martes, 9 de noviembre de 2010

HAY DE OBISPOS A OBISPOS

Hoy en la Jornada Julio Hernández escribe:

Onésimo Cepeda no es la excepción, aunque su talante descarado agrega visibilidad a los defectos que comparte con otros miembros de la cúpula eclesial católica. Frívolo, mundano, dado a los lujos y los excesos, el actual obispo de Ecatepec es orgulloso enlace entre los poderes del dinero (él mismo perteneció a la plataforma financiera de la que despegó Carlos Slim), la política (le encanta apadrinar candidatos y participar en reuniones selectas de gobernantes y otros elementos de la farándula partidista) y la religión. Su caso es extremoso, ciertamente, pero no por el fondo de las cosas, sino por las formas: Norberto Rivera y Juan Sandoval, por ejemplo, practican suertes parecidas a las antes mencionadas, pero sin la rotunda impudicia de quien ahora enfrenta una orden de aprehensión por considerarlo presunto responsable de fraude procesal y lavado de dinero en un proceso en que el hombre supuestamente dedicado al servicio de Dios aparece en el escenario como súbito dueño de una colección de obras de arte o como súbito e inexplicado propietario de 130 millones de dólares.

Por eso decimos hay de obispos a Obispos:

Raúl Vera, valiente defensor de los vulnerables, recibe Premio Rafto 2010

Noruega.- “Fue para mí una sorpresa enterarme de este reconocimiento, y soy consciente de que me exige una mayor congruencia y compromiso. Sin embargo, hay en mí una mezcla de alegría y dolor.

Nota relacionada:
‘Muerte, impunidad y miedo en México’ afirma Raúl Vera desde Noruega

“La razón es sencilla: Esta distinción no hubiera sido posible si México no estuviera lacerado por la violencia, la impunidad con la que actúa la delincuencia, una procuración de justicia ausente y la complicidad de los distintos niveles de gobierno que, por obra u omisión, han facilitado esta situación generalizada que mantiene a mis compatriotas sumidos no sólo en miseria, sino ahora también en la incertidumbre de no saber si habrá un mañana”, señaló el obispo Raúl Vera López luego de recibir el premio Rafto, que le fue otorgado el día de ayer en el Teatro Nacional de Bergen, Noruega.

Dicho reconocimiento es un premio de Derechos Humanos establecido en la memoria del profesor Thorolf Rafto. El premio es concedido anualmente por la Fundación Rafto a los defensores de derechos humanos y su objetivo principal es crear conciencia sobre la importancia de observar de cerca las violaciones a las personas y comunidades que
necesitan la atención del mundo.

Este año Vera López, Obispo de Saltillo, fue galardonado con el premio Rafto 2010 por su lucha por los derechos humanos y la justicia social en México.

Raúl Vera ejerce desde 2000 como Obispo de Saltillo, donde se ha destacado en la denuncia del asesinato y violación de mujeres, la situación de los inmigrantes, la lucha por los trabajadores, la falta de protección de periodistas, la impunidad policial y militar y la corrupción judicial.

Con anterioridad a su labor en Saltillo había ejercido entre 1995 y 1999 de coadjutor del obispo Samuel Ruiz en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, comprometiéndose en la mejora de los derechos de los campesinos pobres y de los pueblos indígenas.

Ruiz y Vera López contribuyeron a mantener el alto el fuego entre Gobierno y zapatistas, tras la rebelión protagonizada por éstos.

LUCHA POR LA DIGNIDAD

Frente a la situación que se vive en México, y poniendo en peligro su propia seguridad, el obispo José Raúl Vera López habla en voz alta y sin miedo contra las violaciones de derechos humanos, la corrupción, los abusos del poder y la ausencia del imperio de la ley.

El trabajo de Raúl Vera demuestra una voluntad inquebrantable y fe en la acción concreta para mejorar la calidad de vida de la población pobre, vulnerable y oprimida de México. Sus actividades son muy variadas, pero sus preocupaciones centrales son el asesinato y violación de mujeres y la situación de riesgo de los inmigrantes, además está involucrado en casos concretos de lucha por los derechos de pueblos indígenas, de campesinos pobres y por los derechos de los trabajadores.

Él ha levantado su voz en contra de la falta de protección para los periodistas y la impunidad en casos de abuso cometidos por militares y policías, también ha acusado a la Corte Suprema de estar asociada con los carteles criminales.

El obispo Raúl Vera ha dado voz a los presos y ha demostrado cómo las estructuras sociales en México sistemáticamente ponen en desventaja a los pobres y fuerzan a la gente a una vida de crimen.

Contrariamente a la mayoría del clero, él aboga en favor de los gays y lesbianas, así como de las prostitutas. En el actual debate sobre los derechos de gays y lesbianas, el obispo Vera ha destacado la importancia de luchar contra los prejuicios.

MUERTE, MIEDO E IMPUNIDAD

“Muerte”, “miedo” e “impunidad” son, por desgracia, tres palabras que hoy imperan en el vocabulario del mexicano. La “guerra contra el crimen organizado” es una lucha a muerte, en donde sólo en cuatro años que lleva el actual régimen gubernamental el número de muertes aceptado oficialmente alcanza casi las 30 mil personas”, afirmó en Noruega el Obispo de Saltillo.

Esto indica que al ser asesinados los miembros de las bandas criminales, trátese de grandes “capos”, de mandos medios o de brazos armados, con la muerte de cada uno de ellos se van a la tumba los testimonios que ellos tienen contra funcionarios de todo tipo o los empresarios y banqueros, o los responsables de centros financieros que son cómplices de las hampas criminales.

“De esta manera esas personas no solamente no son sometidas a juicio, sino que siguen alimentando el potencial criminal de estas bandas que cada vez aparecen más poderosas, frente a un Estado mexicano que vemos más débil e incapaz de enfrentarlas”.

PASTA DE CONCHOS

Además de referirse a la violencia que impera en el país, en su discurso pronunciado luego de recibir el reconocimiento, Vera López señaló otras impunidades en las que el Gobierno no ha actuado.

“Hay otro tipo de impunidades que el Gobierno solapa: Pasta de Conchos, nombre de la mina que dejó sepultados a 65 mineros de carbón que trabajaban en indignas condiciones de seguridad. A cinco días del siniestro, la empresa Industrial Minera México, de Grupo México, y el Gobierno federal suspendieron el rescate, mismo que se reanudó recuperando dos cuerpos de quienes murieron asfixiados. La empresa detuvo nuevamente el rescate a sólo 150 metros de donde estaban los trabajadores. Ahí quedaron enterrados no sólo sus cadáveres, sino también la justicia. Impedir el rescate es mantener la impunidad, evidenciar la inseguridad e incluso demostrar que los dejaron morir”, acusó.

SECUESTRO DE MIGRANTES

En sus palabras también acusó uno de los problemas en México que durante años él ha seguido de cerca. El secuestro de migrantes a manos del crimen organizado.

“La mayoría de las víctimas son personas procedentes de los países centroamericanos o algunos
sudamericanos, quienes atraviesan la República Mexicana intentando llegar a los Estados Unidos en busca de trabajo. Los autores de los secuestros son miembros del crimen organizado. Solamente en seis meses del año 2009 se contabilizaron 9 mil 758 secuestros de migrantes, también impunes.

“Los familiares de las víctimas de las violaciones a los derechos humanos por parte del Ejército en medio de esta guerra, y de las personas desaparecidas, que cada día aumentan de manera alarmante, siguen pidiendo justicia”, dijo.

ESTADO FALLIDO

Durante su intervención recalcó la impunidad que caracteriza a la justicia en México.

“Aún en los casos aparentemente resueltos para quienes piden justicia, no existe reparación del daño, ni cumplimiento de sentencias o recomendaciones internacionales, ni castigo para los violadores de los derechos humanos dentro del Estado”.

MERECIDO PREMIO

Durante la ceremonia, la presidenta del Comité del premio otorgado por la fundación Rafto, Siri Gloppen, resaltó a Raúl Vera López como una persona que había elegido estar del lado de los oprimidos, y es una persona de las cuales se necesitan más en la sociedad.

“Hay una escasa clase de personas con una fuerte referencia moral e integridad constante, preparadas a defender lo que consideren correcto sin hacerle caso al riesgo personal que corran. Una de estas personas es el laureado con el premio Rafto de este año, José Raúl Vera López, Obispo de Saltillo, de México.

Igualdad de valor y dignidad es lo que dirige su lucha a favor de los derechos humanos y la justicia social. Es por esta razón que don Raúl, como le llaman afectuosamente, es un faro de esperanza e inspiración para los pobres y excluidos.

Es también la razón por la cual es un obispo controversial, quien desafía a la gente de poder y privilegiada”, dijo Gloppen en su discurso.

Las personas como don Raúl son importantes para cualquier sociedad y en cualquier tiempo. Las necesitamos para que sean nuestra conciencia social y política, para mostrarnos las injusticias que nuestras instituciones crean y mantienen. Esto es especialmente importante – y peligroso – en la dramática situación de México”, reconoció.

Agradecido con el reconocimiento internacional que le fue otorgado, el Obispo de Saltillo señaló que la Fundación Rafto se pudo haber equivocado al momento de elegir a la persona adecuada para su premio 2010, pero en lo que no se equivocó fue en elegir a México para denunciar ante la comunidad internacional la terrible situación de violaciones a los derechos humanos de parte del Gobierno a sus ciudadanos.

PREMIO RAFTO 2010
» El reconocimiento es un premio de derechos humanos entregado anualmente desde 1987 por la fundación Rafto a los defensores de esta causa.

CRITERIOS
» La fundación Rafto entrega su premio valorando los siguientes criterios.

1.- El aspirante debe ser activo en la lucha por los ideales y los principios de los derechos humanos.

2.- El candidato que lucha por los derechos humanos debe representar la perspectiva de la no violencia.

1.- El postulante puede ser una persona u organización; y dos o más candidatos pueden compartir el premio.

RECONOCIMIENTO
» La fundación Rafto ha premiado, anualmente desde 1987, a defensores de los derechos humanos.

LOS GALARDONADOS
» Zócalo te presenta a los galardonados en los últimos 10 años.

2010- Raúl Vera López (México)
2009 - Malahat Nasibova, (Nakhchivan)
2008 – Bulambo Lembelembe Josué, (Congo)
2007 – NCDHR (National Campaign on Dalit Human Rights), (India)
2006 – Thich Quang Do (Vietnam)
2005 – Lidia Yusupova, (Chechenia)
2004 – Rebiya Kadeer (China)
2003 – Paulos Tesfagiorgis (Eritrea)
2002 – Sidi Mohammed Daddach (Sahara)
2001 – Shirin Ebadi, (Irán)
2000 – Kim Dae-jung (Corea del Sur)
BIEN MERECIDO DON RAÚL!!! FELICIDADES!!!

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