![]() | Presidente : Julio Ricardo Blanchet Cruz Director General : Fausto Fernández Ponte |
| Año 8, número 3457 Lunes 30, agosto del año 2010 | |
| EDITORIAL | |
| Que se entregue el Gobierno a los narcos. | |
| Aunque algunos periodistas ya hablan muy bien de la actitud de don Felipe al haber convocado a todos para hablar de la seguridad, en lo que fue una pasarela interminable e infructuosa, que todos, empezando por Calderón, utilizaron para intentar lucirse. Lo que ciertamente no lograron. Primero porque no hubo propuestas concretas. Lo demás, para que lo comentamos. Invitar al clero para que hiciera alguna propuesta, cuando el clero es socio “ganancioso” de todo tipo de delincuentes, no nada más de los narcotraficantes, a los que han tildado hasta de terroristas. Obviando que ya hay municipios en nuestro México que son GOBERNADOS por los narcotraficantes, es decir, que cuando algo sucede, la gente no va ni con la policía ni con el Presidente Municipal, van con el Capo. Y en esos Municipios, por si no lo sabe el señor Calderón (lo que sería el colmo, pues es a ojos vistas, todo mundo lo sabe, baste recordar lo sucedido en San Pedro Garza García) no hay violadores, rateros, secuestradores, ni menos pederastas, pues, sin más trámite que un juicio sumario, los matan. Pero los políticos no se quieren dar cuenta que el Pueblo los ve peores que los narcotraficantes a los que quieren echarles la culpa de todo lo malo. Ya decía el ilustre Séneca, que “El primer arte que deben aprender los que aspiran al poder, es el de ser capaces de soportar el odio”. Además, como que ya es un poco tarde para andar convocando a todos para que opinen. Lo que también puede hacer pensar que lo que quiere es repartir la culpa de sus fracasos. Valiendo comentar que los periodistas fuimos excluidos, cuando los periodistas, y los cartonistas (verdaderamente geniales) venimos hablando del tema desde que inició su aberrante guerra. Y no somos pocos los que hemos opinado que la legalización de las drogas es la solución para acabar con las guerras de territorios y rutas (aquí nos hemos cansado de repetirlo) Que los dejen trabajar, ahora legalmente, y que inviertan su dinero en nuestro México, en este momento que tanto lo necesitamos. Y si alguien se alarma por entregar al País a los narcos, baste recordar que John y Robert Kennedy, respectivamente Presidente y Procurador de Justicia de los EEUU, fueron hijos de un contrabandista de alcohol que hizo una inmensa fortuna. Finalmente, si para el 2012 va a haber un nuevo Presidente, entre Peña Nieto (o cualquier otro) y el “Chapo”, muchos habrían de votar por el segundo, cuando menos porque podríamos estar seguros de que no nos robaría. | |
1. La tesis de que el desastre actual en el que se halla inmerso México ha sido generado por el crimen organizado
y agravado por las fuerzas sociales y políticas del país que, según el gobierno panista, no han colaborado con él en su cruzada militar y en la imposición del proyecto neoliberal, nunca fue creíble y ha terminado por derrumbarse estrepitosamente, haciendo aparecer la crítica situación actual en su verdadera dimensión: como una consecuencia de la imposición de las políticas económicas y sociales monetaristas en violación abierta al marco constitucional mexicano, del saqueo de los recursos estratégicos del país por un grupo de políticos y seudo empresarios amafiados y en abierta asociación con intereses trasnacionales, de la utilización de las instituciones de la República en función de intereses facciosos, de la incompetencia e ineptitud absolutas del gobierno surgido del PAN y de la estrategia utilizada en este sexenio de buscar desviar la atención de los mexicanos al generar un escenario de violencia inusitada con su “guerra contra el narco”.
2. La insistencia de Felipe Calderón en seguir utilizando con afanes propagandísticos político-electorales en vistas al 2012 las mismas tesis simplistas en reclamos publicitarios de radio y televisión que rebasan cualquier campaña mediática que se recuerde en el país, como lo hizo también con Joaquín López Dóriga de Televisa el martes 24 y el miércoles 25, han suscitado sin embargo una nueva oleada de refutaciones a sus aseveraciones, que evidencia la gravedad de la crisis en que se halla México, pues vienen no nada más de los diversos sectores de la izquierda sino del PRI y de las propias fuerzas conservadoras, colmados todos por la ineptitud y la mentira del gobierno, a lo que se agregan nuevas informaciones.
3. La difusión que ha hecho a finales de este mes de agosto el portal Wikileaks de nuevos expedientes de la CIA, que documentan, como ya se sabía, que el gobierno de Estados Unidos auspicia a través de esta agencia la comisión de actos de terrorismo en diversas partes del mundo para generar escenarios de violencia y hacer viables las políticas económicas de Washington y propiciar el mejor control de las multinacionales de los recursos estratégicos del planeta –en una coyuntura en la que Washington ha pretendido que los terroristas son los otros– no ha hecho de entrada más que confirmar que la estrategia de la guerra contra el narcotráfico
de Calderón, que tantos estragos ha causado al país, le fue impuesta a éste desde el exterior con fines aviesos, para que con la lógica de la guerra preventiva de Bush, México se hundiera en una espiral de violencia.
4. Los objetivos domésticos de la militarización del país, que según se ha discutido en estos años, eran en lo esencial tanto consolidar a un gobernante espurio en Los Pinos como amedrentar a los movimientos sociales para favorecer el desmantelamiento de la nación y propiciar las condiciones para hacer de México un territorio de mano de obra barata, palidecen ante los fines internacionales que se han pretendido con tal militarización y que son cada vez más claros: pues se busca presentar a México como un Estado fallido
y a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas
, lo que justificaría desde la perspectiva de las tesis bushianas una intervención directa conforme a los intereses de Washington, como se discute entre otros libros en el reciente del profesor George W. Grayson Mexico, narco-violence and a failed state (Transaction Publishers, Washington, 2009, 276 pp.).
5. El tono de autodefensa que tiene Calderón ante los señalamientos de su fracaso, y las acusaciones hacia el PRI respondidas por los priístas de manera cada vez más contundente, no hacen sin embargo más que evidenciar el desastre en el que se halla el país y la ferocidad con la que los grupos oligárquicos pelean ya desde ahora la silla presidencial, pero no es de la confrontación de los dos corresponsables de lo que acontece de donde saldrá la solución.
6. Las mentiras deliberadas del gobierno panista, ocultando información, tergiversando las cifras y utilizando las estadísticas del Inegi para falsear la realidad, son conocidas de todos, pero no es hasta ahora que los priístas parecen verlas. La andanada contra el gobierno panista la inició esta semana Francisco Labastida señalando con justicia el día 23 en Acapulco que Calderón oculta el colapso económico, y tras subrayar sus políticas deliberadas para llevar a Pemex a la muerte y al IMSS a la ruina
, lo comparó con un avestruz que no sólo no quiere ver los problemas sino que busca ocultarlos.
7. El problema de México, agregó Francisco Rojas, es no tener una economía sólida
que haga que el país progrese
, que genere los empleos que se requiere
y los resultados de la gestión actual indican que el crecimiento es inexistente
, afirmaciones que suscitaron la cólera de Los Pinos y una andanada contra el PRI en los medios.
8. Las críticas de los priístas son ciertas, pero llegan a destiempo y carecen de autoridad moral, pues Calderón llegó a Los Pinos gracias a su respaldo institucional al fraude electoral de 2006 y se ha mantenido en el poder por ellos, que no pueden negar ser corresponsables del desastre nacional. Ciertamente, como decía Francisco Rojas el miércoles 25, el PRI le ha brindado un amplio respaldo en las cámaras legislativas y le ha aprobado sus exigencias esenciales, desde más de 25 instrumentos legislativos
hasta los recursos para la supuesta guerra triplicándosele el presupuesto y, habría que agregar, sus políticas contra los trabajadores y contra la nación, por lo que habría que concluir que los reclamos quejumbrosos de Calderón de un apoyo incondicional son insensatos.
9. El estilo personal de gobernar de Calderón, que va de la indolencia y el desprecio ante los problemas del pueblo al autoritarismo para tratar de imponer las políticas que favorecen a los grupos oligárquicos, es grosero y el país lo repudia, porque requiere, como decía Enrique Peña Nieto en Ixtapan el martes 24 ante los diputados del PRI, de un liderazgo que cohesione a México en vez de enfrentarlo
y que actúe sin sesgos clientelistas
, pero no es con un nuevo autoritarismo como el que propone el gobernador mexiquense y con un Ejecutivo respaldado mecánicamente por el Congreso, como el que él sugiere, como van a resolverse los problemas del país harto del autoritarismo blanquiazul y tricolor.
10. México requiere para salir de la gravísima crisis en la que se halla sustentarse en políticas económicas y sociales que sean conformes al marco constitucional, terminar con el apoderamiento que han hecho unos cuantos grupos mafiosos de los recursos estratégicos de la nación, poner un alto a la corrupción que asfixia al país, establecer instituciones políticas y sociales que funcionen en el marco de la ley y en función de los intereses del pueblo pero, previamente, terminar con el escenario de violencia militar generado y consolidado por el gobierno panista en función de sus intereses y que ha sido un gran crimen contra la nación: y para ello requiere de otro gobierno y de otras gentes, y ni el PRI ni el PAN son una alternativa.





