jueves, 6 de mayo de 2010

DE BURBUJAS Y GUERRAS

John Saxe-Fernández
Un vocero del FMI dijo recientemente que la crisis financiera que estalló a finales de 2008 y provocó la mayor contracción de la economía mundial en ocho décadas no ha sido superada. Agregó que los riesgos se mantienen elevados, la estabilidad financiera mundial no está asegurada y la recuperación todavía es frágil. La advertencia rompe con la usual opacidad que caracteriza al FMI, cómplice, como pocos, en la génesis de la debacle que, desde el centro del capitalismo, contagia al mundo.El capital financiero siempre acompañó el proceso de centralización y concentración del capital observado a lo largo del siglo XIX. Su presencia se intensifica más después de la Segunda Guerra Mundial con la crisis de acumulación de mediados de los años sesenta y luego con el desenfreno clasista y desregulador de la era Reagan. Su hipertrofia es notable.

Los activos (aggregate assets) de los principales bancos de inversión de EU: Goldman Sachs, Morgan Stanley, JP Morgan Chase, Citigroup, Bank of America y Wells Fargo, llegaban a 20 por ciento del PNB en la década de 1990. Descontando la inflación ahora esos assets de la oligarquía financiera ascienden a 65 por ciento de un PNB de 14.5 billones (trillions) de dólares, según Simon Johnson, ex principal economista del FMI, y James Kwak, ex-consultor de McKinsley & Co. (Bill Moyers Journal, citado en Jerry Mazza gymaz@verizon.net).

Desde este astronómico pedestal la oligarquía influye, presiona y coopta a los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial con huestes de cabilderos, cuyos generosos bolsillos hacen girar a su antojo, con especial brío en tiempos electorales, tanto las voluntades como los votos de senadores y diputados

Es notable el poder que le acompaña para vetar o modular los intentos por regular operaciones altamente riesgosas. Por ello hoy Estados Unidos es el casino del mundo que, como lo ilustra A. Gavin Marshall (globalresearch.ca), infla burbujas por doquier, sea la hipotecaria o la burbuja europea, petrolera, de acaparamiento de tierras en nuestros países, o la gran burbuja en torno el megarrescate o TARP: según Bloomberg, desde octubre de 2008 el sector financiero extrajo de las arcas públicas 13 billones de dólares en rescates.

Es una cifra cercana al PNB de 14.2 billones en 2008, mientras, como nota Mar-shall, se soslaya que la actual crisis financiera, centrada en la deuda pública, es también una crisis fiscal que alienta una burbuja en torno al megarrescate, un amenazante fenómeno advertido por Gerald Celente, jefe del Trends Research Institute:

“La mayor burbuja financiera en la historia está inflándose a plena luz del día... cuando estalle será la madre de todas las burbujas... y marcará el fin del ciclo de expansión-contracción que caracteriza la actividad económica en el mundo desarrollado.” Celente indica que los estallidos recientes se quedan cortos: “…cuando la burbuja del TARP estalle, arrollará al sistema”.

Es mejor atender lo que dice: anticipó con rigor el crack accionario de 1987; el derrumbe de la URSS; la crisis asiática de 1997; el colapso económico de Rusia en 1998; el estallamiento de la burbuja dot.com; la recesión de 2001; el inicio de la recesión en 2007 y el desplome inmobiliario de 2008. Ahora avisa que esta burbuja también estallará y cuando esto ocurra “… ni el presidente o la Reserva Federal tendrán a disposición los instrumentos fiscales o las políticas monetarias disponibles para inflar otra burbuja”. Celente también avisó entonces que, “…aunque no podemos puntualizar de manera precisa cuándo estallará la burbuja del megarrescate, tenemos la certidumbre de que lo hará. Y cuando esto ocurra, que se entienda bien, puede ocurrir una guerra de orden mayor”.

Eso lo dijo cuando el TARP era de 12.8 billones. Neil Brofsky, el inspector general del rescate, dijo a mediados de 2009 que las maniobras bancarias para reiniciar préstamos expuso a las agencias federales a riesgos por 23.7 billones. La burbuja se infla de prisa.

CONFESIONES DE UN SICARIO ECONOMICO

Las confesiones que debiera estar haciendo desde la cárcel de guantanamo, o minutos antes de ser ejecutado las hace cínicamente desde la comodidad de una soleada y bella habitación.
Cuantos millones de seres humanos, plantas, árbloes, bosques enteros, animales, ríos....han muerto por culpa de esa mínoria autonombrada dueños de este planeta, este planeta que es nuestra casa, la casa de todos, la única!!!
¿Pero quién tiene la culpa, esos cuantos o millones que lo hemos permitido?

miércoles, 5 de mayo de 2010

EL MÉXICO DE CALDERÓN

miércoles 5 de mayo de 2010
Eduardo Ibarra Aguirre
Menos propenso a las ocurrencias y los dislates de su antecesor en Los Pinos, Felipe de Jesús Calderón Hinojosa tiende, sin embargo, a un creciente y grave desapego de la realidad del país, a la frase fácil para agradar a los auditorios y las recurrentes prácticas oratorias selladas por la improvisación y el elogio del gobierno que encabeza.
Conforme rebasó la mitad del mandato que le asignó el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y una parte considerable del electorado aún le regatea el triunfo en las urnas, se agudizan aquellas conductas, sobre todo cuando realiza visitas de todo tipo al extranjero.
Pareciera que los interlocutores de otros países y en otras latitudes tienen el secreto para soltarles la lengua a los gobernantes, quienes sin reparar en el ridículo en que incurren les pintan realidades mexicanas existentes sólo en lo que sostienen con el cuello.
Si a alguien resulta imposible engañar es a los hombres y mujeres del gran capital. Es sabido que éste acude de manera natural a los sitios en que encuentra las mejores condiciones para su inmediata y mejor reproducción.
Ya se hizo costumbre en la oratoria de Calderón Hinojosa asumir actitudes demagógicas ante los grandes empresario de otros países y sus ejecutivos, como si formasen parte de los auditorios a modo que le montan en México, frecuentemente con base al uso y el abuso de las necesidades más apremiantes de los empobrecidos paisanos, seleccionados y vigilados por el Estado Mayor Presidencial.
No otra cosa fue el penoso discurso que pronunció ante ejecutivos de la poderosas trasnacionales Siemens, BMW, Alco Solar y CTZ a quienes intentó sorprender con el cuento de que México (aún no se atreve a decir “yo y mi gobierno”) superaron no a los cuatro sino a “los cinco (sic) jinetes del apocalipsis”. A saber: la epidemia de la influencia A/H1N1está superada, la economía crece a tasas de 4.5 por ciento, se generan empleos, la producción petrolera se estabilizó en 600 mil barriles diarios y existen cifras récord de aseguramientos y decomisos al narcotráfico.
Para que nadie dude del México sin crisis ni violencia que encabeza, sintetizó Calderón: ahora está fuerte, firme, en excelente lugar para convertirse en una de las economías más competitivas del mundo, “sí podría cumplir algunos de los requisitos más severos que se exigen a los países en Europa para pertenecer a la Unión Europea”. Conmovidos, los asistentes se pusieron de pie y lo ovacionaron hasta que las palmas de las manos adquirieron una coloración rosa. Ya entrado en gastos, sacó la obsesión pueblerina –digna del diván-- de comparar a México con Brasil, China e India, ahora en el número de trámites, aduanas y propiedad intelectual. El nido de corrupción que son las segundas ni siquiera lo sonrojó.
Los gritos de “asesino” y “terrorista de Estado” que le propinaron integrantes del Comité de Solidaridad con los Pueblos en Resistencia de América Latina, consignados por la agencia DPA y negados por Maximiliano Cortázar Lara, redujeron la visita a la Puerta de Brandeburgo a sólo siete minutos y muy bien protegido por decenas de agentes, quienes durante los dos días de visita a Alemania sortearon diversas protestas por los asesinatos en San Juan Copala, Oaxaca, y el aniversario número cuatro de la embestida policiaco-militar contra el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, de San Salvador Atenco, estado de México.
El inicio de una huelga de hambre de 10 mujeres electricistas en la sede de Naciones Unidas en el Distrito Federal, y la continuación del ayuno de 82 trabajadores en el Zócalo, no fueron impedimento para que el abogado y economista disertara que la Comisión Federal de Electricidad “opera con mayor eficiencia y eso ha dinamizado la economía”, mientras que Luz y Fuerza del Centro era “deficitaria e ingobernable”.
¡Ah qué Jelipe!

ASIMETRIAS E INFIERNILLO

Fausto Fernández Ponte
5 mayo 2010
ffponte@gmail.com

Infiernillo
Ley Arizona
Por Faustófeles
No viajemos a Arizona
es pa´ Fe Cal solución
a lo de la migración
¿Crear empleos? Ni en intentona.

Asimetrías

El Apocalipsis Insuperado
Por Fausto Fernández Ponte
“México venció no a cuatro, sino a cinco jinetes del Apocalipsis”.
Felipe Calderón
I
Las palabras –consignadas en el epígrafe— del señor Calderón tienen un telón de fondo muy contrastante y, por ello, ominoso en extremo: desempleo creciente y, ergo, pobreza mayor y más lacerante, caos y anarquía rampantes en un país en guerra.
Esas, desde luego, no eran las metas fijadas en el Plan Nacional de Desarrollo 2007-12. Esos objetivos no sólo no se han alcanzado sino que las posibilidades de lograrlo son cada día más remotas, en el cuarto año del sexenio.
El mandatario mexicano uso ese tropo en su visita a Alemania, en donde invitó a los magnates del dinero de ese país invertir capitales en México, al que describió como un Shangri-La sin crisis de ninguna clase ni violencia.
Los jinetes del Apocalipsis que, según don Felipe, fueron vencidos por él son: el de la influenza, el de la crisis económica, la violencia, una sequía sin precedentes en la historia reciente y la caída del ingreso petrolero, también sin precedente.
“Cinco” jinetes apocalípticos, pues, los vencidos por nuestro gran guerrero, cuyo registro de la realidad se empequeñece tanto con esa descripción dorada de sus hazañas que virtulamente desaparece.
Y, así, de tal guisa, ignora a otros jinetes apocalípticos que han estado aquí desde hace 40 meses y cinco días, si no es que antes, desde el día en que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación lo declaró espuriamente Presidente Electo.

II

Ese jinete –el de la espuriedad—ha estado con él y con todos los mexicanos y no ha sido vencido, sino lo opuesto: se ha fortalercido de tal manera que antójasenos vencedor en esa liza electoral. Fiel sombra de don Felipe, le sigue doquiera.
Ese jinete no quiere irse y, podríase decir metafóricamente que ha convocado a unos de sus gemelos gorgónicos: la falta de representatividad de la investidura presidencial y la ausencia de autoridad moral de la misma y de su recipiendario.
Así, esos tres jinetes cabalgan con don Felipe, habiendo estado incluso en Alemania, en donde todos los vieron aunque el mexicano lisa y llanamente los ignoraba. Más allí estuvieron, junto a él, como parte de su “entourage” de acompañantes.
Otros jinetes apocalípticos no vencidos –que también le acompañaron a su viaje por Alemania— fueron los del desempleo incontrolado y la pobreza creciente, la guerra fraticida que se libra en nuestro país, la inseguridad, la irritación social, entre otros.
Un jinete que se quedó en casa –al parecer no le gusta viajar con don Felipe— es el que monta el brioso equino del retroceso de la economía de México, secuela de la conjunción de vectores tales como la parálisis del desarrollo y el decrecimiento.
En la subcultura no muy renacentista por cierto de la macroeconomía y del binomio Hacienda-Banco Central, cuando una economía no crece no se estanca o se detiene, sino que marcha hacia atrás; retrocede, pues. No crecer, como decrecer, es retroceder.

III

Y como para que una economía crezca debe tener por marco general indispensable un desarrollo equilibrado y en óptimas condiciones, es obvia la conclusión: transcurrirán muchos meses –el resto del sexenio— y años para que haya crecimiento.
Por supuesto, cabría la salvedad, que éstos axiomas se refieren a una economía de capital, mercado y consumo bajo la filosofía sofistera del neoliberalismo y la globalización, sin la cual --se nos dice-- no hay democracia. Mercado es “democracia”.
Aquí la democracia sólo existe en el papel, pues en la vida real es aun una utopía; lo que sí existe –y muy arraigadamente— es una simulación democrática. Los políticos simulan que los elegimos y, a la vez, simulan que trabajan para nosotros.
Como el señor Calderón. Simula ante el mundo que bien gobierna un país que él ha hecho prosperar venciendo a los “cinco” jinetes del Apocalipsis y erigiéndose “salvador del mundo” –así lo dijo en junio de 2009-- de una influenza que se antoja mítica.
Por lo dicho en Alermania y en anteriores ocasiones, el mundo de don Felipe es uno mítico. México es un país que sus neuronas imaginan con arreglo a una método sui generis para organizar verismos e informaciones que no están allí objetivamente.
Éste personaje ve la realidad que quiere ver, no la que es. Ver a México como querríamos –queremos-- verlo es loable, pero ello es muy peligroso en un gobernante. Es peligroso para él mismo y para todos. Quizá ello explica muchas cosas del sexenio.
ffponte@gmail,com

LAS PROFECÍAS DE GENARO Y FERNANDO

Marcela Gómez Zalce
05 mayo 2010
gomezalce@aol.com

• Obama y la mancha o… ¿la mancha de Obama?
• Prioridades en Los Pinos

La Iglesia, mi estimado, puede digerir ganancias mal obtenidas. En estos días de calor apocalíptico salen sobrando los discursitos optimistas que intentan vender una surrealista imagen del Vive México sin empleo, sin Estado de Derecho, sin justicia y sin ley en varios territorios controlados por la “ridícula minoría” exitosamente convertida de un plumazo en bíblico jinete montado, exitosamente, por Felipe Calderón.
Tiempos aciagos de Dios y de Diablos. Alemania destino turístico y Arizona destino fatal, y qué tanto es tantito porque al mal (des)gobierno darle prisa al colapso rápido con todo y cifras, datos, pronósticos, motivando al calor a aventurar la mente para alucinar premoniciones. Y qué mejor aparición, después del jinete de la tormenta presidencial, que la del otro llanero… solitario de Bucareli desde Washington, quien preveé que el país registrará una reducción en los índices de violencia a finales de este año.
Y para hacerle coro a la ridícula descoordinación de esa minoría en el poder (del no poder), salió Genaro García Luna (aplausos) a enmendarle la plana a Gobernación señalando que, ni madres, la violencia podría durar hasta 2014.

¡¡Chingoooooón!!

Según el disfuncional federal y, of course, después de considerar sesudamente las experiencias de distintos gobiernos, Genaro ya dio su pronóstico apocalíptico tirándole los dientes a Fernando… para que aprenda a respetar. Y así se muestra el coordinado esfuerzo para descoordinarse entre dependencias del gabinete de seguridad nacional alrededor del cándido asunto de la irreflexiva guerrita, sus tiempos y daños colaterales que ni eso, my friend, los logra poner de acuerdo.
Y entre ambas profecías en estos momentos de Apocalipsis (now), que se engolosina con la joya presidencial de que el crecimiento del empleo en México es el mayor en 17 años, y ya encarrerados en la feria de los confusos disparates faltaría que Los Legionarios de Cristo se declaren en bancarrota, para que nada de lo perdido aparezca… aparece
El disfuncional gobernador de Texas, Rick Perry, atinadamente y con las neuronas achicharradas por el calor afirmando que el derrame en el Golfo es un “acto de Dios” with a little help from BP. El derrame de crudo es el peor desastre de este tipo en más de una década en los Estados Unidos y ya brotan los tintes políticos que buscan sacarle raja a la mandarina en gajos de la Casa Blanca que empieza a sentir el calor… pero del debate que podría tener resultados devastadores en la imagen de Washington que ya resiente la pavimentada ruta de Katrina.
La mancha negra en el Golfo amenaza no sólo la imagen del gobierno norteamericano sino el ciclo de vida que se inicia con los organismos fotosintéticos marinos, como las algas y fitoplancton que producen entre el 50 y 70 por ciento del oxígeno en el planeta. El desastre de la mancha, o mejor aún, la mancha del desastre le puede salir caro a Obama, ahora que además se ha restringido la pesca y la actividad marítima en las costas estadunidenses.
Tiempos apocalípticos donde una Ley en Arizona unifica poderosos criterios y voces en contra del racismo, la discriminación, la ignorancia y la intolerancia.
Tiempos apocalípticos que derrumban el discurso eclesiástico de la moral, los valores y la familia que se manchan con la lacra de Marcial Maciel, sus encubridores, sus excesos, sus crímenes que arrastran al infierno al Vaticano y los hombres de las faldas largas que no saben cómo salir oliendo a rosas en un mar de mierda en el Regnum Christi donde mujeres eran prácticamente esclavizadas.
La iglesia católica (con minúsculas) y los responsables del tiradero de Maciel tienen que ser pasados a la báscula de la justicia y castigados con el rigor de la ley. Basta ya de discursitos, lagrimitas, simulaciones, conjeturas y teatritos…
Porque para ese tipo de interesante drama, my friend, millones de mexicanos están convocados a participar en una importantísima encuesta que aparece en la página de Los Pinos (www.presidencia.gob.mx ) que pinta la prioridad del gymboree (con minúsculas) y su emocionado jefe en estos tiempos de celebración por sortear a ¡cinco!, chingao… ¡cinco! jinetes del Apocalipsis.
¿Debe ir Calderón a la inauguración del Mundial de Futbol en Sudáfrica…?
gomezalce@aol.com

martes, 4 de mayo de 2010

SECUESTROS DE ESTADO

Por Ricardo Rocha




04 mayo 2010
Si el secuestro implica privación ilegal de la libertad es eso lo que está haciendo el gobierno federal en contra de cientos de ciudadanos mexicanos. Se les detiene ilegalmente, se les acusa ilegalmente, se les procesa ilegalmente y se les encarcela ilegalmente. Son los casos de Jacinta Francisco Marcial, Alberta Alcántara Juan y Teresa González Cornelio.

Por eso ahora el gobierno calderonista anda con la cola entre las patas a causa de este gigantesco ridículo judicial y mediático. Se les advirtió una y otra vez, pero nunca hicieron caso. Pudieron más la soberbia del poder temporal y la arrogancia típica de los nuevos ricos. Esas que impiden dos actos de grandeza tan simples como profundos: me equivoqué y me propongo enmendar.

El problema es que en los casos de estas tres mexicanas otomíes no había equivocación alguna. Desde siempre, todos —gobierno, policías y juez— supieron que no había delito, que se trataba de una venganza en contra de tres alzadas que se les pusieron al brinco. Un escarmiento aterrorizante para que los pinches indios de Mexquititlán y alrededores aprendan a respetar el poder y las pistolas. Por eso nadie con medio gramo de inteligencia puede creer que se tardaron 5 meses en investigar los hechos del tianguis dominical; en cambio ahora cuadra la versión de que en ese lapso fabricaron la acusación escogiendo como víctimas propiciatorias a tres mujeres a las que creyeron poder pisotear y triturar, sin que hubiera la mas mínima consecuencia. Como ocurre con miles de casos similares a lo largo y ancho de este país agraviado.

Por eso, luego de festejar legítimamente la liberación de Alberta y Teresa tenemos todo el legítimo derecho a plantearle al gobierno federal: ¿Qué van a hacer ahora? ¿De verdad creen que es suficiente con reconocer —qué generosos— el fallo de la Corte? No. Contundentemente no. Si algún rasgo de dignidad quieren rescatar de todo este desastre deberán empezar por ofrecer una gran disculpa pública. Luego intentar la reparación del daño a Alberta, Teresa y sus familiares, aunque nada les devolverá los 4 años de vida en que —ellas sí— estuvieron secuestradas. Pero sobre todo, debiera castigarse a los responsables de ese secuestro de estado. Ahí están: Medina Mora, que era procurador cuando aquellos hechos; el juez —con larga cola de corrupto— Rodolfo Pedraza Longi y, por supuesto, los mentirosos y transísimas seis agentes de la AFI Juan Francisco Melo Sánchez, Jorge Evaristo Preda, Luis Eduardo Nache, Antonio Guadalupe Romero, Antonio Bautista y Jorge Ernesto Cervantes Peñuelas. Sólo entonces se hará justicia.

"LOS ÉXITOS DEL GOBIERNO FEDERAL" DEBEN DIFUNDIRSE

¡Que no les digan! ¡que no les cuenten! He aquí algunas medidas contundentes que demuestran quiénes han sido y son un peligro para México....











HOY EN CASA TIYAHUI

Fray Raúl Vera hará la presentación, un honor!!!

lunes, 3 de mayo de 2010

LAS RAICES DEL CONFLICTO EN COPALA

PROCESO
María Dolores París Pombo*
MÉXICO, D.F., 3 de mayo.- El brutal ataque, el martes 27 de abril, de un grupo paramilitar priista contra la caravana humanitaria de periodistas, activistas sociales y observadores internacionales que se dirigían al municipio autónomo de San Juan Copala, tiene sus orígenes en una historia de injusticia, corrupción e impunidad que caracteriza a esta y a otras regiones de Oaxaca. Desde inicios de este año, los cerca de 700 habitantes del municipio autónomo se encuentran sitiados por miembros armados de la Unión de Bienestar Social para la Región Triqui (Ubisort), una organización fundada por el PRI a mediados de los noventa. Les han cortado la luz, el agua y todos los servicios básicos; el médico del centro de salud ha tenido que irse; los niños no asisten a la escuela, y la escasez de víveres se está volviendo extrema.

La región Triqui Baja, ubicada en la Mixteca Oaxaqueña, lleva varios años de conflicto político entre grupos que luchan por el control de las comunidades y la recepción de recursos económicos del gobierno. Estos enfrentamientos han provocado centenares de muertes y el desplazamiento forzado de más de la mitad de la población triqui hacia otras zonas de México y a Estados Unidos. Desde mediados de los noventa, el conflicto se ha caracterizado por los asesinatos y los enfrentamientos armados entre el Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT) y la Ubisort. En enero de 2007, disidentes de ambas organizaciones crearon el Municipio Autónomo de San Juan Copala (MASJC) con el propósito de pacificar la región a través de un gobierno indígena que se rigiera por usos y costumbres, sin la intervención de los partidos y organizaciones políticas.

Como en muchas zonas del país, en la triqui han reinado la total impunidad, la ausencia del estado de derecho y el abandono por parte de las instituciones estatales y federales. La falta de justicia en casi todos los asesinatos y los permanentes hechos de violencia han transformado la región en un territorio sin ley, donde los derechos humanos se violan cotidianamente y existe un verdadero clima de terror.

A pesar de la notable ausencia de las instituciones federales y estatales que deberían brindar los servicios básicos, la región Triqui Baja no carece de recursos públicos. Al contrario, durante los últimos años se ha visto inundada por millones de pesos canalizados a través del MULT y de la Ubisort. Estas agrupaciones gobiernan cada una a varios barrios de Copala con la connivencia y el respaldo político del gobierno del estado, con las armas y el control total del presupuesto que llega a “sus” comunidades, ya sea a través de las agencias municipales o bien directamente a los líderes.

En septiembre de 2003, en una entrevista que realicé en el barrio de Rastrojo a Rufino Merino, dirigente del MULT, éste me presumió que el gobernador acababa de entregarle más de 15 millones de pesos para la pavimentación de la carretera de Putla a Juxtlahuaca, que cruza toda la región y que actualmente es intransitable. Por otro lado, de acuerdo con documentos de la Secretaría de Desarrollo Social, en ese mismo año recibió también del Programa Oportunidades casi 18 millones de pesos, más que cualquier otra organización en el estado de Oaxaca, incluyendo las oficiales. Cabe señalar que, a diferencia de otras regiones rurales donde el programa opera con la entrega de becas a las madres de familia, en la región triqui las agencias municipales “recogen” la totalidad de los apoyos monetarios y hacen uso de ellos de acuerdo con sus propias prioridades.

El apoyo del gobierno del estado a los grupos paramilitares se hizo evidente en 2003, cuando el MULT fundó el Partido de Unidad Popular. El PUP, presentado por sus dirigentes como el primer partido político indígena del país, es sobre todo una experiencia más de las prácticas de manipulación y división del voto opositor y de la cooptación de los movimientos sociales por parte de las élites priistas en Oaxaca. En efecto, uno de los artífices principales del nuevo partido estatal fue el hoy exgobernador José Murat. Por otro lado, la posición privilegiada que adquirió Unidad Popular como interlocutor de los triquis con el gobierno estatal no hizo más que agravar la situación de violencia en el área. Algunos dirigentes del MULT-PUP marginaron o expulsaron de la dirección política del movimiento a líderes reconocidos como “dirigentes naturales” de sus comunidades y armaron a grupos paramilitares para reprimir el ascenso de jóvenes líderes.

El aislamiento del conflicto en la región triqui y la retirada de las instituciones sociales han permitido la imposición de una verdadera dictadura del MULT-PUP y de la Ubisort-PRI. En las comunidades controladas por cada una de estas organizaciones armadas, todos los habitantes son considerados como “bases” de apoyo y obligados –bajo amenazas de multas, golpes o asesinatos– a participar en las movilizaciones e incluso en los choques armados. Además de disponer de recursos millonarios, las agrupaciones de la zona triqui están poderosamente armadas, y regularmente son surtidas de municiones y nuevo armamento. Apenas en febrero de este año, habitantes de San Juan Copala que habían huido hacia Juxtlahuaca burlando el cerco de la Ubisort denunciaban que los líderes de esta organización acababan de recibir un fuerte cargamento de armas AK-47 y R-15 y cientos de cartuchos, procedentes de Santiago Juxtlahuaca.

Las declaraciones de los gobiernos estatal y federal, así como la cobertura que hacen muchos medios de comunicación sobre los asesinatos y masacres en las regiones indígenas, enfocan siempre el supuesto “carácter ancestral” de los conflictos y las llamadas “luchas intercomunitarias”. El Estado parece librarse así de cualquier responsabilidad en lo que debiera ser su función primordial: garantizar los derechos y la seguridad de todos los ciudadanos. En efecto, igual que en el caso de la llamada “guerra contra el narco”, lo que priva es la culpabilización de las víctimas: se matan entre ellos; lo han hecho por siglos; este impulso al crimen y a la confrontación armada es parte de su naturaleza…

Sin embargo, el pueblo triqui se ha caracterizado, antes que nada, por su trayectoria histórica de movilización por la defensa de sus derechos y de su identidad, de resistencia contra el dominio racista y la explotación. Como lo muestra Francisco López Bárcenas en su libro San Juan Copala, dominación política y resistencia popular. De las rebeliones de Hilarión a la formación del municipio autónomo, el mito del triqui violento por naturaleza ha sido alimentado por una de las raíces más profundas del conflicto: el racismo, continuamente expresado en los discursos de los políticos, administradores, servidores públicos y, sobre todo, de los medios de comunicación. Las élites regionales han construido un discurso de desvalorización, de desprecio del triqui, que ha logrado incluso convertirse en sentido común entre los mestizos y en buena parte de la población mexicana.

Estos discursos racistas han permitido minimizar la violencia endémica y silenciar la connivencia de las autoridades gubernamentales en los crímenes que se cometen en el área. A principios de febrero, causó noticia el asesinato de 10 personas en un poblado triqui, San Miguel Copala, enmedio de una disputa entre el MULT y la Ubisort por el control de la agencia municipal. La mayoría de las víctimas eran habitantes del poblado, entre ellas el agente municipal, pero también murió un ingeniero que realizaba trabajos en la zona para la Comisión Nacional del Agua. En esas fechas, se intensificó el acoso contra el municipio autónomo por parte de un grupo armado dirigido por Rufino Juárez. El 20 de abril, algunos medios dieron cuenta del asesinato de Celestino Hernández (del municipio autónomo), cometido por un miembro de la Ubisort plenamente identificado por la comunidad.

Hoy las víctimas son defensores de derechos humanos, activistas sociales con amplio reconocimiento a nivel nacional y observadores internacionales. Por primera vez en meses, el sitio paramilitar de San Juan Copala se convierte en noticia internacional y ocupa las portadas de los periódicos nacionales. Cuando se sabía del asesinato de Alberta Cariño Trujillo y de Jyri Antero Jaakkola –originario de Finlandia–, y mientras que varias personas –entre ellas un belga y un italiano– seguían desaparecidas, el 28 de abril Ulises Ruiz declaraba con una frialdad impresionante a los medios de comunicación que nada tenían que hacer los “extranjeros” en esta región, y expresaba su determinación de investigar, eso sí, a través de la Procuraduría General de Justicia del Estado, la calidad migratoria con la que esas personas se encontraban en México.

El total cinismo del gobernador equivale sólo al de Rufino Juárez, dirigente de la Ubisort, quien tras haber amenazado con la afirmación de que detendría a toda costa la caravana, indica ahora que los culpables son las autoridades del sitiado municipio autónomo.

Pero ese cinismo ha sido alimentado por la impunidad. En efecto, la criminalización de la protesta social, la represión armada y el asesinato han sido la marca del gobierno de Ulises Ruiz Ortiz. Este gobernador, uno de los más sangrientos de México, está a punto de concluir su gestión sin que pese sobre él ningún proceso penal. Sin embargo, la Comisión Civil Internacional de los Derechos Humanos documentó en un informe 62 asesinatos por cuestiones políticas en Oaxaca entre junio de 2006 y abril de 2008, y la Suprema Corte de Justicia de la Nación responsabilizó al gobernante por las violaciones a los derechos humanos cometidas durante el conflicto con la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) en 2006. Sin la presión de la sociedad civil nacional e internacional, de los organismos internacionales y de gobiernos de otros países, privará sin duda una vez más la impunidad.
*Investigadora del Departamento de Estudios Culturales de El Colegio de la Frontera Norte.

ASIMETRÍAS

03 mayo 2010
ffponte@gmail.com
La Silla Desocupada
Por Fausto Fernández Ponte

“A nuestros colegas, incluyendo los emboscados les falta saber en dónde se metieron; no tienen idea del conflicto que se vive en Oaxaca,
una disputa que alcanza a los expresidentes”.
José Luis Camacho López.
I
No hay gobierno en México. Y como dijo hace poco más de un año Lorenzo Servitje, el patriarca del monopolio ideológico del pan de caja y chatarrita pseudo alimentaria conexa, la administración pública actual, la calderonista, ya se acabó.
El tema es atañedero a la miríada de manifestaciones de anarquía y caos y de vacío de poder formal –el constitucional— y la emergencia de muchos poderes y subpoderes fácticos locales o regionales, en un proceso de balcanización de hecho.
En ese proceso de balcanización se insertarían las actividades de los 40 y picos grupos armados paramilitares que operan en el territorio del Estado mexicano, particularmente en las entidades federadas del sur del territorio nacional.
Ello sugiere, si no es que plantea explícitamente, que no existe un poder político cabalmente funciona responsable de hecho y de derecho –éste último socavado y desplazado por lo ostensiblemente fáctico de aquél que muestre atributo cohesionador.
La emboscada a la caravana de observadores –en realidad, veedores con cierto alcance implícito de oidores-- de Alemania, Bélgica, Finlandia, Italia y México y periodistas mexicanos de la revista Contralínea confirman la existencia de la oquedad.
II
Esa oquedad parece insondable. Un sátrapa de poca monta, el gobernador de del Estado de Oaxaca, Ulises Ruiz, personaje de siniestra laya y corrupta vena, empeñado en destruir un municipio autónomo propicia la emboscada a los observadores.
La autoría intelectual y material de esa emboscada es atribuida por fuentes periodísticas a cierta Unión de Bienestar Social para la Región Triqui, de corte paramilitar cuyo execrable quehacer es fomentado por el sátrapa Ruiz.
El uso de fuerza paramilñitar como herramienta de represión y desestabilización de un orden sociopolítico dado en varias regiones de México --en particular el sur y el Sureste-- es una expresión de la cultura del poder político de vertiente priísta.
Son, pues, los paramilitares, brazos armados funcionales aunque informales –es decir, irregulares-- típicos de la práctica de los grupos de choque y “porros” del Partido Revoluciuonario Institucional y el “ismo” priísta.
Así, la huella dactilar de de los perpetradores de esa emboscada corresponde al grupo paramilitar señalado, aunque bien pudiere haber sido el diseño y la operación de algún ente afín y similar que, como muchos más, también actúan en la impunidad.
III
Esto nos lleva al trasunto del epígrafe de la entrega de hoy, atribuida al señor Camacho López, quien es un politólogo y periodista distinguido como director del diario El Día, en sus tiempos vocero de un sentir popular de la izquierda política.
En una misiva, don José Luis señala, más allá de lo consignado en el epígrafe, que los periodistas secuestrados por los paramilitares que operan en Oaxaca bien pudieron haber sido la proverbial “carne de cañón” de un grupo de interés dado.
La entrega anterior, en la que se abordó éste tema de la emboscada, ha causado varias reacciones, además de la del señor Camacho López. Las leyentes María Reyes y Fátima Gómez Albizu señalaron cierto aspectos del tratamiento del asunto que se comenta.
La señora Reyes, por ejemplo, contribuyó acorregir cierta imprecisión en la entrega anterior, acerca de la identidad del grupo paramiliitar al que se le atribuye la emboscada a la caravana internacional de observadores de derechos humanos.
Y a doña Fátima se le agradece también su aportación a la misma entrega: “Los paramilitares surgen cuando los gobiernos carecen de salidas políticas viables a un entorno de crisis de gobernabilidad; no sabemos quién gobierna en México”.
Ello inspira una interrogante conturbadora: ¿Quién está al mando aquí? O, formulado de otro jaez: ¿Manda el titular del Poder Ejecutivo? ¿O los miembros del Poder Legislativo? ¿El Ejército Mexicano? O, al parecer, nadie. La silla está desocupada.
ffponte@gmail.com

EDITORIAL DE DIARIO LIBERTAD


El primero de Mayo.

La conmemoración del sacrificio de los Mártires de Chicago –realizada en todo el mundo, menos en aquella urbe -ni en Estados Unidos, excepto por los mexicanos allá- tiene hoy un significado ajeno a lo celebratorio y sí reivindicador.

Y es que en todo el mundo –México incluido y, por ello, nuestro ámbito inmediato que es el sureste de México— los trabajadores vivimos en condiciones sin precedente que, guardada la proporción en la dialéctica del pasado y el presente, no existían.

El pasado, para situar un marco histórico, se remonta a los inicios de la llamada Revolución Industrial, que es el período comprendido entre la segunda mitad del siglo XVIII y las primeras décadas del XIX. En ese lapso, los contrastes eran lacerantes.

La Revolución Industrial –iniciada en Inglaterra primero y, luego, en el resto de Europa Occidental y, más tarde, trasladada a EU-- fue el cúmulo de cambios socioeconómicos, tecnológicos y culturales sin precedentes en la humanidad.

En ese proceso de transformaciones –su antecedente inmediato fue el neolítico-- surgieron pensadores cuyas ideas, difundidas en libros y periódicos, le dieron exégesis y sentido históricista a lo ocurrente. Esos pensadores (Marx, Engels, etc.) siguen vigentes.

En ese contexto ocurrió la matanza en Chicago, un día 3 de mayo de 1886. El primer día de ese mismo mes había entrado en vigor la demanda planteada por los huelguistas chiucaguenses de que las de jornada laboral fuesen de ocho horas.

Destacaron en ese movimiento los dirigentes Albert Parsons y August Spies --éste último, dirigía un periódico laborista--. Los caídos en Chicago son recordados desde entonces anualmente en el mundo como Día Internacional del Trabajo, el 1 de mayo.

Por ese entonces, Las jornadas laborales eran de 12 a 16 horas, sin que los trabajadores –que creaban riqueza y plusvalía con sus esfuerzos y que otros se apropiaban- tuvieren derecho a ninguna prestación. Ni día de descanso ni vacaciones.

Hoy, a casi 115 años después de la matanza de Chicago, los trabajadores en casi todo el mundo viven en general en malas condiciones. En México, los trabajadores han visto sus derechos conculcados y violados, de allí que la celebración haya sido protestaria.

En México prevalece, desde luego, la jornada de ocho horas –es una gran conquista social--, pero otros derechos reconocidos por la ley son violados, mermados, menguados de hecho. El derecho al empleo digno, por ejemplo, es conculcado.

El desempleo en nuestro país ha alcanzado índices elevados históricos, pues nunca antes habían sido tan altos en números duros y en términos porcentuales en el contexto de la población económicamente activa. Ese desempleo es un vector mayor de pobreza.

Y no sólo eso. Además de vector mayor de pobreza es una expresión de injusticia social brutal. En un entorno así, el poder político panista, priísta, et al del Estado mexicano promueve legislación que nos haría volver al siglo XIX o más atrás.

Así, la celebración del Día Internacional el Trabajo adquirió peculiaridades de una lucha no sólo por conservar las conquistas laborales, sino por impedir, mediante la manifestación pública protestaria, perderlas parcial o totalmente.

¿Por qué un estado como el mexicano, nacido (al menos oficialmente) de un proceso revolucionario actúa contra los trabajadores que, en realidad, somos todos los que nos vemos forzados a mal vender nuestra fuerza de trabajo? Sí, ¿por qué? ¿Por qué?

La respuesta es, a nuestro ver, lisa y llana: el hombre es el depredador principal del hombre. Locke, precursor del contractualismo social que después detalló Rousseau, decía que el lobo del humano es el humano mismo.

Pero más allá de lo filosófico, esas interrogantes tienen respuestas más prácticas. La naturaleza depredadora humana se manifiesta en ambiciones de poder, riqueza y oportunismo alevoso y ventajoso –premeditado-- e impune; despojar al más débil.

Ello induce a un individuo a apropiarse de las riquezas que crea otro. Esa apropiación ocurre bajo guisas legales (y en no pocos casos, francamente leguleyas) y sofistas y pseudo legales e inmorales. A los que se oponen se le reprime, como hoy en México.

Para ello, ese hombre depredador crea formas de organización económica que, como la prevaleciente en México, son abiertamente antisociales –anti usted, Lector-- y marcos jurídicos a modo. El Estado mexicano no garantiza hoy los derechos de nadie.