COMPAÑERA, COMPAÑERO
El comite municipal del Gobierno Legítimo de México en Saltillo, como una muestra de agradecimiento, te hace una cordial invitacion para el dia:
viernes 24 de julio,
en la Casa Tiyaui, en Juarez 245 ote.
8 pm
Paracompartir contigo, ademas de una cena, nuestras experiencias en lajornada electoral del 5 de julio. Recuerda que estamos intentando formar y fortalecer el movimientociudadano mas importante en la historia del pais, tú ya eres parte de él, te esperamos.
Atte. Comité municipal del Gobierno Legítimo de México en Saltillo.
lunes, 20 de julio de 2009
miércoles, 15 de julio de 2009
Cómo los medios pueden desatar masacres
Sique
El 3 de diciembre de 2002, Ferdinand Nahimana de 53 años, fue sentenciado a cadena perpetua por genocidio y crímenes contra la humanidad por la Corte Internacional de Naciones Unidas por su participación en el genocidio de 1993 y 1994 en Ruanda. "...Nahimana, con su notable carrera académica y pública, en la que llegó a ser Ministro para la Educación Superior y director de la Oficina de Información de Ruanda (ORINFOR), era accionista y miembro de la directiva de la Radio Televisión Libre de las Mil Colinas (RTLM), su gran proyecto desde sus tiempos como profesor universitario. Su sentencia de 29 páginas le señala haber “envenenado” la mente de sus escuchas e incitado y promulgado contenidos que llamaban al exterminio de sus opositores políticos, los Tutsis."
"...Este caso de la Corte Penal Internacional de Naciones Unidas en contra de los directores de medios ruandeses Ferdinand Nahimana, director de RTLM, Hassan Ngeze, editor del periódico Kanguro y Jean-Bosco Barayagwiza, también de RTLM toca un tema que no se había presentado en las cortes durante décadas. Según se puede leer en el sumario de la sentencia de la corte, hay un amplio margen para desarrollar la libertad de expresión, pero cuando “se le echa gasolina a las llamas”, se está cruzando la raya hacia una “expresión desprotegida”. “El poder de los medios de crear y destruir valores humanos conlleva una gran responsabilidad”, continúa el sumario de la sentencia. “Aquellos que controlan los medios son responsables por sus consecuencias”.
En México: Televisa, TVAzteca, Grupo Radio Centro y Prensa, casi toda de derecha.
Si bien, obviamente, es cierto que los medios privados mexicanos no llegan a los extremos de la RTLM o del periódico Kangura, al revisar el documento y la sentencia que detallan las acusaciones del fiscal en contra de los convictos, no podemos dejar de notar similitudes en cuanto al uso del medio de comunicación como “arma crucial” de incitación dentro de una determinada estrategia política, y trazar paralelismos entre los mensajes de división y odios que se transmiten en México desde el 2006, incluso antes. Sin llegar al extremo de Ruanda, repito, podría decirse que casi todos los medios privados en México le han “echado gasolina a las llamas” y han “desprotegido” la expresión.
En los documentos que produjo la fiscalía para este caso, se caracteriza claramente como en Ruanda los medios se dedicaron a caracterizar a los Tutsis como enemigos políticos de los Hutus y regularmente utilizaban expresiones denigrantes hacia ellos. Así en México no dejan de utilizarse expresiones denigrantes hacia los seguidores de AMLO.
Entre abril y julio del 94, RTLM difundió mensajes, entrevistas y discursos de figuras políticas que incitaban a la exterminación de los Tutsis y los Hutus considerados moderados.
Salvando las distancias, ¿no vimos algo muy similar en nuestras pantallas de televisión cuando en México se difundieron spots, entrevistas y discursos de figuras políticas que incitaban al odio hacia AMLO? Sólo recordemos los mensajes radiales y televisivos en los que amedrentaban a la población asociando a AMLO con fusiles y cañones de un Hugo Chávez editado en sus discursos.
En Ruanda “Los partidos políticos utilizaron a los medios para incitar la masacre de la población Tutsi. A tal punto que líderes políticos del gobierno interino afirmaban que la RTLM era un “arma crucial en la lucha contra el enemigo”.
¿No han sido las televisoras privadas “cruciales” en el despliegue de toda una estrategia política de desinformación en la que, entre otros abusos, se difundieron mentiras propagandísticas en contra del gobierno de la Ciudad de México cuando AMLO era Jefe de Gobierno? ¿No fueron acaso cruciales las televisoras para propinar el golpe del desafuero y el fraude del 2006?
¿No fueron acaso los medios quiénes atacaron virulentamente a quiénes protestábamos en el plantón de Reforma para reestablecer la democracia, tachándonos de revoltosos, flojos, fanáticos y jodidos que obstaculizábamos el tráfico de toda la ciudad?
En las acusaciones de la fiscalía de la Corte Penal Internacional, no sólo se incluye al accionista del medio, el señor Nahimana, sino también a reporteros y presentadores como Georges Henri Yvon Ruggiu, Valerie Bemeriki o Kantano Habimana.
Es decir, no sólo son responsables los Azcárraga y los Salinas Pliego sino también los Alatorre, los López Dóriga, los Healy, los Ferriz de Con, los Oscar Mario Beteta, etc... los responsables de incitar a la población al odio contra AMLO, a la división y al enfrentamiento.
Mientras en Ruanda tuvieron la Radio Televisión Libre de las Mil Colonias (RTLM) incitando al odio, la división y el enfrentamiento como componente clave de una estrategia política que terminó en un genocidio, en México, tenemos a nuestros propios teledifusores de Televisa en roles similares, aunque aún la brecha con Ruanda sea muy ancha.
Esta sentencia del Tribunal de Naciones Unidas ha establecido un estándar internacional sobre las responsabilidades de quienes controlan los medios y sobre los contenidos de odio de sus transmisiones y artículos. El concepto de “expresión protegida” se antepondrá, con esta jurisprudencia internacional, a la pretensión de los más poderosos medios privados mexicanos de que la libertad de expresión es absoluta. Es también un concepto compartido por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Ahora un Tribunal Penal Internacional de las Naciones Unidas condena a Tharcisse Renzaho a una pena única de encarcelamiento de por vida por haber sido uno de los principales promotores del genocidio que al final dejó más de 800 mil muertos de las etnias tutsis y hutus en Ruanda.
El ex prefecto, arrestado en la República Democrática del Congo en 2002, por una orden internacional emitida por el TPIR, jugó un papel importante en el lanzamiento de la operación y hacia el final de la misma e hizo declaraciones que animaban a violar mujeres y niñas tutsi.
El ex gobernador y ex coronel del ejército también fue acusado de emitir mensajes radiales en los que solicitó a policías, soldados y milicias levantar barricadas para controlar, localizar y matar tutsis.
Los mensajes radiales en México siguen incitando al odio para terminar con una de las poquísimas opciones políticas que tenemos para salir de la trágica situación de violencia en la que nos ha sumergido el gobierno espurio.
¿Hasta qué dónde serían capaces nuestros medios privados de llegar para destruir el movimiento ciudadano? Es un hecho que el resultado de estas elecciones se debe en gran parte a los medios. Estos están enfilados a imponer a su candidato priísta Peña Nieto en 2012. ¿Qué harán en caso de que AMLO fuese el candidato con mayores simpatías para ocupar la presidencia? Aunque no podrían apelar a un odio entre etnias, sí podrían a través de calumnias y campañas auspiciadas por la oligarquía arreciar el odio y la denostación a AMLO, lo cual ahondaría la división y el enfrentamiento de la sociedad mexicana ya de por sí afectada en todos sentidos por lo que han hecho en su empecinamiento de destruirlo.
Es necesario detenerlos desde ahora.
Sique
El 3 de diciembre de 2002, Ferdinand Nahimana de 53 años, fue sentenciado a cadena perpetua por genocidio y crímenes contra la humanidad por la Corte Internacional de Naciones Unidas por su participación en el genocidio de 1993 y 1994 en Ruanda. "...Nahimana, con su notable carrera académica y pública, en la que llegó a ser Ministro para la Educación Superior y director de la Oficina de Información de Ruanda (ORINFOR), era accionista y miembro de la directiva de la Radio Televisión Libre de las Mil Colinas (RTLM), su gran proyecto desde sus tiempos como profesor universitario. Su sentencia de 29 páginas le señala haber “envenenado” la mente de sus escuchas e incitado y promulgado contenidos que llamaban al exterminio de sus opositores políticos, los Tutsis."
"...Este caso de la Corte Penal Internacional de Naciones Unidas en contra de los directores de medios ruandeses Ferdinand Nahimana, director de RTLM, Hassan Ngeze, editor del periódico Kanguro y Jean-Bosco Barayagwiza, también de RTLM toca un tema que no se había presentado en las cortes durante décadas. Según se puede leer en el sumario de la sentencia de la corte, hay un amplio margen para desarrollar la libertad de expresión, pero cuando “se le echa gasolina a las llamas”, se está cruzando la raya hacia una “expresión desprotegida”. “El poder de los medios de crear y destruir valores humanos conlleva una gran responsabilidad”, continúa el sumario de la sentencia. “Aquellos que controlan los medios son responsables por sus consecuencias”.
En México: Televisa, TVAzteca, Grupo Radio Centro y Prensa, casi toda de derecha.
Si bien, obviamente, es cierto que los medios privados mexicanos no llegan a los extremos de la RTLM o del periódico Kangura, al revisar el documento y la sentencia que detallan las acusaciones del fiscal en contra de los convictos, no podemos dejar de notar similitudes en cuanto al uso del medio de comunicación como “arma crucial” de incitación dentro de una determinada estrategia política, y trazar paralelismos entre los mensajes de división y odios que se transmiten en México desde el 2006, incluso antes. Sin llegar al extremo de Ruanda, repito, podría decirse que casi todos los medios privados en México le han “echado gasolina a las llamas” y han “desprotegido” la expresión.
En los documentos que produjo la fiscalía para este caso, se caracteriza claramente como en Ruanda los medios se dedicaron a caracterizar a los Tutsis como enemigos políticos de los Hutus y regularmente utilizaban expresiones denigrantes hacia ellos. Así en México no dejan de utilizarse expresiones denigrantes hacia los seguidores de AMLO.
Entre abril y julio del 94, RTLM difundió mensajes, entrevistas y discursos de figuras políticas que incitaban a la exterminación de los Tutsis y los Hutus considerados moderados.
Salvando las distancias, ¿no vimos algo muy similar en nuestras pantallas de televisión cuando en México se difundieron spots, entrevistas y discursos de figuras políticas que incitaban al odio hacia AMLO? Sólo recordemos los mensajes radiales y televisivos en los que amedrentaban a la población asociando a AMLO con fusiles y cañones de un Hugo Chávez editado en sus discursos.
En Ruanda “Los partidos políticos utilizaron a los medios para incitar la masacre de la población Tutsi. A tal punto que líderes políticos del gobierno interino afirmaban que la RTLM era un “arma crucial en la lucha contra el enemigo”.
¿No han sido las televisoras privadas “cruciales” en el despliegue de toda una estrategia política de desinformación en la que, entre otros abusos, se difundieron mentiras propagandísticas en contra del gobierno de la Ciudad de México cuando AMLO era Jefe de Gobierno? ¿No fueron acaso cruciales las televisoras para propinar el golpe del desafuero y el fraude del 2006?
¿No fueron acaso los medios quiénes atacaron virulentamente a quiénes protestábamos en el plantón de Reforma para reestablecer la democracia, tachándonos de revoltosos, flojos, fanáticos y jodidos que obstaculizábamos el tráfico de toda la ciudad?
En las acusaciones de la fiscalía de la Corte Penal Internacional, no sólo se incluye al accionista del medio, el señor Nahimana, sino también a reporteros y presentadores como Georges Henri Yvon Ruggiu, Valerie Bemeriki o Kantano Habimana.
Es decir, no sólo son responsables los Azcárraga y los Salinas Pliego sino también los Alatorre, los López Dóriga, los Healy, los Ferriz de Con, los Oscar Mario Beteta, etc... los responsables de incitar a la población al odio contra AMLO, a la división y al enfrentamiento.
Mientras en Ruanda tuvieron la Radio Televisión Libre de las Mil Colonias (RTLM) incitando al odio, la división y el enfrentamiento como componente clave de una estrategia política que terminó en un genocidio, en México, tenemos a nuestros propios teledifusores de Televisa en roles similares, aunque aún la brecha con Ruanda sea muy ancha.
Esta sentencia del Tribunal de Naciones Unidas ha establecido un estándar internacional sobre las responsabilidades de quienes controlan los medios y sobre los contenidos de odio de sus transmisiones y artículos. El concepto de “expresión protegida” se antepondrá, con esta jurisprudencia internacional, a la pretensión de los más poderosos medios privados mexicanos de que la libertad de expresión es absoluta. Es también un concepto compartido por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Ahora un Tribunal Penal Internacional de las Naciones Unidas condena a Tharcisse Renzaho a una pena única de encarcelamiento de por vida por haber sido uno de los principales promotores del genocidio que al final dejó más de 800 mil muertos de las etnias tutsis y hutus en Ruanda.
El ex prefecto, arrestado en la República Democrática del Congo en 2002, por una orden internacional emitida por el TPIR, jugó un papel importante en el lanzamiento de la operación y hacia el final de la misma e hizo declaraciones que animaban a violar mujeres y niñas tutsi.
El ex gobernador y ex coronel del ejército también fue acusado de emitir mensajes radiales en los que solicitó a policías, soldados y milicias levantar barricadas para controlar, localizar y matar tutsis.
Los mensajes radiales en México siguen incitando al odio para terminar con una de las poquísimas opciones políticas que tenemos para salir de la trágica situación de violencia en la que nos ha sumergido el gobierno espurio.
¿Hasta qué dónde serían capaces nuestros medios privados de llegar para destruir el movimiento ciudadano? Es un hecho que el resultado de estas elecciones se debe en gran parte a los medios. Estos están enfilados a imponer a su candidato priísta Peña Nieto en 2012. ¿Qué harán en caso de que AMLO fuese el candidato con mayores simpatías para ocupar la presidencia? Aunque no podrían apelar a un odio entre etnias, sí podrían a través de calumnias y campañas auspiciadas por la oligarquía arreciar el odio y la denostación a AMLO, lo cual ahondaría la división y el enfrentamiento de la sociedad mexicana ya de por sí afectada en todos sentidos por lo que han hecho en su empecinamiento de destruirlo.
Es necesario detenerlos desde ahora.
La izquierda agotada
Luis Linares Zapata
Las pasadas elecciones se dirimieron sobre una enorme capa de tragedias: casi tres décadas de raquítico crecimiento continuado, violencia creciente que remata con una caída dramática del PIB en el primer semestre de 2009. Terrible situación que amenaza con extenderse más allá de lo previsible, contrariando los infantiles y tramposos pronósticos oficiales. La mayor debacle económica que se recuerde en el México posrevolucionario. Y, con este telón de fondo, cruento para millones de ciudadanos, la derecha, apeñuscada en su partido predilecto (PAN), mostró las debilidades que la caracterizan: nulo contacto y desprecio por las mayorías de abajo, visiones constreñidas a una clase social específica (los suyos), ignorancia y soberbia, ambiciones desatadas por enriquecerse y una inoperancia completa en el manejo de los asuntos públicos. Nueve años en posesión del Ejecutivo federal han sido suficientes para que esta derecha saque a relucir sus alebrestadas limitaciones.
Otro segmento de esa categoría sociológica derechosa se refugió en el verde ecologista, donde un clan de negociantes rapaces vende una imagen edulcolorada y mentirosa a todo el que se deje engatusar. Las pulsiones de la extrema derecha, constipada por la violencia del crimen, apuntalaron, con su voto, el talante intolerante que la describe a través de la historia.
Pero, ¿qué pasó con la izquierda? Quizá el conjunto mayoritario de los votantes, tal como mostraron en 1988 y en 2006 y sin duda acicateados por las tribulaciones, prestigios comprometidos y rampantes tonterías de sus agrupaciones partidistas, se desperdigaron en variadas direcciones. Unos, la parte sustantiva de los llamados independientes (sin partido), se quedaron en sus casas rumiando sus frustraciones. Otra parte sucumbió al interesado canto del voto nulo que entonaron, con ahínco y micrófonos abiertos, tanto críticos respetables como intelectuales orgánicos de los medios. El resto se decidió, con reticencias notables, por dar al PRI una oportunidad más.
El punto nodal de los errores de la izquierda se desató en su dispersión. No pudieron, por falta de talento y los pequeños odios e intereses personales de una parte de la burocracia perredista encumbrada por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) presentar un frente unido contra sus debilitados y hasta torpes rivales. Se perdieron (chuchos) en una serie de escaramuzas contra el que les parece un guía autoritario, divisor y rasposo (AMLO). Frente a él trataron de definirse, auxiliados por cuanto vocero autorizado de la derecha encontraron. No hubo comentarista televisivo, locutor desmadejado o miembro conspicuo de la opinocracia nacional que no preguntara por el deslinde, que pidiera la aplicación del reglamento partidario que exige la expulsión del renegado. Y ellos, alegremente, saciando sus querellas, se entregaron a este triste pasodoble que terminó, ahora se ve con claridad meridiana, en sonoro fracaso.
Se perdió la oportunidad de presentar un frente unido, vigoroso, con ascendiente moral, opuesto a los desvaríos panistas y de la plutocracia. La crisis, sin embargo, es en verdad dañina y acumuló inmenso arsenal para la izquierda, que fue desaprovechado. El profundo malestar que se siente por todas partes, que recorre callejones con almas contritas, congela sonrisas otrora a flor de piel, atemoriza al más aventurado, paraliza la imaginación, nubla la vista del futuro y merma la esperanza, fue intencionalmente leído en forma desviada por propios y aliados. Se le confundió con un mero asunto electoral y, por eso, se levantó el vocinglerío pidiendo reformas de las reformas electorales. La relección fue entronizada, noche, día, mañana y hasta en la cena de postín, como la cura contra todo mal que aqueja a la democracia mexicana. También había, argumentan con autoridad sobajada, que restituir a los ciudadanos la libertad de expresión incautada. En realidad, un eufemismo para ocultar el pasado libertinaje en el uso y abuso de los medios electrónicos por parte de los grupos de presión. En el fondo, una intentona por recuperar la extraviada tajada de poder y los negocios mayúsculos perdidos.
Con su mermada, casi agotada, capacidad de maniobra, los chuchos se aferran al cargo y las prebendas. Serán un fantasma en busca de redención y calor. Seguirán, al menos por cierto tiempo, según narran los acuerdos poselectorales logrados, al mando de su fracción, muy desprestigiada por cierto. No saben ganar elecciones, ya sean propias o las de su partido. Pero tampoco visualizan la ruta adecuada a seguir y por eso su trasteo es fútil. La política no es, por esencia, según afirman estudiosos del tema, negociación constante. Es, en cambio, conducción organizada, visualización de metas y puertos de llegada, seducción de militantes, programas justicieros, elección de compañeros, identificación de rivales, movilización de recursos, prédica del evangelio propio, previsión de rutas alternas, solidaridad con el débil o el extraviado y otros asuntos adicionales que la desperdigada izquierda no pudo tejer para derrotar al adversario.
El discurso y el método de trabajo empleado por AMLO para levantar el formidable movimiento que pretende la transformación del país, su vida económica, cultural y política, parece que arrojan rendimientos decrecientes. Hay, por tanto, imperiosa necesidad de acondicionarlos a las necesidades del presente y, sobre todo, del futuro que nos aguarda, tanto en la profundización de la crisis venidera, como a sus posibles salidas. Los llamados a la esperanza que hizo de manera repetida López Obrador en su peregrinar por todos los rincones de esta atribulada nación exigen imaginar formas concretas, operables, circunstanciadas para hacerla comprensible y atrayente al mayor número de mexicanos. Es imperioso articular una estrategia interclases para abarcar sectores más vastos, la juventud en primer término. Los que ahora apoyan de manera decidida al movimiento y que emitieron su voto por la izquierda no son, ni de cerca, suficientes para ganar la próxima contienda. La tarea es ardua y el tiempo apremia.
Luis Linares Zapata
Las pasadas elecciones se dirimieron sobre una enorme capa de tragedias: casi tres décadas de raquítico crecimiento continuado, violencia creciente que remata con una caída dramática del PIB en el primer semestre de 2009. Terrible situación que amenaza con extenderse más allá de lo previsible, contrariando los infantiles y tramposos pronósticos oficiales. La mayor debacle económica que se recuerde en el México posrevolucionario. Y, con este telón de fondo, cruento para millones de ciudadanos, la derecha, apeñuscada en su partido predilecto (PAN), mostró las debilidades que la caracterizan: nulo contacto y desprecio por las mayorías de abajo, visiones constreñidas a una clase social específica (los suyos), ignorancia y soberbia, ambiciones desatadas por enriquecerse y una inoperancia completa en el manejo de los asuntos públicos. Nueve años en posesión del Ejecutivo federal han sido suficientes para que esta derecha saque a relucir sus alebrestadas limitaciones.
Otro segmento de esa categoría sociológica derechosa se refugió en el verde ecologista, donde un clan de negociantes rapaces vende una imagen edulcolorada y mentirosa a todo el que se deje engatusar. Las pulsiones de la extrema derecha, constipada por la violencia del crimen, apuntalaron, con su voto, el talante intolerante que la describe a través de la historia.
Pero, ¿qué pasó con la izquierda? Quizá el conjunto mayoritario de los votantes, tal como mostraron en 1988 y en 2006 y sin duda acicateados por las tribulaciones, prestigios comprometidos y rampantes tonterías de sus agrupaciones partidistas, se desperdigaron en variadas direcciones. Unos, la parte sustantiva de los llamados independientes (sin partido), se quedaron en sus casas rumiando sus frustraciones. Otra parte sucumbió al interesado canto del voto nulo que entonaron, con ahínco y micrófonos abiertos, tanto críticos respetables como intelectuales orgánicos de los medios. El resto se decidió, con reticencias notables, por dar al PRI una oportunidad más.
El punto nodal de los errores de la izquierda se desató en su dispersión. No pudieron, por falta de talento y los pequeños odios e intereses personales de una parte de la burocracia perredista encumbrada por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) presentar un frente unido contra sus debilitados y hasta torpes rivales. Se perdieron (chuchos) en una serie de escaramuzas contra el que les parece un guía autoritario, divisor y rasposo (AMLO). Frente a él trataron de definirse, auxiliados por cuanto vocero autorizado de la derecha encontraron. No hubo comentarista televisivo, locutor desmadejado o miembro conspicuo de la opinocracia nacional que no preguntara por el deslinde, que pidiera la aplicación del reglamento partidario que exige la expulsión del renegado. Y ellos, alegremente, saciando sus querellas, se entregaron a este triste pasodoble que terminó, ahora se ve con claridad meridiana, en sonoro fracaso.
Se perdió la oportunidad de presentar un frente unido, vigoroso, con ascendiente moral, opuesto a los desvaríos panistas y de la plutocracia. La crisis, sin embargo, es en verdad dañina y acumuló inmenso arsenal para la izquierda, que fue desaprovechado. El profundo malestar que se siente por todas partes, que recorre callejones con almas contritas, congela sonrisas otrora a flor de piel, atemoriza al más aventurado, paraliza la imaginación, nubla la vista del futuro y merma la esperanza, fue intencionalmente leído en forma desviada por propios y aliados. Se le confundió con un mero asunto electoral y, por eso, se levantó el vocinglerío pidiendo reformas de las reformas electorales. La relección fue entronizada, noche, día, mañana y hasta en la cena de postín, como la cura contra todo mal que aqueja a la democracia mexicana. También había, argumentan con autoridad sobajada, que restituir a los ciudadanos la libertad de expresión incautada. En realidad, un eufemismo para ocultar el pasado libertinaje en el uso y abuso de los medios electrónicos por parte de los grupos de presión. En el fondo, una intentona por recuperar la extraviada tajada de poder y los negocios mayúsculos perdidos.
Con su mermada, casi agotada, capacidad de maniobra, los chuchos se aferran al cargo y las prebendas. Serán un fantasma en busca de redención y calor. Seguirán, al menos por cierto tiempo, según narran los acuerdos poselectorales logrados, al mando de su fracción, muy desprestigiada por cierto. No saben ganar elecciones, ya sean propias o las de su partido. Pero tampoco visualizan la ruta adecuada a seguir y por eso su trasteo es fútil. La política no es, por esencia, según afirman estudiosos del tema, negociación constante. Es, en cambio, conducción organizada, visualización de metas y puertos de llegada, seducción de militantes, programas justicieros, elección de compañeros, identificación de rivales, movilización de recursos, prédica del evangelio propio, previsión de rutas alternas, solidaridad con el débil o el extraviado y otros asuntos adicionales que la desperdigada izquierda no pudo tejer para derrotar al adversario.
El discurso y el método de trabajo empleado por AMLO para levantar el formidable movimiento que pretende la transformación del país, su vida económica, cultural y política, parece que arrojan rendimientos decrecientes. Hay, por tanto, imperiosa necesidad de acondicionarlos a las necesidades del presente y, sobre todo, del futuro que nos aguarda, tanto en la profundización de la crisis venidera, como a sus posibles salidas. Los llamados a la esperanza que hizo de manera repetida López Obrador en su peregrinar por todos los rincones de esta atribulada nación exigen imaginar formas concretas, operables, circunstanciadas para hacerla comprensible y atrayente al mayor número de mexicanos. Es imperioso articular una estrategia interclases para abarcar sectores más vastos, la juventud en primer término. Los que ahora apoyan de manera decidida al movimiento y que emitieron su voto por la izquierda no son, ni de cerca, suficientes para ganar la próxima contienda. La tarea es ardua y el tiempo apremia.
Queda prohibido
¿ Qué es lo verdaderamente importante?,
busco en mi interior la respuesta,
y me es tan difícil de encontrar.
Falsas ideas invaden mi mente,
acostumbrada a enmascarar lo que no entiende,
aturdida en un mundo de falsas ilusiones,
donde la vanidad, el miedo, la riqueza,
la violencia, el odio, la indiferencia,
se convierten en adorados héroes.
Me preguntas cómo se puede ser feliz,
cómo entre tanta mentira puede uno convivir,
es cada uno quien se tiene que responder,
aunque para mí, aquí, ahora y para siempre:
queda prohibido llorar sin aprender,
levantarme un día sin saber qué hacer,
tener miedo a mis recuerdos,
sentirme sólo alguna vez.
Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quiero,
abandonarlo todo por tener miedo,
no convertir en realidad mis sueños.
Queda prohibido no demostrarte mi amor,
hacer que pagues mis dudas y mi mal humor,
inventarme cosas que nunca ocurrieron,
recordarte sólo cuando no te tengo.
Queda prohibido dejar a mis amigos,
no intentar comprender lo que vivimos,
llamarles sólo cuando les necesito,
no ver que también nosotros somos distintos.
Queda prohibido no ser yo ante la gente,
fingir ante las personas que no me importan,
hacerme el gracioso con tal de que me recuerden,
olvidar a toda la gente que me quiere.
Queda prohibido no hacer las cosas por mí mismo,
no creer en mi dios y hacer mi destino,
tener miedo a la vida y a sus castigos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro.
Queda prohibido echarte de menos sin alegrarme,
olvidar los momentos que me hicieron quererte,
todo porque nuestros caminos han dejado de abrazarse,
olvidar nuestro pasado y pagarlo con nuestro presente.
Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen más que la mía,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha,
pensar que con su falta el mundo se termina.
Queda prohibido no crear mi historia,
dejar de dar las gracias a mi familia por mi vida,
no tener un momento para la gente que me necesita,
no comprender que lo que la vida nos da, también nos lo quita.
de Alfredo Cuervo Barrero
busco en mi interior la respuesta,
y me es tan difícil de encontrar.
Falsas ideas invaden mi mente,
acostumbrada a enmascarar lo que no entiende,
aturdida en un mundo de falsas ilusiones,
donde la vanidad, el miedo, la riqueza,
la violencia, el odio, la indiferencia,
se convierten en adorados héroes.
Me preguntas cómo se puede ser feliz,
cómo entre tanta mentira puede uno convivir,
es cada uno quien se tiene que responder,
aunque para mí, aquí, ahora y para siempre:
queda prohibido llorar sin aprender,
levantarme un día sin saber qué hacer,
tener miedo a mis recuerdos,
sentirme sólo alguna vez.
Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quiero,
abandonarlo todo por tener miedo,
no convertir en realidad mis sueños.
Queda prohibido no demostrarte mi amor,
hacer que pagues mis dudas y mi mal humor,
inventarme cosas que nunca ocurrieron,
recordarte sólo cuando no te tengo.
Queda prohibido dejar a mis amigos,
no intentar comprender lo que vivimos,
llamarles sólo cuando les necesito,
no ver que también nosotros somos distintos.
Queda prohibido no ser yo ante la gente,
fingir ante las personas que no me importan,
hacerme el gracioso con tal de que me recuerden,
olvidar a toda la gente que me quiere.
Queda prohibido no hacer las cosas por mí mismo,
no creer en mi dios y hacer mi destino,
tener miedo a la vida y a sus castigos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro.
Queda prohibido echarte de menos sin alegrarme,
olvidar los momentos que me hicieron quererte,
todo porque nuestros caminos han dejado de abrazarse,
olvidar nuestro pasado y pagarlo con nuestro presente.
Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen más que la mía,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha,
pensar que con su falta el mundo se termina.
Queda prohibido no crear mi historia,
dejar de dar las gracias a mi familia por mi vida,
no tener un momento para la gente que me necesita,
no comprender que lo que la vida nos da, también nos lo quita.
de Alfredo Cuervo Barrero
martes, 14 de julio de 2009
El gobierno del miedo
Pedro Miguel
Si el conjunto de los temores de la población pudiera reunirse en un indicador macroeconómico, el gobierno de Felipe Calderón podría exhibir urbi et orbi su gran logro –el único en tres años– en foros internacionales, spots televisivos y anuncios espectaculares: la multiplicación del miedo.
En las zonas del país que han tenido la desgracia de ser seleccionadas por el régimen espurio para exhibir músculo y determinación, la gente vive aterrorizada por el poderío de los cárteles, pero también por un "estado de derecho" que se expresa en cateos, arrestos, torturas y hechos peores, perpetrados sin orden judicial alguna, las más de las veces, en retenes y "controles" en los que no es fácil distinguir si el enemigo a vencer es el narco o la población civil, en un aparato policial y militar que actúa libre de escrúpulos legales y humanitarios.
En el devastado territorio de la economía se vive en la zozobra de perder del empleo, de enfrentar incrementos súbitos e imprevistos de precios, de padecer acosos hacendarios sin sentido ni justificación, de sufrir –bien lo saben los empresarios– peticiones de diezmos que se llaman mordidas en el recodo menos pensado de un trámite o autorización, de amanecer con la noticia de un nuevo endeudamiento colosal, de una devaluación sorpresiva.
Sobrellevamos el temor a que cualquier día nos roben la cartera, el coche, los recursos naturales de la nación, el derecho al libre tránsito, las conquistas laborales, la playa pública, el sentido de nuestro voto. Padecemos la presencia de un gobierno que se las da de honesto pero que, siempre que encuentra la oportunidad, echa un pedacito de país a los bolsillos de sus integrantes o a los de sus socios nacionales o foráneos.
El miedo principal, el que compartimos todos, es que llegue un momento en el que la realidad pase la factura a las autoridades que fabulan una nación tan plácida como inexistente, cuando el país se salga del cauce de funcionalidad mínima en el que se ha mantenido no gracias al gobierno sino a pesar de él, y en el que todo el catálogo de recursos coercitivos se vuelva insuficiente incluso para aparentar una normalidad televisiva.
Las actitudes oficiales indican que los más apanicados de todos son los que ocupan el aparato gubernamental. Sólo el miedo –el de los funcionarios, en este caso– puede explicar esa obsesión por sembrar el terror en el resto del país, entre amigos y enemigos, entre subordinados e insumisos. Quienes conforman el calderonato viven con miedo a su propia torpeza, con temor al ridículo, con pánico al futuro, con terror a la cólera del pueblo.
El sentido común indica que lo peor que se puede hacer ante un grupo de sujetos tan medrosos es dejarse intimidar por ellos. "Nos tienen miedo porque no tenemos miedo", formuló Liliana Felipe en una canción que es consigna y que ha resultado ser, además y sobre todo, un certero diagnóstico sicológico y político del gobierno espurio.
Pedro Miguel
Si el conjunto de los temores de la población pudiera reunirse en un indicador macroeconómico, el gobierno de Felipe Calderón podría exhibir urbi et orbi su gran logro –el único en tres años– en foros internacionales, spots televisivos y anuncios espectaculares: la multiplicación del miedo.
En las zonas del país que han tenido la desgracia de ser seleccionadas por el régimen espurio para exhibir músculo y determinación, la gente vive aterrorizada por el poderío de los cárteles, pero también por un "estado de derecho" que se expresa en cateos, arrestos, torturas y hechos peores, perpetrados sin orden judicial alguna, las más de las veces, en retenes y "controles" en los que no es fácil distinguir si el enemigo a vencer es el narco o la población civil, en un aparato policial y militar que actúa libre de escrúpulos legales y humanitarios.
En el devastado territorio de la economía se vive en la zozobra de perder del empleo, de enfrentar incrementos súbitos e imprevistos de precios, de padecer acosos hacendarios sin sentido ni justificación, de sufrir –bien lo saben los empresarios– peticiones de diezmos que se llaman mordidas en el recodo menos pensado de un trámite o autorización, de amanecer con la noticia de un nuevo endeudamiento colosal, de una devaluación sorpresiva.
Sobrellevamos el temor a que cualquier día nos roben la cartera, el coche, los recursos naturales de la nación, el derecho al libre tránsito, las conquistas laborales, la playa pública, el sentido de nuestro voto. Padecemos la presencia de un gobierno que se las da de honesto pero que, siempre que encuentra la oportunidad, echa un pedacito de país a los bolsillos de sus integrantes o a los de sus socios nacionales o foráneos.
El miedo principal, el que compartimos todos, es que llegue un momento en el que la realidad pase la factura a las autoridades que fabulan una nación tan plácida como inexistente, cuando el país se salga del cauce de funcionalidad mínima en el que se ha mantenido no gracias al gobierno sino a pesar de él, y en el que todo el catálogo de recursos coercitivos se vuelva insuficiente incluso para aparentar una normalidad televisiva.
Las actitudes oficiales indican que los más apanicados de todos son los que ocupan el aparato gubernamental. Sólo el miedo –el de los funcionarios, en este caso– puede explicar esa obsesión por sembrar el terror en el resto del país, entre amigos y enemigos, entre subordinados e insumisos. Quienes conforman el calderonato viven con miedo a su propia torpeza, con temor al ridículo, con pánico al futuro, con terror a la cólera del pueblo.
El sentido común indica que lo peor que se puede hacer ante un grupo de sujetos tan medrosos es dejarse intimidar por ellos. "Nos tienen miedo porque no tenemos miedo", formuló Liliana Felipe en una canción que es consigna y que ha resultado ser, además y sobre todo, un certero diagnóstico sicológico y político del gobierno espurio.
lunes, 13 de julio de 2009
domingo, 12 de julio de 2009
En 2012 tenemos otra cita con la historia
• Discurso del presidente legítimo de México, Andrés Manuel López Obrador, durante la asamblea informativa realizada ayer en la explanada principal de la delegación Iztapalapa
Amigas y amigos de Iztapalapa:
Me da mucho gusto estar aquí de nuevo con ustedes. Aquí, donde hace menos de un mes tomábamos la decisión de enfrentar el fraude anticipado.
Como es evidente, atravesamos por la peor crisis económica, social y política de los últimos tiempos. Nunca, desde el Porfiriato y la Revolución, se había padecido de tanta opresión, pobreza y violencia.
Según nuestra visión, este periodo decadente ha sido provocado por el predominio de un grupo de potentados que se ha venido enriqueciendo inmensamente al amparo del poder público, condenando a la mayoría de los mexicanos al desamparo, la sobrevivencia, al destierro y al sufrimiento.
Además, como sostenemos, esta mafia ha confiscado todos los poderes y se ha venido imponiendo mediante la manipulación que ejercen la mayoría de los medios de comunicación.
Es innegable que vivimos en una República aparente, simulada, falsa. Se habla de que nos rige un Estado de Derecho, pero lo cierto es que se trata de un Estado de cohecho. Se dice también que las instituciones están al servicio del pueblo, pero en realidad dependen de los designios de los poderosos. Se insiste en que hay democracia, pero estrictamente hablando esto no es cierto, porque no existe un gobierno del pueblo y para el pueblo. Lo que hay es una oligarquía que significa exactamente lo opuesto: el gobierno al servicio de unos pocos.
En estas circunstancias se celebraron las elecciones del domingo pasado y quedó demostrado, una vez más, la injerencia de esta mafia para favorecer a sus dos partidos principales, el PRI y el PAN, y a sus otras organizaciones políticas.
El distintivo de estas elecciones fue el uso de dinero a raudales para traficar con la pobreza de la gente. De manera descarada compraron votos; entregaron despensas, vales, materiales de construcción y condicionaron programas sociales.
Según nuestros cálculos, con este propósito se destinaron alrededor de 20 mil millones de dólares, principalmente del presupuesto público y de otras fuentes de financiamiento.
Asimismo, para cerrar la pinza, contaron, como es obvio, con el uso faccioso de los medios de comunicación. Baste decir que durante la campaña, según el monitoreo del IFE a noticieros de radio y televisión, llevado a cabo por la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM, mientras el PRI recibió 107 menciones positivas y 194 negativas; el PT, por ejemplo, obtuvo 9 positivas y 136 negativas. Es decir, por cada valoración positiva para el PRI, 2 negativas, mientras que al PT, por cada nota positiva, 15 negativas.
A pesar de esta enorme inequidad, nuestro movimiento obtuvo buenos resultados. Logramos el propósito de que el PT y Convergencia, acosados por la mafia, mantuvieran su registro como partidos políticos. Tendremos un grupo bien definido de diputados federales de los tres partidos, que sabrán defender al pueblo y a la nación.
Pero lo más significativo de todo, ha sido el caso de la elección en Iztapalapa. Aquí, el domingo pasado, en condiciones por demás adversas, se derrotó a la mafia del poder en México que quiso consumar un descarado fraude electoral anticipado. Para ser más claros, aquí, con el apoyo de este pueblo ejemplar, se derrotó a Carlos Salinas, a Manlio Fabio Beltrones, a Felipe Calderón y a demás integrantes de la mafia.
Aquí también se derrotó al Tribunal Electoral Federal que está a su servicio, se derrotó a Televisa y a otros medios de comunicación, y a toda esa caterva de políticos corruptos, de paleros y achichincles.
En esencia, aquí se demostró que la mafia del poder en México no es invencible. Aquí quedó de manifiesto que el poder del pueblo es superior al poder de la oligarquía. Por eso fue realmente significativo el triunfo en Iztapalapa.
Desde mi particular punto de vista, en Iztapalapa se reunieron, se conjugaron varios factores. Aquí existe un pueblo conciente y dispuesto a participar en la defensa de sus derechos sociales y políticos. Aquí se ha avanzado en la organización desde abajo y con la gente. Hay buenos dirigentes sociales. Hubo la unidad necesaria al interior de nuestro movimiento.
Muchos brigadistas, promotores del voto trabajaron informando y orientando casa por casa. Tuvimos candidatos como Rafael Acosta, que ha sabido poner por encima de sus legítimas aspiraciones personales, el interés general; y contamos con una extraordinaria dirigente popular, Clara Brugada. Una mujer con convicciones y firmeza, cuyo compromiso con el pueblo se percibe sincero y genera confianza.
Ahora bien, amigas y amigos, se terminó una primera etapa, pero tenemos que seguir adelante y cumplir los compromisos adquiridos con la gente.
Estamos seguros que Rafael Acosta, jefe delegacional electo, sabrá honrar su palabra, que se mantendrá como Ulises, amarrado al mástil de nuestro movimiento escuchando el canto de las sirenas sin caer en tentaciones. Su contribución ha sido fundamental. Con su ejemplo está demostrando que la dignidad no tiene precio, que la vida es muy breve como para enlodarla.
A Clara Brugada, le corresponde gobernar como lo ha propuesto, escuchando y respetando a todos, pero atendiendo primero a los que más lo necesitan. Por el bien de todos, primero los pobres.
Le corresponde manejar la administración pública con honestidad y austeridad republicana; organizando a los habitantes de Iztapalapa en cada pueblo, barrio, colonia y unidad habitacional para llevar a cabo un verdadero gobierno popular; distribuyendo el presupuesto con justicia y sin condicionamientos políticos de ninguna índole; echando a andar su proyecto de generación de empleos, mediante la contratación de los mismos vecinos para realizar las obras de mantenimiento de escuelas, unidades habitacionales y otros espacios públicos; hacer efectivo el derecho a la educación pública, gratuita y de calidad; garantizar el derecho a la salud y al bienestar, así como resolver el sentido problema del abasto de agua.
También de este laboratorio de la democracia que ha sido Iztapalapa, surge como enseñanza mayor de que lo esencial, lo más importante es la gente, lo más importante es el pueblo.
Nosotros no tenemos dinero ni tenemos los medios de comunicación, pero contamos con el apoyo de millones de mexicanos y eso es lo más importante.
Como bien decía Juárez: con el pueblo todo, sin el pueblo nada. Tener muy presente que la renovación de la vida pública de México sólo será posible si trabajamos con perseverancia, haciendo conciencia y organizando al pueblo. Sólo con la participación ciudadana podremos sacar adelante al país. Sólo el pueblo puede salvar al pueblo, sólo el pueblo organizado puede salvar a la nación.
Nunca olvidemos que el objetivo principal es derrotar a la oligarquía, en el terreno político, de manera pacífica, para devolverle el poder al pueblo o entregárselo por primera vez, para hacer valer la auténtica y verdadera democracia. Porque cuando haya un gobierno del pueblo y para el pueblo, las riquezas de México serán distribuidas con justicia y cada hombre, cada mujer, cada joven, cada anciano, cada niño, podrá triunfar, soñar, ser feliz y vivir sin angustias ni temores. Y sólo entonces en este país generoso y eterno, de abundantes recursos naturales y extraordinaria cultura, se pondrá un alto al afán de lucro, la codicia y el odio, y renacerá la esperanza, la prosperidad y prevalecerá, por encima de todo, la inmensa bondad que hay en nuestro pueblo.
Amigas y amigos:
Es larga la travesía, todavía tenemos que vencer muchos obstáculos. Se requerirá de muchas fatigas, pero es mayor la satisfacción que produce el luchar por causas justas y por nuestros ideales.
Y esto, como lo he dicho en otras ocasiones, es la felicidad, porque la felicidad no es acumular bienes materiales, la felicidad no es la riqueza, la felicidad es estar bien con uno mismo, estar bien con nuestras conciencias y estar bien con el prójimo. Y por eso estamos luchando, porque somos felices queremos el bien de todos, el bien del pueblo.
Hacia delante debemos seguir fortaleciendo nuestro movimiento en todo el país; consolidar los comités municipales; seguir convenciendo y adhiriendo a más ciudadanos; crear redes alternativas de información para resistir el embate y contrarrestar la manipulación de los medios de comunicación.
Y aquí quiero aclarar que desgraciadamente sí es la mayoría de los medios de comunicación, pero hay honrosas excepciones, hay todavía prensa libre, hay periodistas independientes. Para ellos mi respeto y mi reconocimiento.
Y también, por eso para aclarar, que nuestras diferencias no son con los trabajadores de los medios de comunicación, no son con los periodistas ni con camarógrafos ni fotógrafos, sino que son con los de mero arriba, que pertenecen a esta mafia del poder, a la cual hago referencia.
También a ellos, a los de la mafia, les decimos que no nos caen mal, que no es por eso que los señalamos, que no tenemos enemigos ni queremos tenerlos, que tenemos adversarios, que si los mencionamos y los combatimos en buena lid, es porque significan un lastre para México, que es lo que impide que este país pueda salir adelante y porque ellos son los causantes de la tragedia nacional, que están empobreciendo a nuestro pueblo. Por eso los señalamos.
Tenemos que estar preparados para seguir defendiendo con la movilización ciudadana, la economía popular y el patrimonio nacional.
Hablaba yo de que vamos a tener un grupo de diputados federales de los tres partidos. Cumplimos con ese propósito, dijimos durante la campaña que no queríamos que fueran muchos, que fueran pocos pero mejores, pocos pero efectivos, pocos pero bien definidos, porque se va a necesitar, porque ya conocemos cómo actúan los de esta mafia del poder.
Ahora, con la grave crisis económica, ahora que se está cayendo la economía, que hay mortandad de negocios, que hay desgraciadamente despidos de muchos trabajadores, que están perdiendo sus fuentes de empleo, ahora también en medio de esta crisis, se está cayendo la recaudación de impuestos, y van a argumentar que no hay dinero en el gobierno, en vez de hacer un ajuste al gasto superfluo, en vez de recortar los sueldos de 600 mil pesos mensuales, en vez de suprimir la partida de 6 mil millones de pesos para gastos médicos de los altos funcionarios públicos, en vez de cobrarle a los impuestos a los de arriba, porque se debe de saber y lo tenemos que repetir en todas las plazas públicas que las grandes corporaciones no pagan impuestos.
Por ejemplo la Coca Cola paga 2 por ciento de impuestos, Bimbo paga 1 por ciento de impuestos, Maseca paga 1 por ciento de impuestos, Cemex paga 3 por ciento de impuestos, Telmex paga 4 por ciento de impuestos, mientras que cualquier trabajador asalariado paga hasta el 30 por ciento de impuestos y cualquier comerciante y cualquier pequeño y mediano empresario.
Pero en vez de pensar en una reforma fiscal progresiva, para que pague más el que tiene más, van a querer ahora cometer la infamia de cobrar impuestos por la comida y por las medicinas.
Y ahí es a donde queremos a nuestros diputados, para que cuando presenten esa iniciativa se paren firmes y, si es necesario, tomen la tribuna y se declaren huelga legislativa hasta que se rechace esa iniciativa y todo aquello que signifique seguir oprimiendo al pueblo.
Por eso es que tenemos que estar pendientes, para la movilización en la defensa de la economía popular y del patrimonio nacional.
En términos políticos, debemos ir pensando que en el 2012 tendremos otra cita con la historia. Es evidente que la mafia del poder ya está promoviendo a Enrique Peña Nieto como candidato a la Presidencia.
O ¿no está claro eso?
Ya no le sirve el PAN y ahora, como esta mafia compró las franquicias de estos dos partidos, son los dueños del PRI y del PAN, utilizan a uno u a otro, de acuerdo a lo que les conviene. Nos robaron la Presidencia de la República en el 2006, pero ¿quién le ayudó en ese fraude al PAN, ordenado por la mafia? El PRI.
Cuando ya no les servía Madrazo, lo bajaron para inflar a Calderón y cerrarnos el paso y robarnos la Presidencia de la República.
Ahora, como ya calculan que el PAN va en decadencia, ya están elaborando, ya están creando al nuevo muñeco, al nuevo pelele, al candidato de la mafia y al final, muchos de los que apoyaron al PAN, van a apoyar al candidato de los que verdaderamente manda y se creen amos y señores de México.
Nosotros postularemos, en su momento, a quien esté mejor posicionado, pero lo más importante es que otra vez, lo más importante es el proyecto, lo más importante es que otra vez el pueblo de México tendrá la oportunidad de decidir entre dos proyectos distintos y contrapuestos de nación.
Uno, que representa más de lo mismo, el predominio de los intereses de la oligarquía, de la mafia.
Y el otro, el nuestro, que entraña un cambio verdadero en todos los órdenes de la vida pública, con una nueva economía, una nueva forma de hacer política y una sociedad más justa, más humana y más igualitaria.
Muchas gracias a todas, a todos ustedes.
Muchas gracias al ejemplar pueblo de Iztapalapa.
Muchas gracias a las mujeres y a los hombres que apoyaron como brigadistas voluntarios.
Muchas gracias a promotoras y promotores del voto, a quienes cuidaron las casillas.
Muchas gracias a los artistas e intelectuales que nos ayudaron a consumar esta gesta cívica.
Muchas gracias a Jesús Ramírez, Rafael Barajas “El Fisgón”, Pedro Miguel y a muchos otros.
Muchas gracias a Héctor Vasconcelos, hijo de José Vasconcelos, el mejor secretario de Educación Pública que ha tenido nuestro país, muchas gracias a Héctor por su compañía en las asambleas informativas durante la campaña en Iztapalapa.
Muchas gracias a los dirigentes del PRD, en especial a los del Distrito Federal. Menciono a Manuel Oropeza, a Armando Quintero, a Pablo Gómez y a otros.
Muchas gracias a los candidatos a diputados locales y federales del PRD y del PT.
Muchas gracias a los dirigentes nacionales del PT y de Convergencia. En particular, a Alberto Anaya.
Muchas gracias a los dirigentes de organizaciones sociales y ciudadanas de Iztapalapa.
Muchas gracias a Rafael Acosta.
Muchas gracias a Clara Brugada.
Y muchas gracias, de todo corazón, a ustedes, asistentes a este acto, que son la vanguardia y el motor de nuestro movimiento.
Amigas y amigos:
¿Vamos a seguir trabajando?
Nos asiste la razón y la razón siempre triunfa. México y su pueblo merecen un mejor destino.
Pensemos, para darnos fuerza en nuestro interior, para darnos fuerza ante cualquier adversidad, pensemos lo que decía Juárez: el triunfo de la reacción, y yo diría: el triunfo de la derecha es moralmente imposible.
En México va a triunfar más temprano que tarde la causa de la justicia, la causa de la democracia.
Vamos hacia delante, amigas y amigos, con mucha alegría, con mucho optimismo, porque, como lo dije, estamos luchando en pos de otros, y esto es la felicidad.
¡Viva el pueblo de Iztapalapa!
¡Viva nuestro movimiento!
¡Vivan las mujeres!
¡Vivan los hombres!
¡Vivan los ancianos respetables!
¡Vivan las niñas y los niños!
¡Viva México!
¡Viva México!
¡Viva México!
SIENTE, PIENSA, QUIERE Y OBRA CON CONOCIMIENTO DE LO QUE HACES.
Amigas y amigos de Iztapalapa:
Me da mucho gusto estar aquí de nuevo con ustedes. Aquí, donde hace menos de un mes tomábamos la decisión de enfrentar el fraude anticipado.
Como es evidente, atravesamos por la peor crisis económica, social y política de los últimos tiempos. Nunca, desde el Porfiriato y la Revolución, se había padecido de tanta opresión, pobreza y violencia.
Según nuestra visión, este periodo decadente ha sido provocado por el predominio de un grupo de potentados que se ha venido enriqueciendo inmensamente al amparo del poder público, condenando a la mayoría de los mexicanos al desamparo, la sobrevivencia, al destierro y al sufrimiento.
Además, como sostenemos, esta mafia ha confiscado todos los poderes y se ha venido imponiendo mediante la manipulación que ejercen la mayoría de los medios de comunicación.
Es innegable que vivimos en una República aparente, simulada, falsa. Se habla de que nos rige un Estado de Derecho, pero lo cierto es que se trata de un Estado de cohecho. Se dice también que las instituciones están al servicio del pueblo, pero en realidad dependen de los designios de los poderosos. Se insiste en que hay democracia, pero estrictamente hablando esto no es cierto, porque no existe un gobierno del pueblo y para el pueblo. Lo que hay es una oligarquía que significa exactamente lo opuesto: el gobierno al servicio de unos pocos.
En estas circunstancias se celebraron las elecciones del domingo pasado y quedó demostrado, una vez más, la injerencia de esta mafia para favorecer a sus dos partidos principales, el PRI y el PAN, y a sus otras organizaciones políticas.
El distintivo de estas elecciones fue el uso de dinero a raudales para traficar con la pobreza de la gente. De manera descarada compraron votos; entregaron despensas, vales, materiales de construcción y condicionaron programas sociales.
Según nuestros cálculos, con este propósito se destinaron alrededor de 20 mil millones de dólares, principalmente del presupuesto público y de otras fuentes de financiamiento.
Asimismo, para cerrar la pinza, contaron, como es obvio, con el uso faccioso de los medios de comunicación. Baste decir que durante la campaña, según el monitoreo del IFE a noticieros de radio y televisión, llevado a cabo por la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM, mientras el PRI recibió 107 menciones positivas y 194 negativas; el PT, por ejemplo, obtuvo 9 positivas y 136 negativas. Es decir, por cada valoración positiva para el PRI, 2 negativas, mientras que al PT, por cada nota positiva, 15 negativas.
A pesar de esta enorme inequidad, nuestro movimiento obtuvo buenos resultados. Logramos el propósito de que el PT y Convergencia, acosados por la mafia, mantuvieran su registro como partidos políticos. Tendremos un grupo bien definido de diputados federales de los tres partidos, que sabrán defender al pueblo y a la nación.
Pero lo más significativo de todo, ha sido el caso de la elección en Iztapalapa. Aquí, el domingo pasado, en condiciones por demás adversas, se derrotó a la mafia del poder en México que quiso consumar un descarado fraude electoral anticipado. Para ser más claros, aquí, con el apoyo de este pueblo ejemplar, se derrotó a Carlos Salinas, a Manlio Fabio Beltrones, a Felipe Calderón y a demás integrantes de la mafia.
Aquí también se derrotó al Tribunal Electoral Federal que está a su servicio, se derrotó a Televisa y a otros medios de comunicación, y a toda esa caterva de políticos corruptos, de paleros y achichincles.
En esencia, aquí se demostró que la mafia del poder en México no es invencible. Aquí quedó de manifiesto que el poder del pueblo es superior al poder de la oligarquía. Por eso fue realmente significativo el triunfo en Iztapalapa.
Desde mi particular punto de vista, en Iztapalapa se reunieron, se conjugaron varios factores. Aquí existe un pueblo conciente y dispuesto a participar en la defensa de sus derechos sociales y políticos. Aquí se ha avanzado en la organización desde abajo y con la gente. Hay buenos dirigentes sociales. Hubo la unidad necesaria al interior de nuestro movimiento.
Muchos brigadistas, promotores del voto trabajaron informando y orientando casa por casa. Tuvimos candidatos como Rafael Acosta, que ha sabido poner por encima de sus legítimas aspiraciones personales, el interés general; y contamos con una extraordinaria dirigente popular, Clara Brugada. Una mujer con convicciones y firmeza, cuyo compromiso con el pueblo se percibe sincero y genera confianza.
Ahora bien, amigas y amigos, se terminó una primera etapa, pero tenemos que seguir adelante y cumplir los compromisos adquiridos con la gente.
Estamos seguros que Rafael Acosta, jefe delegacional electo, sabrá honrar su palabra, que se mantendrá como Ulises, amarrado al mástil de nuestro movimiento escuchando el canto de las sirenas sin caer en tentaciones. Su contribución ha sido fundamental. Con su ejemplo está demostrando que la dignidad no tiene precio, que la vida es muy breve como para enlodarla.
A Clara Brugada, le corresponde gobernar como lo ha propuesto, escuchando y respetando a todos, pero atendiendo primero a los que más lo necesitan. Por el bien de todos, primero los pobres.
Le corresponde manejar la administración pública con honestidad y austeridad republicana; organizando a los habitantes de Iztapalapa en cada pueblo, barrio, colonia y unidad habitacional para llevar a cabo un verdadero gobierno popular; distribuyendo el presupuesto con justicia y sin condicionamientos políticos de ninguna índole; echando a andar su proyecto de generación de empleos, mediante la contratación de los mismos vecinos para realizar las obras de mantenimiento de escuelas, unidades habitacionales y otros espacios públicos; hacer efectivo el derecho a la educación pública, gratuita y de calidad; garantizar el derecho a la salud y al bienestar, así como resolver el sentido problema del abasto de agua.
También de este laboratorio de la democracia que ha sido Iztapalapa, surge como enseñanza mayor de que lo esencial, lo más importante es la gente, lo más importante es el pueblo.
Nosotros no tenemos dinero ni tenemos los medios de comunicación, pero contamos con el apoyo de millones de mexicanos y eso es lo más importante.
Como bien decía Juárez: con el pueblo todo, sin el pueblo nada. Tener muy presente que la renovación de la vida pública de México sólo será posible si trabajamos con perseverancia, haciendo conciencia y organizando al pueblo. Sólo con la participación ciudadana podremos sacar adelante al país. Sólo el pueblo puede salvar al pueblo, sólo el pueblo organizado puede salvar a la nación.
Nunca olvidemos que el objetivo principal es derrotar a la oligarquía, en el terreno político, de manera pacífica, para devolverle el poder al pueblo o entregárselo por primera vez, para hacer valer la auténtica y verdadera democracia. Porque cuando haya un gobierno del pueblo y para el pueblo, las riquezas de México serán distribuidas con justicia y cada hombre, cada mujer, cada joven, cada anciano, cada niño, podrá triunfar, soñar, ser feliz y vivir sin angustias ni temores. Y sólo entonces en este país generoso y eterno, de abundantes recursos naturales y extraordinaria cultura, se pondrá un alto al afán de lucro, la codicia y el odio, y renacerá la esperanza, la prosperidad y prevalecerá, por encima de todo, la inmensa bondad que hay en nuestro pueblo.
Amigas y amigos:
Es larga la travesía, todavía tenemos que vencer muchos obstáculos. Se requerirá de muchas fatigas, pero es mayor la satisfacción que produce el luchar por causas justas y por nuestros ideales.
Y esto, como lo he dicho en otras ocasiones, es la felicidad, porque la felicidad no es acumular bienes materiales, la felicidad no es la riqueza, la felicidad es estar bien con uno mismo, estar bien con nuestras conciencias y estar bien con el prójimo. Y por eso estamos luchando, porque somos felices queremos el bien de todos, el bien del pueblo.
Hacia delante debemos seguir fortaleciendo nuestro movimiento en todo el país; consolidar los comités municipales; seguir convenciendo y adhiriendo a más ciudadanos; crear redes alternativas de información para resistir el embate y contrarrestar la manipulación de los medios de comunicación.
Y aquí quiero aclarar que desgraciadamente sí es la mayoría de los medios de comunicación, pero hay honrosas excepciones, hay todavía prensa libre, hay periodistas independientes. Para ellos mi respeto y mi reconocimiento.
Y también, por eso para aclarar, que nuestras diferencias no son con los trabajadores de los medios de comunicación, no son con los periodistas ni con camarógrafos ni fotógrafos, sino que son con los de mero arriba, que pertenecen a esta mafia del poder, a la cual hago referencia.
También a ellos, a los de la mafia, les decimos que no nos caen mal, que no es por eso que los señalamos, que no tenemos enemigos ni queremos tenerlos, que tenemos adversarios, que si los mencionamos y los combatimos en buena lid, es porque significan un lastre para México, que es lo que impide que este país pueda salir adelante y porque ellos son los causantes de la tragedia nacional, que están empobreciendo a nuestro pueblo. Por eso los señalamos.
Tenemos que estar preparados para seguir defendiendo con la movilización ciudadana, la economía popular y el patrimonio nacional.
Hablaba yo de que vamos a tener un grupo de diputados federales de los tres partidos. Cumplimos con ese propósito, dijimos durante la campaña que no queríamos que fueran muchos, que fueran pocos pero mejores, pocos pero efectivos, pocos pero bien definidos, porque se va a necesitar, porque ya conocemos cómo actúan los de esta mafia del poder.
Ahora, con la grave crisis económica, ahora que se está cayendo la economía, que hay mortandad de negocios, que hay desgraciadamente despidos de muchos trabajadores, que están perdiendo sus fuentes de empleo, ahora también en medio de esta crisis, se está cayendo la recaudación de impuestos, y van a argumentar que no hay dinero en el gobierno, en vez de hacer un ajuste al gasto superfluo, en vez de recortar los sueldos de 600 mil pesos mensuales, en vez de suprimir la partida de 6 mil millones de pesos para gastos médicos de los altos funcionarios públicos, en vez de cobrarle a los impuestos a los de arriba, porque se debe de saber y lo tenemos que repetir en todas las plazas públicas que las grandes corporaciones no pagan impuestos.
Por ejemplo la Coca Cola paga 2 por ciento de impuestos, Bimbo paga 1 por ciento de impuestos, Maseca paga 1 por ciento de impuestos, Cemex paga 3 por ciento de impuestos, Telmex paga 4 por ciento de impuestos, mientras que cualquier trabajador asalariado paga hasta el 30 por ciento de impuestos y cualquier comerciante y cualquier pequeño y mediano empresario.
Pero en vez de pensar en una reforma fiscal progresiva, para que pague más el que tiene más, van a querer ahora cometer la infamia de cobrar impuestos por la comida y por las medicinas.
Y ahí es a donde queremos a nuestros diputados, para que cuando presenten esa iniciativa se paren firmes y, si es necesario, tomen la tribuna y se declaren huelga legislativa hasta que se rechace esa iniciativa y todo aquello que signifique seguir oprimiendo al pueblo.
Por eso es que tenemos que estar pendientes, para la movilización en la defensa de la economía popular y del patrimonio nacional.
En términos políticos, debemos ir pensando que en el 2012 tendremos otra cita con la historia. Es evidente que la mafia del poder ya está promoviendo a Enrique Peña Nieto como candidato a la Presidencia.
O ¿no está claro eso?
Ya no le sirve el PAN y ahora, como esta mafia compró las franquicias de estos dos partidos, son los dueños del PRI y del PAN, utilizan a uno u a otro, de acuerdo a lo que les conviene. Nos robaron la Presidencia de la República en el 2006, pero ¿quién le ayudó en ese fraude al PAN, ordenado por la mafia? El PRI.
Cuando ya no les servía Madrazo, lo bajaron para inflar a Calderón y cerrarnos el paso y robarnos la Presidencia de la República.
Ahora, como ya calculan que el PAN va en decadencia, ya están elaborando, ya están creando al nuevo muñeco, al nuevo pelele, al candidato de la mafia y al final, muchos de los que apoyaron al PAN, van a apoyar al candidato de los que verdaderamente manda y se creen amos y señores de México.
Nosotros postularemos, en su momento, a quien esté mejor posicionado, pero lo más importante es que otra vez, lo más importante es el proyecto, lo más importante es que otra vez el pueblo de México tendrá la oportunidad de decidir entre dos proyectos distintos y contrapuestos de nación.
Uno, que representa más de lo mismo, el predominio de los intereses de la oligarquía, de la mafia.
Y el otro, el nuestro, que entraña un cambio verdadero en todos los órdenes de la vida pública, con una nueva economía, una nueva forma de hacer política y una sociedad más justa, más humana y más igualitaria.
Muchas gracias a todas, a todos ustedes.
Muchas gracias al ejemplar pueblo de Iztapalapa.
Muchas gracias a las mujeres y a los hombres que apoyaron como brigadistas voluntarios.
Muchas gracias a promotoras y promotores del voto, a quienes cuidaron las casillas.
Muchas gracias a los artistas e intelectuales que nos ayudaron a consumar esta gesta cívica.
Muchas gracias a Jesús Ramírez, Rafael Barajas “El Fisgón”, Pedro Miguel y a muchos otros.
Muchas gracias a Héctor Vasconcelos, hijo de José Vasconcelos, el mejor secretario de Educación Pública que ha tenido nuestro país, muchas gracias a Héctor por su compañía en las asambleas informativas durante la campaña en Iztapalapa.
Muchas gracias a los dirigentes del PRD, en especial a los del Distrito Federal. Menciono a Manuel Oropeza, a Armando Quintero, a Pablo Gómez y a otros.
Muchas gracias a los candidatos a diputados locales y federales del PRD y del PT.
Muchas gracias a los dirigentes nacionales del PT y de Convergencia. En particular, a Alberto Anaya.
Muchas gracias a los dirigentes de organizaciones sociales y ciudadanas de Iztapalapa.
Muchas gracias a Rafael Acosta.
Muchas gracias a Clara Brugada.
Y muchas gracias, de todo corazón, a ustedes, asistentes a este acto, que son la vanguardia y el motor de nuestro movimiento.
Amigas y amigos:
¿Vamos a seguir trabajando?
Nos asiste la razón y la razón siempre triunfa. México y su pueblo merecen un mejor destino.
Pensemos, para darnos fuerza en nuestro interior, para darnos fuerza ante cualquier adversidad, pensemos lo que decía Juárez: el triunfo de la reacción, y yo diría: el triunfo de la derecha es moralmente imposible.
En México va a triunfar más temprano que tarde la causa de la justicia, la causa de la democracia.
Vamos hacia delante, amigas y amigos, con mucha alegría, con mucho optimismo, porque, como lo dije, estamos luchando en pos de otros, y esto es la felicidad.
¡Viva el pueblo de Iztapalapa!
¡Viva nuestro movimiento!
¡Vivan las mujeres!
¡Vivan los hombres!
¡Vivan los ancianos respetables!
¡Vivan las niñas y los niños!
¡Viva México!
¡Viva México!
¡Viva México!
SIENTE, PIENSA, QUIERE Y OBRA CON CONOCIMIENTO DE LO QUE HACES.
sábado, 11 de julio de 2009
Tele sistema político mexicano
Jesús Peraza Menéndez
La lección de Iztapalapa
II
En el caso de la Delegación Iztapalapa del Distrito Federal, en la que los poderes-fácticos-mediáticos decidieron hacer ejemplar la derrota, invalidando el movimiento de resistencia electoral y nulificar a AMLO de una vez por todas. La resistencia social, ya abandonada por las clases medias ilustradas e intelectuales anuladores del voto, haría “fácil darle el puntillazo, para acabar mediáticamente con la única oposición electoral de carne y hueso, realmente existente, que claro está presente en distintos puntos del país, con millones de votos reales (en el Distrito Federal, Tabasco, Guerrero y en cientos de municipios), que se captaron a través del PRD, PT y Convergencia, votos realmente existentes y en movimiento que se niegan a presentar en la medios que por su voluntad y conciencia fueron a las urnas, ahí los poderes-fácticos con las televisoras derrotarían a simbólicamente a la resistencia.
Los del Tele-sistema-político-mexicano, son partidos en descomposición sin duda alguna, pero que debieron abrir sus listas para registrar a candidatos del movimiento de resistencia electoral, que tienen estructura propia, lo han probado en esta coyuntura que anunciaba su fin desde los poderes fácticos a través de las televisoras, calcularon mal, se les fue del control este movimiento que se mantiene y se propone la lucha pacífica política, hasta ahora.
Mediáticamente ignorada la resistencia sin embargo se mueve, negada en la pantalla chica, hostigada por los críticos de alcoba, acostumbrados a dar órdenes autoritarias, desde sus cómodos arreglos personales con el sistema que los provee de sustento encubierta o abiertamente. Contra la resistencia electoral se valieron de todo, era un golpe maestro, convertir la impotencia-clase-mediera en silencio inquisidor, el que mediáticamente se articula a la campaña de no votar o anular el voto, para dejar que el voto duro de burocracias empleadas de los gobiernos panistas-priístas decidieran el proceso electoral, son millones de empleados obligados o a votar por sus patrones. Usaron todos los recursos para derrotar el espíritu de lucha de los más pobres de la ciudad que, sin embargo, mantuvieron su unidad política y en Iztapalapa ganaron por partida triple: vencieron la aberrante injusticia del Tribunal Electoral, a Nueva Izquierda y a la telecracia.
Los Chuchos-Nueva Izquierda impuestos por un Tribunal Electoral, como pago a su subordinación a FECAL el espurio usurpador producto del fraude electoral al Tele sistema político mexicano. Siguieron esta estrategia legal autoritaria ilegal. Vía el Tribunal Electoral, sirvieron para imponer “legalmente” al PRD una candidata de su corriente, Silvia Oliva, esposa de René Arce, reconocido chucho-neoliberal subordinado de los poderes-fácticos, y destituir a la legítima representante de la voluntad popular Clara Brugada con un enredo-complot, pues ya no había tiempo para quitar el nombre de Brugada, y poner el de Oliva, todo estaba dispuesto para quebrar la resistencia con un golpe de mano que las cámaras del telesistema-político enfocarían como escándalo para una campaña de terror y linchamiento mediático, pues el 60% no vota y la resistencia electoral ha sido derrotada, sería la conclusión decepcionante para los rendidos e impotentes televidentes. Mientras imponía a Demetrio Sodi de la Tijera en la delegación Benito Juárez, con recursos millonarios.
El movimiento de resistencia electoral en Iztapalapa decidió derrotar a los podres-fácticos y la televisión, para lo que se valió de su integridad, se remontaron la maniobra legal-autoritaria y la desilusión de los analistas teóricos de la “democracia frustrada”. Decidieron ir a las urnas, para mostrar su número con convicción política, lo que habla de otra dimensión de la lucha con hechos-organizados, para enfrentar al sistema, desarticularon, esa estrategia para convertir en pasivos-anónimos-mediáticos manteniendo activos-inconformes-rebeldes en la Delegación más numerosa y más pobre de la Ciudad de México, ganaron no sólo con su voto sino sobre todo con su organización, que no depende de uno u otro partido ni de los procesos electorales. Con la pasividad de la anulación, se convertían en botín de la derecha y los medios que hablarán en su nombre, con Sergio Aguayo y Denis Dressner, estos opositores de reparto mediático que ya se habían apuntado la titularidad del movimiento anulador del voto, con un programa mínimo de reelección de diputados, y otra suerte de ilusiones que no proponen la lucha política en todos los campos posibles, que no cambia las instituciones ni hacen una nueva cultura, la resistencia electoral se mantiene en movimiento, la derrota es para el tele-sistema-político mexicano, los poderes-fácticos, los Chuchos de Nueva Izquierda.
Para estar consciente se necesita sentir, pensar, querer y obrar con conocimiento de lo que se hace.
La lección de Iztapalapa
II
En el caso de la Delegación Iztapalapa del Distrito Federal, en la que los poderes-fácticos-mediáticos decidieron hacer ejemplar la derrota, invalidando el movimiento de resistencia electoral y nulificar a AMLO de una vez por todas. La resistencia social, ya abandonada por las clases medias ilustradas e intelectuales anuladores del voto, haría “fácil darle el puntillazo, para acabar mediáticamente con la única oposición electoral de carne y hueso, realmente existente, que claro está presente en distintos puntos del país, con millones de votos reales (en el Distrito Federal, Tabasco, Guerrero y en cientos de municipios), que se captaron a través del PRD, PT y Convergencia, votos realmente existentes y en movimiento que se niegan a presentar en la medios que por su voluntad y conciencia fueron a las urnas, ahí los poderes-fácticos con las televisoras derrotarían a simbólicamente a la resistencia.
Los del Tele-sistema-político-mexicano, son partidos en descomposición sin duda alguna, pero que debieron abrir sus listas para registrar a candidatos del movimiento de resistencia electoral, que tienen estructura propia, lo han probado en esta coyuntura que anunciaba su fin desde los poderes fácticos a través de las televisoras, calcularon mal, se les fue del control este movimiento que se mantiene y se propone la lucha pacífica política, hasta ahora.
Mediáticamente ignorada la resistencia sin embargo se mueve, negada en la pantalla chica, hostigada por los críticos de alcoba, acostumbrados a dar órdenes autoritarias, desde sus cómodos arreglos personales con el sistema que los provee de sustento encubierta o abiertamente. Contra la resistencia electoral se valieron de todo, era un golpe maestro, convertir la impotencia-clase-mediera en silencio inquisidor, el que mediáticamente se articula a la campaña de no votar o anular el voto, para dejar que el voto duro de burocracias empleadas de los gobiernos panistas-priístas decidieran el proceso electoral, son millones de empleados obligados o a votar por sus patrones. Usaron todos los recursos para derrotar el espíritu de lucha de los más pobres de la ciudad que, sin embargo, mantuvieron su unidad política y en Iztapalapa ganaron por partida triple: vencieron la aberrante injusticia del Tribunal Electoral, a Nueva Izquierda y a la telecracia.
Los Chuchos-Nueva Izquierda impuestos por un Tribunal Electoral, como pago a su subordinación a FECAL el espurio usurpador producto del fraude electoral al Tele sistema político mexicano. Siguieron esta estrategia legal autoritaria ilegal. Vía el Tribunal Electoral, sirvieron para imponer “legalmente” al PRD una candidata de su corriente, Silvia Oliva, esposa de René Arce, reconocido chucho-neoliberal subordinado de los poderes-fácticos, y destituir a la legítima representante de la voluntad popular Clara Brugada con un enredo-complot, pues ya no había tiempo para quitar el nombre de Brugada, y poner el de Oliva, todo estaba dispuesto para quebrar la resistencia con un golpe de mano que las cámaras del telesistema-político enfocarían como escándalo para una campaña de terror y linchamiento mediático, pues el 60% no vota y la resistencia electoral ha sido derrotada, sería la conclusión decepcionante para los rendidos e impotentes televidentes. Mientras imponía a Demetrio Sodi de la Tijera en la delegación Benito Juárez, con recursos millonarios.
El movimiento de resistencia electoral en Iztapalapa decidió derrotar a los podres-fácticos y la televisión, para lo que se valió de su integridad, se remontaron la maniobra legal-autoritaria y la desilusión de los analistas teóricos de la “democracia frustrada”. Decidieron ir a las urnas, para mostrar su número con convicción política, lo que habla de otra dimensión de la lucha con hechos-organizados, para enfrentar al sistema, desarticularon, esa estrategia para convertir en pasivos-anónimos-mediáticos manteniendo activos-inconformes-rebeldes en la Delegación más numerosa y más pobre de la Ciudad de México, ganaron no sólo con su voto sino sobre todo con su organización, que no depende de uno u otro partido ni de los procesos electorales. Con la pasividad de la anulación, se convertían en botín de la derecha y los medios que hablarán en su nombre, con Sergio Aguayo y Denis Dressner, estos opositores de reparto mediático que ya se habían apuntado la titularidad del movimiento anulador del voto, con un programa mínimo de reelección de diputados, y otra suerte de ilusiones que no proponen la lucha política en todos los campos posibles, que no cambia las instituciones ni hacen una nueva cultura, la resistencia electoral se mantiene en movimiento, la derrota es para el tele-sistema-político mexicano, los poderes-fácticos, los Chuchos de Nueva Izquierda.
Para estar consciente se necesita sentir, pensar, querer y obrar con conocimiento de lo que se hace.
viernes, 10 de julio de 2009
Vencieron ¿pero convencieron
Vencieron ¿pero convencieron?
Lorenzo MEYER
Seguimos casi igual.-- Pues bien, pasó la elección intermedia y ya están electos seis nuevos gobernadores aunque uno --Sonora-- está en disputa, 500 nuevos diputados federales, los representantes en la Asamblea de la capital más un buen número de diputados locales y presidentes municipales. Los partidos ya tienen al grueso "su gente" en sus puestos.
No hubo una auténtica sorpresa: en términos generales ya se preveía la caída del PRD y del PAN y el triunfo del viejo PRI, aunque éste último se dio con más enjundia de la esperada --"El PRI aplasta al Presidente", anunció el titular de un diario nacional, (Milenio Diario, 6 de julio)--, con lo que una vez más se confirmó entre nosotros el dictum de William Faulkner cuando en Requiem para una monja (1951) el novelista hizo decir a uno de sus personajes: "el pasado nunca muere. Ni siquiera es pasado".
El México actual es faulkneriano: desde los 1940 la oposición ha hecho un buen número de intentos para superar el sistema priísta vía elección, rebelión o movilización, pero hoy seguimos casi en lo mismo: el PRI y, sobre todo, su espíritu --la búsqueda del poder por el poder mismo-- parecen dominar de nuevo nuestro horizonte político.
Los partidos.-- La mayoría se repartió entre la abstención (55%) y el voto anulado (5.8%) aunque sin efecto formal en la elección de gobernadores, alcaldes o congresistas. Con el apoyo explícito de una minoría de los ciudadanos (dos quintos del total) las dirigencias de los partidos seguirán recibiendo el gran subsidio público, los diputados cobrarán sus dietas, pronunciarán discursos, emitirán declaraciones y harán o modificarán leyes como si tuvieran efectivamente el respaldo entusiasta de la mayoría ciudadanía.
Por lo que hace a la posición de las nuevas autoridades electas y a la de la clase política en general, conviene recurrir a otro clásico. Esta vez a un español, a un vasco, a Miguel de Unamuno, filósofo y novelista que el 12 de octubre de 1936 en su calidad de rector de la Universidad de Salamanca, se encontró en una situación límite: con la guerra civil en marcha, en el paraninfo de la Universidad y en presencia de un franquista duro --el general Millán Astray--, los fascistas denunciaron a Cataluña y al País Vasco como parte de una anti-España a la que se debía extirpar por la fuerza.
Unamuno reaccionó y la síntesis de su respuesta fue: "Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta; pero no convenceréis, porque convencer significa persuadir".
Con todas las salvedades del caso, lo mismo se le puede decir aquí y ahora a los partidos y a la clase política mexicana: vencieron y efectivamente están al frente de las estructuras de poder, pero en medio de un México polarizado y desmoralizado y muy lejos de haber convencido a sus conciudadanos --incluidos muchos de los que votaron-- de su utilidad, capacidad y derecho a ser "los que mandan".
¿Hacia dónde y en qué condiciones?-- Tras la elección y el reacomodo relativo de las fuerzas partidistas --el PRI muy recuperado, el PAN disminuido y el PRD en un lejano tercer lugar--, la clase política tratará de volver a la "normalidad", es decir, a negociar el presupuesto, hacer cambios en la legislación electoral, administrar el día a día cada vez más mediocre y violento y confiar en que las fuerzas económicas internacionales (Estados Unidos) superen su actual crisis y de ahí surja la recuperación del PIB mexicano.
Y así, mientras esperamos que el "factor externo" nos vuelva a insuflar vitalidad, los políticos y los administradores de lo público, que en lo individual tienen asegurada su confortable forma de vida, pueden concentrarse en los tres próximos años en su gran pugna de cara a la elección presidencial del 2012.
En este escenario inercial, lo más probable es que el futuro inmediato resulte muy parecido al pasado inmediato y al presente.
A lo más a que podríamos aspirar es a que la inseguridad no sigan aumentando, a que la economía formal deje de hundirse, a que la economía informal absorba parte del desempleo creciente, a que las remesas no caigan más y que esos envíos de la diáspora mexicana más los programas asistenciales continúen paliando la pobreza aunque sin tocar sus raíces, a que la corrupción se mantenga pero evite llegar al escándalo, a que los caciques sindicales mantengan el orden en sus gremios y, en fin, a que la resignación y la preocupación por la salvación individual impida que el grueso de los mexicanos se ocupen de la cosa pública, que no se movilicen para exigir y romper las inercias que nos impiden salir del círculo vicioso en que se ha convertido nuestro proceso político.
En relación a ese futuro inmediato, hay varias incógnitas. El PRI, apoyado política y económicamente por sus 19 gobernadores va a tratar de negociar sus diferencias internas y preparar el camino de su candidato presidencial, que puede ser Enrique Peña Nieto pero también Beatriz Paredes o, incluso, Manlio Fabio Beltrones.
El PAN, por su parte, va a tener que ocuparse de apoyar a su "jefe nato", a Felipe Calderón, que con esta derrota de mediados de sexenio corre el peligro de transformarse en un zombi político --un muerto viviente-- que va a tener que hacer enormes concesiones a los priístas para negociar cualquier medida política fuera de la rutina e incluso la rutina misma.
Si Fox trató de "cogobernar el cambio" con Roberto Madrazo, Felipe Calderón se verá obligado a "cogobernar la rutina" con las varias cabezas nacionales y locales del PRI y que buscarán dirigir la rutina como un largo preámbulo de su retorno a Palacio.
Desde la oposición de izquierda, lo importante será la medida en que el gran movimiento social que encabeza Andrés Manuel López Obrador (AMLO) logre afirmar y acrecentar sus raíces en el "México profundo". Para volver a la carga en 2012, el lopezobradorismo deberá aprender de sus errores políticos y de organización de seis años atrás.
En cualquier caso, AMLO tendrá que enfrentar a esa gran coalición de derecha que siempre preferirá el retorno del PRI a "Los Pinos" a cualquier intento por modificar la estructura social mexicana. Para los "poderes fácticos", el PRI en la Presidencia ofrece la seguridad que se desprende de una relación entre conocidos y, llegado el caso, volverá a intentar parar el movimiento social de AMLO "a como dé lugar".
En los tres años por venir, el choque entre las fuerzas políticas legales se puede y se debe conducir por los imperfectos canales institucionales que existen. Izquierda y derecha saben que cualquier otra ruta entraña enormes peligros. Sin embargo, hay una fuerza creciente que cada vez se muestra más desafiante de la precaria institucionalidad y que, ella sí, es efectivamente el gran peligro político para México. Se trata del crimen organizado, ese que un estudio norteamericano ya definió como "narcoinsurgencia", (El Universal, 5 de julio).
Cuando hace años se planteó con ánimo entre especulativo y socarrón la cuestión "1810, 1910 ¿2010?", nadie pensó que efectivamente en el aniversario del bicentenario y centenario del inicio de dos grandes movimientos armados que marcaron la historia mexicana, el país estaría en medio de otra lucha entre las fuerzas armadas del Gobierno por un lado y paramilitares fuertemente armados, financiados y organizados por los cárteles de la droga que desafían al orden establecido por medio de una eficaz combinación de corrupción y terror.
Y lo peor es que no se vislumbra la salida militar o política de éste, nuestro laberinto del crimen organizado, construido a partir de decisiones tomadas hace decenios, justamente bajo los gobiernos priístas.
Conclusión.-- El resultado de las elecciones intermedias de 2009 abre la posibilidad de tener al pasado como futuro. Una parte de la sociedad mexicana simplemente pareciera haber desistido de su interés por el cambio vía una derecha dura que resultó tan corrupta como la del pasado pero más ineficaz y más alejada del ciudadano común.
Los electores priístas se han resignado al "más vale malo por conocido que bueno por conocer", y buscan refugio en un tipo de política que si bien se ha caracterizado por el autoritarismo y la corrupción, ha ofrecido un mínimo de seguridad y "profesionalismo" en la gestión de lo público.
En estas condiciones, quien enfrenta el reto mayor es la izquierda real. Hoy y en los años por venir tendrá que enfrentar la oposición de la élite del poder --los grandes intereses creados-- y el desaliento y desencanto de muchos mexicanos ante la oferta de un cambio de fondo. Sin embargo, ese es el camino que aún nos queda por intentar para superar la mediocridad e injusticia históricamente dominantes en nuestro país.
Resumen: "El desencanto con la democracia es común, lo que ya no es común es que la frustración lleve al ciudadano a abrir la puerta para el retorno al viejo sistema".
Lorenzo MEYER
Seguimos casi igual.-- Pues bien, pasó la elección intermedia y ya están electos seis nuevos gobernadores aunque uno --Sonora-- está en disputa, 500 nuevos diputados federales, los representantes en la Asamblea de la capital más un buen número de diputados locales y presidentes municipales. Los partidos ya tienen al grueso "su gente" en sus puestos.
No hubo una auténtica sorpresa: en términos generales ya se preveía la caída del PRD y del PAN y el triunfo del viejo PRI, aunque éste último se dio con más enjundia de la esperada --"El PRI aplasta al Presidente", anunció el titular de un diario nacional, (Milenio Diario, 6 de julio)--, con lo que una vez más se confirmó entre nosotros el dictum de William Faulkner cuando en Requiem para una monja (1951) el novelista hizo decir a uno de sus personajes: "el pasado nunca muere. Ni siquiera es pasado".
El México actual es faulkneriano: desde los 1940 la oposición ha hecho un buen número de intentos para superar el sistema priísta vía elección, rebelión o movilización, pero hoy seguimos casi en lo mismo: el PRI y, sobre todo, su espíritu --la búsqueda del poder por el poder mismo-- parecen dominar de nuevo nuestro horizonte político.
Los partidos.-- La mayoría se repartió entre la abstención (55%) y el voto anulado (5.8%) aunque sin efecto formal en la elección de gobernadores, alcaldes o congresistas. Con el apoyo explícito de una minoría de los ciudadanos (dos quintos del total) las dirigencias de los partidos seguirán recibiendo el gran subsidio público, los diputados cobrarán sus dietas, pronunciarán discursos, emitirán declaraciones y harán o modificarán leyes como si tuvieran efectivamente el respaldo entusiasta de la mayoría ciudadanía.
Por lo que hace a la posición de las nuevas autoridades electas y a la de la clase política en general, conviene recurrir a otro clásico. Esta vez a un español, a un vasco, a Miguel de Unamuno, filósofo y novelista que el 12 de octubre de 1936 en su calidad de rector de la Universidad de Salamanca, se encontró en una situación límite: con la guerra civil en marcha, en el paraninfo de la Universidad y en presencia de un franquista duro --el general Millán Astray--, los fascistas denunciaron a Cataluña y al País Vasco como parte de una anti-España a la que se debía extirpar por la fuerza.
Unamuno reaccionó y la síntesis de su respuesta fue: "Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta; pero no convenceréis, porque convencer significa persuadir".
Con todas las salvedades del caso, lo mismo se le puede decir aquí y ahora a los partidos y a la clase política mexicana: vencieron y efectivamente están al frente de las estructuras de poder, pero en medio de un México polarizado y desmoralizado y muy lejos de haber convencido a sus conciudadanos --incluidos muchos de los que votaron-- de su utilidad, capacidad y derecho a ser "los que mandan".
¿Hacia dónde y en qué condiciones?-- Tras la elección y el reacomodo relativo de las fuerzas partidistas --el PRI muy recuperado, el PAN disminuido y el PRD en un lejano tercer lugar--, la clase política tratará de volver a la "normalidad", es decir, a negociar el presupuesto, hacer cambios en la legislación electoral, administrar el día a día cada vez más mediocre y violento y confiar en que las fuerzas económicas internacionales (Estados Unidos) superen su actual crisis y de ahí surja la recuperación del PIB mexicano.
Y así, mientras esperamos que el "factor externo" nos vuelva a insuflar vitalidad, los políticos y los administradores de lo público, que en lo individual tienen asegurada su confortable forma de vida, pueden concentrarse en los tres próximos años en su gran pugna de cara a la elección presidencial del 2012.
En este escenario inercial, lo más probable es que el futuro inmediato resulte muy parecido al pasado inmediato y al presente.
A lo más a que podríamos aspirar es a que la inseguridad no sigan aumentando, a que la economía formal deje de hundirse, a que la economía informal absorba parte del desempleo creciente, a que las remesas no caigan más y que esos envíos de la diáspora mexicana más los programas asistenciales continúen paliando la pobreza aunque sin tocar sus raíces, a que la corrupción se mantenga pero evite llegar al escándalo, a que los caciques sindicales mantengan el orden en sus gremios y, en fin, a que la resignación y la preocupación por la salvación individual impida que el grueso de los mexicanos se ocupen de la cosa pública, que no se movilicen para exigir y romper las inercias que nos impiden salir del círculo vicioso en que se ha convertido nuestro proceso político.
En relación a ese futuro inmediato, hay varias incógnitas. El PRI, apoyado política y económicamente por sus 19 gobernadores va a tratar de negociar sus diferencias internas y preparar el camino de su candidato presidencial, que puede ser Enrique Peña Nieto pero también Beatriz Paredes o, incluso, Manlio Fabio Beltrones.
El PAN, por su parte, va a tener que ocuparse de apoyar a su "jefe nato", a Felipe Calderón, que con esta derrota de mediados de sexenio corre el peligro de transformarse en un zombi político --un muerto viviente-- que va a tener que hacer enormes concesiones a los priístas para negociar cualquier medida política fuera de la rutina e incluso la rutina misma.
Si Fox trató de "cogobernar el cambio" con Roberto Madrazo, Felipe Calderón se verá obligado a "cogobernar la rutina" con las varias cabezas nacionales y locales del PRI y que buscarán dirigir la rutina como un largo preámbulo de su retorno a Palacio.
Desde la oposición de izquierda, lo importante será la medida en que el gran movimiento social que encabeza Andrés Manuel López Obrador (AMLO) logre afirmar y acrecentar sus raíces en el "México profundo". Para volver a la carga en 2012, el lopezobradorismo deberá aprender de sus errores políticos y de organización de seis años atrás.
En cualquier caso, AMLO tendrá que enfrentar a esa gran coalición de derecha que siempre preferirá el retorno del PRI a "Los Pinos" a cualquier intento por modificar la estructura social mexicana. Para los "poderes fácticos", el PRI en la Presidencia ofrece la seguridad que se desprende de una relación entre conocidos y, llegado el caso, volverá a intentar parar el movimiento social de AMLO "a como dé lugar".
En los tres años por venir, el choque entre las fuerzas políticas legales se puede y se debe conducir por los imperfectos canales institucionales que existen. Izquierda y derecha saben que cualquier otra ruta entraña enormes peligros. Sin embargo, hay una fuerza creciente que cada vez se muestra más desafiante de la precaria institucionalidad y que, ella sí, es efectivamente el gran peligro político para México. Se trata del crimen organizado, ese que un estudio norteamericano ya definió como "narcoinsurgencia", (El Universal, 5 de julio).
Cuando hace años se planteó con ánimo entre especulativo y socarrón la cuestión "1810, 1910 ¿2010?", nadie pensó que efectivamente en el aniversario del bicentenario y centenario del inicio de dos grandes movimientos armados que marcaron la historia mexicana, el país estaría en medio de otra lucha entre las fuerzas armadas del Gobierno por un lado y paramilitares fuertemente armados, financiados y organizados por los cárteles de la droga que desafían al orden establecido por medio de una eficaz combinación de corrupción y terror.
Y lo peor es que no se vislumbra la salida militar o política de éste, nuestro laberinto del crimen organizado, construido a partir de decisiones tomadas hace decenios, justamente bajo los gobiernos priístas.
Conclusión.-- El resultado de las elecciones intermedias de 2009 abre la posibilidad de tener al pasado como futuro. Una parte de la sociedad mexicana simplemente pareciera haber desistido de su interés por el cambio vía una derecha dura que resultó tan corrupta como la del pasado pero más ineficaz y más alejada del ciudadano común.
Los electores priístas se han resignado al "más vale malo por conocido que bueno por conocer", y buscan refugio en un tipo de política que si bien se ha caracterizado por el autoritarismo y la corrupción, ha ofrecido un mínimo de seguridad y "profesionalismo" en la gestión de lo público.
En estas condiciones, quien enfrenta el reto mayor es la izquierda real. Hoy y en los años por venir tendrá que enfrentar la oposición de la élite del poder --los grandes intereses creados-- y el desaliento y desencanto de muchos mexicanos ante la oferta de un cambio de fondo. Sin embargo, ese es el camino que aún nos queda por intentar para superar la mediocridad e injusticia históricamente dominantes en nuestro país.
Resumen: "El desencanto con la democracia es común, lo que ya no es común es que la frustración lleve al ciudadano a abrir la puerta para el retorno al viejo sistema".
Desde adentro
A casi una semana de haberse llevado a cabo las elecciones, aquí estamos, de frente, felices.
En Saltillo El Movimiento Ciudadano en Defensa de La Soberanía Nacional, del Petróleo y La Economía Popular que a nivel nacional encabeza nuestro Presidente Legitimo Andrés Manuel López Obrador, nos sentimos orgullosos de haber logrado lo que nos propusimos, desde un inicio, cuando nos atrevimos a participar con una candidatura en alianza con el Partido del Trabajo (PT) y Convergencia.
Cuales fueron las metas que nos propusimos y logramos:
1.- Una estructura electoral, junto con el Movimiento el PT logró, lo que nunca, un 3er lugar en casillas representadas.
2.- Que el PT y Convergencia no perdieran su registro, pues era lo que buscaba el
prian, fecal y & inclusive los “los chuchos”, desaparecer estos partidos que han sido congruentes con el Movimiento y han seguido apoyando a AMLO.
3.-Dar a conocer el Movimiento y despertar consciencias, mas de 1700 personas votaron por nosotros, las cuales no recibieron despensas, dinero etc, que no tuvieron miedo, fueron votos conscientes.
4.-Que el dinero que recibiéramos de parte de los partidos para la campaña, se invirtiera debidamente y con trasparencia y hacerlo público pues siempre nos ha quedado claro que ese dinero ni es del ife ni de los partidos ni de los candidatos, es de la ciudadanía.
Es por eso que en este punto hago un alto para dar a conocer como invertimos el dinero que recibimos del PT de acuerdo a la comprobación de gastos con factura que les íbamos presentando.
Del dinero que Convergencia recibió, al menos en este distrito, no vimos un cinco, su estructura electoral y campaña la “trabajo” por su cuenta resultado: 9 representantes de casilla cuando siempre alardearon que tenían 600 registrados ante el ife. Esta gente jamás entendió lo que estaba en juego y antepuso lo personal contra un Proyecto Alternativo de Nación.
Inversión que se hizo durante los 2 meses que duro la campaña:
A 18 brigadistas que se fueron integrando
y que no tenían empleo = $23,000.00
Refrescos Pascual (boing) Cooperativa de
obreros mexicanos = $11,500.00
Sras. Ejido de Jalpa 500 botellitas de
Gel desinfectante para manos = $5,000.00
100 bolsas de café apoyando la
Economía Solidaria y el Comercio Justo = $4,000.00
100 camisetas = $3,000.00
Pinta bardas = $27,600.00
Renta bardas = $5,000.00
Renta copiadora = $2,200.00
Recarga toner copiadora = $230.00
Gasolina = $3,600.00
Renta sonido (evento el Mirador) = $1,000.00
Foto estudio =$2,000.00
Tarjetas celular (Slim siempre gana) = $1,000.00
Recibo teléfono Telmex = $1,750.00
Perifoneo con espectaculares = $9,775.00
Perifoneo Don Félix = $4,945.00
Perifoneo Don Félix = $3,910.00
Amplificador = $2,200.00
Calcamonias = $350.00
6 pendones (Juárez, Villa y Zapata = $600.00
Renta silla = $600.00
Boletos a Torreón reunión Convergencia = $600.00
Vasos, platos, bolsas para el café, azúcar
Crema = $450.00
Pinturas, aerosol, brochas, rodillos = $2,505.00
Papelería, hojas de máquina, engrapadora
Cajas grapas, cintas, tijera, agenda, plumones,
Cartulina para esténcil, exactos = $1,930.00
Comida brigadistas, lonches, tacos etc = $2,500.00
Renta casa Movimiento (solo una parte) = $2,100.00
Recibo de luz (solo un mes) = $1,085.00
Gastos del día de la elección = $1,850.00
TOTAL $122,200.00
¡¡¡Menos del sueldo de 2 meses de un diputado local!!!! Cuanto gastarían el pri,
pan, verde, alianza.....que digan!!!!
Cabe mencionar en este punto que nadie del Movimiento recibió un cinco (mas bien aportó) y vaya que si se trabajó!!!!
5.-Salir de esta etapa mas fortalecidos como grupo. Con la dignidad que entramos, salimos.
.
TODO LO LOGRAMOS!!! (Bueno, no logramos comprar un sonido, no nos alcanzó)
Viva México!!!
Viva Andrés Manuel López Obrador!!!
Viva el Movimiento Ciudadano!!!
…….y seguimos
En Saltillo El Movimiento Ciudadano en Defensa de La Soberanía Nacional, del Petróleo y La Economía Popular que a nivel nacional encabeza nuestro Presidente Legitimo Andrés Manuel López Obrador, nos sentimos orgullosos de haber logrado lo que nos propusimos, desde un inicio, cuando nos atrevimos a participar con una candidatura en alianza con el Partido del Trabajo (PT) y Convergencia.
Cuales fueron las metas que nos propusimos y logramos:
1.- Una estructura electoral, junto con el Movimiento el PT logró, lo que nunca, un 3er lugar en casillas representadas.
2.- Que el PT y Convergencia no perdieran su registro, pues era lo que buscaba el
prian, fecal y & inclusive los “los chuchos”, desaparecer estos partidos que han sido congruentes con el Movimiento y han seguido apoyando a AMLO.
3.-Dar a conocer el Movimiento y despertar consciencias, mas de 1700 personas votaron por nosotros, las cuales no recibieron despensas, dinero etc, que no tuvieron miedo, fueron votos conscientes.
4.-Que el dinero que recibiéramos de parte de los partidos para la campaña, se invirtiera debidamente y con trasparencia y hacerlo público pues siempre nos ha quedado claro que ese dinero ni es del ife ni de los partidos ni de los candidatos, es de la ciudadanía.
Es por eso que en este punto hago un alto para dar a conocer como invertimos el dinero que recibimos del PT de acuerdo a la comprobación de gastos con factura que les íbamos presentando.
Del dinero que Convergencia recibió, al menos en este distrito, no vimos un cinco, su estructura electoral y campaña la “trabajo” por su cuenta resultado: 9 representantes de casilla cuando siempre alardearon que tenían 600 registrados ante el ife. Esta gente jamás entendió lo que estaba en juego y antepuso lo personal contra un Proyecto Alternativo de Nación.
Inversión que se hizo durante los 2 meses que duro la campaña:
A 18 brigadistas que se fueron integrando
y que no tenían empleo = $23,000.00
Refrescos Pascual (boing) Cooperativa de
obreros mexicanos = $11,500.00
Sras. Ejido de Jalpa 500 botellitas de
Gel desinfectante para manos = $5,000.00
100 bolsas de café apoyando la
Economía Solidaria y el Comercio Justo = $4,000.00
100 camisetas = $3,000.00
Pinta bardas = $27,600.00
Renta bardas = $5,000.00
Renta copiadora = $2,200.00
Recarga toner copiadora = $230.00
Gasolina = $3,600.00
Renta sonido (evento el Mirador) = $1,000.00
Foto estudio =$2,000.00
Tarjetas celular (Slim siempre gana) = $1,000.00
Recibo teléfono Telmex = $1,750.00
Perifoneo con espectaculares = $9,775.00
Perifoneo Don Félix = $4,945.00
Perifoneo Don Félix = $3,910.00
Amplificador = $2,200.00
Calcamonias = $350.00
6 pendones (Juárez, Villa y Zapata = $600.00
Renta silla = $600.00
Boletos a Torreón reunión Convergencia = $600.00
Vasos, platos, bolsas para el café, azúcar
Crema = $450.00
Pinturas, aerosol, brochas, rodillos = $2,505.00
Papelería, hojas de máquina, engrapadora
Cajas grapas, cintas, tijera, agenda, plumones,
Cartulina para esténcil, exactos = $1,930.00
Comida brigadistas, lonches, tacos etc = $2,500.00
Renta casa Movimiento (solo una parte) = $2,100.00
Recibo de luz (solo un mes) = $1,085.00
Gastos del día de la elección = $1,850.00
TOTAL $122,200.00
¡¡¡Menos del sueldo de 2 meses de un diputado local!!!! Cuanto gastarían el pri,
pan, verde, alianza.....que digan!!!!
Cabe mencionar en este punto que nadie del Movimiento recibió un cinco (mas bien aportó) y vaya que si se trabajó!!!!
5.-Salir de esta etapa mas fortalecidos como grupo. Con la dignidad que entramos, salimos.
.
TODO LO LOGRAMOS!!! (Bueno, no logramos comprar un sonido, no nos alcanzó)
Viva México!!!
Viva Andrés Manuel López Obrador!!!
Viva el Movimiento Ciudadano!!!
…….y seguimos
martes, 7 de julio de 2009
Ciudad Perdida
Las lecciones de Iztapalapa
Magistrados electorales sin salidas de emergencia
Miguel Ángel Velázquez
L
os alcances del triunfo que impuso la gente en Iztapalapa aún no se pueden medir en toda su amplitud, pero la lección está a la vista de todos. Perdió el PRD, sí, pero por la vía de los hechos declaró al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación incompetente, falaz, maniobrero e injusto. Por tanto, sus miembros deben renunciar.
Es muy grave lo que pasó en ese organismo. Su fallo –que en una decisión a todas luces tramposa dejó fuera de la contienda a Clara Brugada, quien debió ser respaldada por la población– fue revocado con el voto, con los votos que ellos, los magistrados del tribunal, anularon para tratar de ganarse favores de la alianza de Nueva Izquierda y el Partido Acción Nacional, es decir, con Felipe Calderón, que confiaba en el triunfo mediante la descalificación.
Para los miembros del tribunal no puede haber mañana. El precedente que deja esta elección advierte que los juicios de este organismo no son confiables, y lo peor, no protegen la voluntad popular, más bien parecen obedecer a intereses donde el voto no importa. Por eso deben renunciar.
Por lo que hace a la dirigencia del PRD, también impuesta por el tribunal, se hace patente la falla del fallo del organismo judicial. La caída perredista es, no obstante el apoyo de televisoras y comentaristas hacia Jesús Ortega, estruendosa. Los afanes de todos ellos por apuntalar a una dirigencia sin el respaldo de su militancia no podían desembocar más que en una catástrofe como la que hoy recibe la traición que hizo triunfar el mismo tribunal. Por eso los magistrados deben renunciar.
Ya no hay salida de emergencia. Desde la fuerza de los hechos se tiene que encarar la derrota del tribunal y su criatura –el PRD chuchista–, y el triunfo, que no milagro, de López Obrador. Así es la realidad, se diga lo que se diga. Las pruebas están allí, quien no quiera entenderlo se hará acreedor a la sentencia de Santayana: "quien no recuerde el pasado está condenado a repetirlo".
En fin, la elección de ayer fue una bocanada de aire fresco para quienes militan en el movimiento que encabeza López Obrador. Ahora tienen por cierto que es posible que desde las bases se derroten las malas decisiones de los jueces electorales, y eso se convierte en un sí se puede que dibuja nuevos horizontes para esa izquierda.
Iztapalapa abre, si es que se la sigue considerando como el laboratorio de la justicia electoral del país, una oportunidad que debe aprovecharse. La derrota del PRD anexado al poder y de espaldas a su militancia tiene como respuesta el resultado de los comicios. El triunfo del PT es la otra historia.
Una historia que deberá analizarse a la luz de la decisión de la gente y la convocatoria de López Obrador. Si se quiere entender algo más en este episodio y se pretende confundir al elector con argumentos sacados de la angustia del perdedor, la historia de la derrota volverá a repetirse, así que más vale no dejarse marear. La línea ya está marcada y no hace falta más que seguirla sin titubeos ni desviaciones. ¡Que así sea!
De pasadita
Dice uno de los fieles a Nueva Izquierda, con mucho de cinismo, que en esto de las elecciones no se trata de ganar en las urnas, sino de ganarse a los magistrados de los tribunales. ¡Qué fácil!, ¿no?
ciudadperdida_2000@yahoo.com.mx • ciudadangel@hotmail.com
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Las lecciones de Iztapalapa
Magistrados electorales sin salidas de emergencia
Miguel Ángel Velázquez
L
os alcances del triunfo que impuso la gente en Iztapalapa aún no se pueden medir en toda su amplitud, pero la lección está a la vista de todos. Perdió el PRD, sí, pero por la vía de los hechos declaró al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación incompetente, falaz, maniobrero e injusto. Por tanto, sus miembros deben renunciar.
Es muy grave lo que pasó en ese organismo. Su fallo –que en una decisión a todas luces tramposa dejó fuera de la contienda a Clara Brugada, quien debió ser respaldada por la población– fue revocado con el voto, con los votos que ellos, los magistrados del tribunal, anularon para tratar de ganarse favores de la alianza de Nueva Izquierda y el Partido Acción Nacional, es decir, con Felipe Calderón, que confiaba en el triunfo mediante la descalificación.
Para los miembros del tribunal no puede haber mañana. El precedente que deja esta elección advierte que los juicios de este organismo no son confiables, y lo peor, no protegen la voluntad popular, más bien parecen obedecer a intereses donde el voto no importa. Por eso deben renunciar.
Por lo que hace a la dirigencia del PRD, también impuesta por el tribunal, se hace patente la falla del fallo del organismo judicial. La caída perredista es, no obstante el apoyo de televisoras y comentaristas hacia Jesús Ortega, estruendosa. Los afanes de todos ellos por apuntalar a una dirigencia sin el respaldo de su militancia no podían desembocar más que en una catástrofe como la que hoy recibe la traición que hizo triunfar el mismo tribunal. Por eso los magistrados deben renunciar.
Ya no hay salida de emergencia. Desde la fuerza de los hechos se tiene que encarar la derrota del tribunal y su criatura –el PRD chuchista–, y el triunfo, que no milagro, de López Obrador. Así es la realidad, se diga lo que se diga. Las pruebas están allí, quien no quiera entenderlo se hará acreedor a la sentencia de Santayana: "quien no recuerde el pasado está condenado a repetirlo".
En fin, la elección de ayer fue una bocanada de aire fresco para quienes militan en el movimiento que encabeza López Obrador. Ahora tienen por cierto que es posible que desde las bases se derroten las malas decisiones de los jueces electorales, y eso se convierte en un sí se puede que dibuja nuevos horizontes para esa izquierda.
Iztapalapa abre, si es que se la sigue considerando como el laboratorio de la justicia electoral del país, una oportunidad que debe aprovecharse. La derrota del PRD anexado al poder y de espaldas a su militancia tiene como respuesta el resultado de los comicios. El triunfo del PT es la otra historia.
Una historia que deberá analizarse a la luz de la decisión de la gente y la convocatoria de López Obrador. Si se quiere entender algo más en este episodio y se pretende confundir al elector con argumentos sacados de la angustia del perdedor, la historia de la derrota volverá a repetirse, así que más vale no dejarse marear. La línea ya está marcada y no hace falta más que seguirla sin titubeos ni desviaciones. ¡Que así sea!
De pasadita
Dice uno de los fieles a Nueva Izquierda, con mucho de cinismo, que en esto de las elecciones no se trata de ganar en las urnas, sino de ganarse a los magistrados de los tribunales. ¡Qué fácil!, ¿no?
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