de México enfrenten a los grupos mafiosos divididos entre sí y a las fuerzas armadas de la nación divididas en dos, estas sin coordinarse, seguramente con visiones distintas acerca de lo que debe hacerse en la guerra sin sentido, que ha costado ya la vida a demasiados mexicanos.

CIFRAS SANGRANTES
Han muerto más de 22 mil personas en la guerra de Calderón contra el narco, según cifras oficiales. Casi todos, se supone, son sicarios pagados por el narco. Han muerto, sí, civiles inocentes y militares, pero son la minoría, dijo Calderón con orgullo.
Una minoría en la que hay que contar, aparte de soldados y marinos, a madres de familia, niños, adolescentes deportistas que celebraban sus triunfos deportivos en una colonia de Ciudad Juárez, estudiantes de excelencia del Tecnológico de Monterrey, ciudadanos extranjeros, residentes de exclusivos clubes de golf, huéspedes de hoteles para ejecutivos de empresa y un etcétera que crece a diario.
Desde luego, no es posible saber cuántos de los 20 mil o más muertos oficialmente declarados sicarios (oficialmente, sí, aunque sin la mediación de juicio alguno) en realidad no lo son. Es decir, ¿a cuántos se les calificó de esa manera por error o mala fe? Pasó al menos con los estudiantes del Tec. Fueron sacrificados a balazos en un enfrentamiento a las puertas de esa institución educativa. En un extremo disparaban los narcos y en el otro los soldados. Se lanzaron granadas de fragmentación, por cierto. El combate duró 20 minutos. Cuando terminó, tanto las autoridades militares como las civiles dijeron que habían muerto dos “sicarios”. Después, por las presiones del Tec, se supo que no lo eran: se trataba de estudiantes de maestría becados, de excelencia. Para muchos, si hubieran muerto en medio de una balacera en cualquier otro punto de la Sultana del Norte, habrían quedado marcados para siempre como delincuentes.
Meses antes de eso, en el mismo Tec, la señora Tatiana Clouthier, hija del fallecido panista sinaloense Manuel J. Clouthier, Maquío, dijo en una conferencia: “Hace 20 años mi familia salió de Sinaloa huyendo del narcotráfico. Hoy, ya nos alcanzó en esta ciudad”.
En realidad, las opciones para la familia Clouthier y cualquiera otra no son muchas: Tal vez sólo en la Ciudad de México y en Mérida las balaceras no son un fenómeno de todos los días. ¿Huir del narco? Si quieren lograrlo con eficacia, tendrán que ir al extranjero. Ya muchos lo están haciendo. Entre estos, no pocos de los millonarios que, en 2006, decían que si López Obrador ganaba se irían de México. Impusieron a la mala a Calderón y en el pecado llevaron la penitencia: la guerra perdida los ha exiliado.
Hablar de 22 mil muertos, así 20 mil sean narcotraficantes, es un genocidio sin duda. Hablamos de 22 mil mexicanos a los que lloran cientos de miles de madres, padres, hijos, hermanos, novias, amigos, esposos… ¿22 mil? ¡Es una cifra enorme! ¿Cuántos narcos hay? Porque si siguen tan campantes, significa que deben ser miles o, incluso millones, los que participan en el crimen organizado.
¿Quién va a responder por todas esas muertes? Por cierto, comparados con los actuales, los muertos de 1968, significan, en términos aritméticos, bien poquita cosa. ¿Tanto ha empeorado el país? Tanto. Ahora resulta que por obra y gracias del fraude electoral de 2006, Gustavo Díaz Ordaz viene a resultar un principiante en el arte de acabar con vidas mexicanas.
No sabemos qué pasa en el centro de las decisiones que toman las fuerzas armadas. Lo que es un hecho es que están divididas. Tal vez por el recuerdo del 68. Tal vez por algo más profundo. Si ésta descoordinación entre la Armada y el Ejército continúa, carajo, aumentará el riesgo de que se convierta en una guerra de todos contra todos. Exactamente en el bicentenario de una gran guerra civil y en el centenario de otra.

EDITORIAL DEL CHAMUCO #197




Editorial 197

Después de calificar a Calderón como “ingenuo” por su guerrita contra el narcotráfico, el maestro Sabina fue invitado a un ágape en Los Pinos...

Dicen que después de las viandas y los vinos, ambos cantaron rolas como “Llegó borracho el borracho” (a pesar de que Calderón ya estaba ahí) y otras.

Al salir, dijo el español a los periodistas: “el ingenuo era yo”.

Así que una de dos: o los 110 millones de mexicanos nos volvemos alcohólicos para entrar en sintonía con el señor Calderón y darnos cuenta, de una vez por todas, de que su gobierno es extraordinario; o deja él la peda.
Claro que es más viable la primera opción.

BREVE Y CONTUNDENTE

HOY LUNES DIÓ INICIO EL FORO SOCIAL MUNDIAL EN MÉXICO



AMLO EN EL FORO SOCIAL MUNDIAL


El próximo lunes, dentro del marco del Foro Social Mundial, a las 4 de la tarde en la carpa central que se montará en el zócalo, se presentará Andrés Manuel con el tema "Resistencia ciudadana y cambio democrático.

........PORQUE YO SOY SOLO SI ELLOS Y ELLAS SON...........

del justo reclamo
En Recuerdo de Bety Cariño Asesinada por paramilitares, en San Juan Copala, Oaxaca, Mex.

martes, 20 de abril de 2010

"EQUIVOCADA ESTRATEGIA BÉLICA DE CALDERÓN":VERA

Periódico Vanguardia

Antonio Ruiz
19-Abril-2010
“Si los integrantes del gabinete no le informan con la verdad al presidente Felipe Calderón Hinojosa sobre el número de civiles que han muerto en la lucha contra el crimen organizado que desarrollan los policías federales y elementos del Ejército Mexicano, estamos fritos”, dijo el obispo Raúl Vera López.
El jerarca de la Diócesis de Saltillo agregó que el Ejecutivo Federal Felipe Calderón Hinojosa debe revisar sus canales de información, porque tanto los elementos del Ejército Mexicano, la población y del crimen organizado, también son civiles que desafortunadamente han caído en esta lucha que se lleva a cabo contra la delincuencia.
“Además, ahí tenemos acabándose la sociedad mexicana por una estrategia equivocada del Gobierno Federal, porque mientras no haya persecución jurídica del delito y sigan sólo en la estrategia bélica, está equivocada su política”, expresó.
Lo anterior fue expuesto por Vera López al cuestionársele sobre la declaración del presidente Felipe Calderón Hinojosa sobre que las bajas en esta guerra en contra del crimen organizado son menos de civiles, “porque estos son los menos afectados”.
El jerarca dijo: “Ah caray, sinceramente, yo creo que el Ejecutivo Federal Calderón Hinojosa debe revisar sus canales de información”.

lunes, 19 de abril de 2010

LOS BEVERLY DE SALTILLO

Cuando hace unos días me platicaban que el gobernador de la gente, iba a bautizar a su hija y que el elejido para hacerlo era peerberto rivera, pensé es broma, pero fué cierto!!!definitivamente el poder enloquce y el monedero de la gente da para eso y más.
Aquí algunas fotos del pínche bautiso a la altura del pueblo coahuilense, faltaba más!!!
Perberto Rivera muestra su mano derecha "limpia" de pecado Cuál pobreza??!!, así son los bautisos de los coahuilenses


Los invitados de lujoQue horror!!! la mamá de chuky

CALDERON INCITA AL CRIMEN

Álvaro Delgado
MÉXICO, D.F., 19 de abril (apro).- El menosprecio de Felipe Calderón a la matanza de inocentes en su “guerra” contra el narcotráfico, que representa la más reciente prueba de que su única grandeza es la estupidez, no es sólo repudiable de suyo, sino por algo más grave: La incitación a crímenes contra adversarios políticos con impunidad garantizada.
El lenguaje belicoso de Calderón, cuyo fracaso en todos los órdenes aumenta su peligrosidad, ya tiene consecuencias en la vida cotidiana de millones de mexicanos y ha costado la vida a niños, jóvenes y mujeres ajenos a una “guerra” que lo único que no ataca es la riqueza de los capos.
Y a lo largo del territorio nacional proliferan las señales ominosas para los mexicanos, en especial aquellos que, en ejercicio de las garantías que consagra la Constitución, combaten pacíficamente decisiones arbitrarias del poder político subordinado al económico y que pueden ser computados a las bajas de los “sicarios” que, según el gobierno, suman casi 23 mil en tres años.
En este marco de discurso y acción belicista han sido ya asesinados defensores de los derechos humanos y están en la cárcel las indígenas Alberta Alcántara Juan y Teresa González Cornelio, sentenciadas a 21 años de cárcel por secuestrar, presuntamente, a seis elementos de la extinta Agencia Federal de Investigaciones (AFI), de cuyo caso se burla Juan de Dios Castro, el subprocurador general de la República, cuya hermana Rosario ha sido acusada de tener nexos con el narcotráfico.
Un caso de estos es el que tiene lugar en la región de Los Altos de Jalisco, donde un vigoroso movimiento se opone a la construcción de la presa El Zapotillo y por ello está siendo objeto de represión de parte de las autoridades federales y estatales, que incluye el uso de fuerzas policíacas, provocaciones cotidianas y amenazas de muerte.
Es preciso estar al tanto de la represión a los opositores a la construcción de la prensa --que en el proyecto de la Comisión Nacional del Agua (Canagua) surtirá el líquido a los municipios de Los Altos de Jalisco y a León, Guanajuato--, porque luego podría resultar que, conforme al credo de Calderón, fueran confundidos con “sicarios”.
El propio Calderón ha sido enterado, mediante una carta, de la denuncia que se presentó, el viernes 9 de abril, en la Procuraduría General de Justicia de Jalisco, por las amenazas de muerte contra una periodista que hacía su trabajo y tres activistas que se oponen a la construcción de la presa que desaparecería de los pueblos de Temacapulín, Acasico y Palmarejo.
Copia de la carta, suscrita por la organización no gubernamental Centro de Derechos Humanos Coordinadora 28 de Mayo, fue enviada también al gobernador de Jalisco, Emilio González Márquez, así como a la Comisión Estatal de Derechos Humanos, a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), al Representante del Alto Comisionado de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en México y a Amnistía Internacional.
La carta dice: “El día sábado 3 de abril del 2010, estando en el negocio de Manuel de Jesús Carvajal Jiménez, en Temacapulín, Jalisco, fueron amenazados de muerte los hermanos Manuel de Jesús y Juan Agustín Carvajal Jiménez, integrantes del Comité Salvemos Temaca Acasico y Palmarejo; Marco Joachim Von Borstel Nilsson, miembro del Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (Imdec), y la periodista Jade Ramírez Cuevas Villanueva, de Medios UDG Noticias, de Radio Universidad de Guadalajara, los cuales se encontraban dando seguimiento a las actividades de Semana Santa, programadas por la comunidad y los comités en defensa de sus derechos y territorio frente a la imposición del proyecto de la presa El Zapotillo.
“Aproximadamente a las 10:15 p.m., del día 3 de abril, tres individuos no conocidos por los presentes ni el resto de la comunidad de Temacapulín, entraron al negocio de Manuel de Jesús Carvajal Jiménez (El Bombón) y amenazaron a Marco Von Borstel y a Jade Ramírez Cuevas Villanueva, lanzando una serie de improperios e insultos, diciendo: 'La presa se va hacer, no entiendo por qué siguen ahí y no respetan al gobierno'. Dijeron que eran empleados federales.
“Antes de estos acontecimientos, los individuos ya se habían acercado a Juan Agustín Carvajal Jiménez para decirle: 'tú, tu hermano el gordito (Manuel de Jesús Carvajal Jiménez, El Bombón), ella (refiriéndose a Jade Ramírez) y el del sombrero (refiriéndose a Marco Von Borstel), los cuatro, ya valieron para pura chingada, se van a morir pronto porque están alborotando la gallera'.”
En la carta dirigida a Calderón se anota: “Estos graves hechos se suman a otras acciones de amenazas y hostigamiento que las comunidades y los integrantes de los comités en resistencia han venido sufriendo durante el desarrollo del proyecto de la presa El Zapotillo”.
Aunque, en efecto, la propia Comisión Estatal de Derechos Humanos envió al gobernador la recomendación 35/2009 para que garantice el respeto y la integridad de los opositores al proyecto que a nivel federal encabeza el yunquista José Luis Luege, director general de la Canagua, a González Márquez le ha importado poco y apenas el viernes 16 ordenó un operativo de intimidación en Temacapulín.
En una reunión de pobladores afectados con 10 senadores y 16 diputados federales, así como con el excandidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, fue desplegado un operativo policíaco que sólo se entiende por la paranoia gubernamental:
Justo a la plaza principal de Temacapulín, donde se reunieron unas 500 personas, se colocaron 28 elementos de la policía estatal provistos de poderoso armamento, que descendieron de siete patrullas también estatales, sin placas de circulación y con los números de seria tapados con cinta.
¿Una reunión pacífica, amparada en la Constitución, merece un despliegue de esa magnitud? Para Calderón, que desprecia la Carta Magna, claro que sí.
Si en este caso Calderón desiste de su política intimidatoria, debe proceder a castigar a los tres individuos que amenazaron de muerte a los activistas y a la periodista, cuyas fotografías están anexadas a la denuncia...

Apuntes
A la fuente de la información, Fernando Gómez Mont, secretario de Gobernación, no se le puede atribuir mala fe, quizá sólo malicia, pero tiene sus implicaciones que Joaquín Sabina haya cantado ante Felipe Calderón “Llegó borracho el borracho”, el tema que compuso e interpretó José Alfredo Jiménez…
Comentarios: delgado@proceso.com.mx

SUEÑO PARA UNA TIERRA BALDÍA

José Cueli
Los mexicanos cada día estamos más desesperados y desesperanzados. Vivimos en una grisura ambiente que nos llena de zozobra. Constantemente nos agobian las penurias económicas, la inseguridad, la violencia, la injusticia, la indiferencia, la ira, el miedo y el desaliento. En este círculo vicioso de emociones, no encontramos paz ni espacio y tiempo propicios para el recogimiento y la reflexión.
La visión de una magnífica jacaranda en plena floración me lleva a evocar un poema reciente de Tomás Segovia, que dice: Las dulces jacarandas se quedan en lo suyo/ todos son verdes y ellas no/ nadie les quitará de la cabeza/ que hay mil maneras de ser árbol/ mil maneras de ser lo mismo/ de otra manera/ que se puede ser verde siendo azul/ tener flores por hojas/ tener por copa un fresco resplandor/ ser dichosas aparte y a su modo/ bien seguras están de que hacen bien/ que nos da gusto que así sean/ que no por eso las queremos menos/ que siempre nos ha sido necesario/ que haya otra cosa. Tomás Segovia, el siempre secreto novio de la vida nos dice, con su ejemplo, que a pesar de las adversidades, se puede estar abierto a la belleza, que brinca deslumbrante ante nosotros en el momento más impensado. Cuando los árboles nos enseñan que hay mil maneras de ser lo mismo/ de otra manera, pienso que sólo aceptando la diversidad, al otro, al semejante y al diferente, así, y sólo así, es posible alcanzar un poco de justicia y de equidad en nuestro desmadejado país. En palabras de María Zambrano: La visión del prójimo es espejo de la vida propia; nos vemos al verle. Y la visión del semejante es necesaria a la vida humana precisamente porque el hombre necesita verse (...) El hombre busca verse y parece vivir en plenitud cuando se mira, no en el espejo muerto que le devuelve la propia imagen, sino cuando se ve vivir en el vivo espejo del semejante.
Octavio Paz, por su parte, escribió: “la vida no es de nadie, todos somos/ la vida –pan de sol para los otros,/ los otros todos que nosotros somos–/ para que pueda ser he de ser otro,/ salir de mí, buscarme entre los otros,/ los otros que no son si yo no existo,/ los otros que me dan plena existencia”. Estos tres poetas nos señalan el camino que debemos recorrer. Es cierto que nuestra casa está algo deshecha porque la han desordenado desde hace muchos años gobernantes corruptos, pero no podemos permanecer iracundos y pasivos, encerrados en nosotros mismos. El mundo real está afuera de los muros que hemos erigido para protegernos y que, al mismo tiempo, nos impiden la realización de nuestro propio destino. La vida verdadera está al alcance de nuestra mano. Son pocas las cosas que se necesitan para ser felices: comida, un techo y el afecto de nuestros seres queridos. Pero también es importante que hagamos a un lado nuestros egoísmos, nuestras vanidades, nuestros pensamientos pesimistas y nuestras fantasías irreales, y que adoptemos una actitud ética y respetuosa frente a los demás. Recuperemos el sentido original de la palabra solidaridad. Sólo así seremos capaces de fecundar nuestra tierra baldía.