Suspiros reformistas
Doce años no son nada
Las erres de Manlio
Julio Hernández López
ÚLTIMA SESIÓN DEL AÑO.Una de las votaciones del pleno de la Cámara de Diputados, donde ayer se nombró auditor superior de la Federación a Juan Manuel PortalFoto José Antonio López
Los ánimos reformistas de Felipe Calderón constituyen un pálido intento de reacción frente a una realidad política adversa que cada día se le escapa más de las manos. El panista michoacano va consolidándose como un olímpico especialista en proponer lo que no puede cumplir o lo que acabará siendo reformulado por otras fuerzas, las que realmente deciden. Ayer dio un depurado ejemplo de esa vocación por lo fallido, al presentar muy de mañana una suerte de decálogo de intenciones de remozamiento político que unas horas después eran menospreciadas por los principales personajes del entramado legislativo al que FC no había concertado o comprometido (al mejor estilo del desbocado Fox, quien solía anunciar prematuramente lo que así echaba a perder por falta de amarres).
De entre los suspiros felipistas destaca el homenaje encendido al espíritu revolucionario a unos días de que comience el año de su centenario: Sí relección, ha planteado el neoporfirista que navegará tres años más en su Ipiranga dosificado. Hasta 12 años consecutivos podrían quedarse en sus cargos los legisladores y una vertiente del Poder Ejecutivo, la de los presidentes municipales que serían una especie de avanzadilla de ensueños de conservación del poder que podrían alcanzar niveles superiores. Los gobernadores y, desde luego, el ocupante actual de Los Pinos, podrían analizar con cuidado el desenvolvimiento de las exploraciones releccionistas, por si llegado el momento algo sobre el tema se antoja. Queda claro que la idea es consolidar y dar continuidad caciquil a una clase política largamente acusada de corrupta e ineficaz pero a la que ahora se amplían sus posibilidades de permanencia en el poder, gracias a los malabarismos intelectuales de la “rendición de cuentas” y el “castigo” o “premio” cívico a los políticos de este México súbitamente convertido en paraíso de la democracia.
El resto de la cartilla reformista calderónica pretende acotar espacios del Poder Legislativo e incluso aguijonear su ritmo de trabajo, imponiendo las iniciativas preferentes mediante las cuales los dominantes de las cámaras podrían aprobar iniciativas polémicas de Felipe mediante la artimaña de crear y fomentar condiciones de protesta que impidan dictaminar esas propuestas. Así serían aprobadas por omisión, sin costo político explícito para los aliados.
El paquete de modificaciones deseadas por FC lleva accesorios llamativos. En especial las candidaturas ciudadanas que mueven a simplón entusiasmo a quienes creen que con ellas se pueden resolver los problemas estructurales políticos. Ya estarán, por ejemplo, el Doctor Simi y sus clones estatales listos para asaltar el poder genéricamente, o los narcoindependientes. En este punto, como en el de la relección, lo que se deja de lado es el origen que impulsa a pretender reformas. Todo este rediseño tiene como referente el fraude electoral de 2006 y pretende, a juicio de este tecleador, crear ilusiones ópticas y procesales que permitan renovadas tretas de adulteración en 2012. Por ello es que la “reforma” pretende ser aprobada por los mismos beneficiarios de ese fraude, tanto el calderonismo que elude el punto clave que es la revocación de mandato, como el priísmo senatorial que ha hecho rehén al políticamente empobrecido Felipe al grado de hacerle aparecer como torpe e insuficiente plagiario de la doctrina de las ocho erres que desde mucho atrás ha propuesto Manlio Fabio Beltrones.
El debate sobre estos puntos ayuda también al felipismo a encaminar la atención pública hacia zonas distantes de la desgracia cotidiana. Centrar la discusión en el número de integrantes de las cámaras o en el porcentaje mínimo para crear nuevos partidos, hace que parezcan menos vivos los temas de la crisis económica y la inflación en puerta, del negocio de la fibra óptica y el sabadazo contra el SME, de la perversión de espacios públicos importantes como, ayer, con la Auditoría Superior de la Federación que fue entregada al priísmo-salinismo para que solape amigos y chantajee a adversarios. El ruido reformista se da mientras Carstens es confirmado como secretario de gabinete a cargo del Banco de México y mientras estallan granadas en Morelia, una de ellas a 200 metros de la residencia oficial que habita Leonel Godoy. Reforma, que ¿algo queda?
Astillas
Don Horacio García Fernández dice que esta columna “nos hace pensar, fundamenta opiniones, contribuye a que no perdamos de vista lo verdaderamente importante en los aconteceres nacionales” y critica comentarios, como los de un profesor de la Universidad Panamericana: “Son personas que siguen jugando inocente o malévolamente, según el caso, con la idea de que la justicia en un escritor, sea o no periodista, consiste en ‘equilibrar’ en una imaginada balanza a tirios con troyanos. Aún no descubren que hay personas y acciones que son absoluta y totalmente desequilibradas, como lo son las que casi diariamente cometen en México quienes han jurado actuar de otra manera al llegar al poder. El asunto se hace gravísimo, desde mi punto de vista, cuando el que habla como le habló a usted –ese ‘jurista’ de la Universidad Panamericana– es una persona que influye o puede influir en jóvenes desde su posición de indocente, que no de maestro”. El lector García Fernández fue Premio Nacional de Divulgación de la Ciencia y la Técnica 1996...
Leopoldo Ferreiro Morlet, desde la UAEM, critica el “inconsistente” marco teórico del que se vale este tecleador. Se habló aquí ayer de clases medias, pero, pregunta, “¿cuáles son tus criterios de diferenciación social? Eso de las clases medias hace muchas décadas que quedó demostrado que se trata de una figura ideológica para evitar definirse en los términos de las clases fundamentales del capitalismo. Si no aclaras el criterio sociológico que te permite identificar a unas ‘clases medias’ (incluso pretendes que son varias), contribuyes a la cultura de la confusión y el oportunismo que se supone combates diariamente con tu tecleo agudo y crítico”...
Y, mientras aumenta el costo de la ilegal tenencia, ¡hasta mañana, en esta columna con esferitas!
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx
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miércoles, 16 de diciembre de 2009
martes, 13 de octubre de 2009
Astillero
Apertura y alianza
Electricistas y estudiantes
Electricistas y estudiantes
Sin protagonismos
Apagones explicables
Apagones explicables
Julio Hernández López
Ayer hubo una nueva centralidad en el movimiento lopezobradorista. La figura proveniente de un proceso electoral fundacional cedió paso interino, táctico, a la fuerza y el valor de un movimiento sindical clave. A los coros, consignas y pancartas que de lo comicial pasaron a lo petrolero en el pasado reciente, pero siempre manteniendo su código interno, se sumaron ayer contingentes, proclamas y líderes que aun cuando hubiesen tenido afinidades y confluencias circunstanciales nunca habían transitado juntos en un pacto explícito.
López Obrador manejó cuidadosamente el curso de la integración provisional, ten
tativa, al grado de dejarle al dirigente Martín Esparza el lugar oratorio de honor, el último de la tanda, que hasta ahora siempre había correspondido a la figura máxima de la resistencia pacífica. No fue el ex candidato, y ahora precandidato, el que absorbió el capital sindical; más bien, sumó los activos de tres años a la bolsa de la lucha laboral que será complicada y de largo alcance, colocándose lo electoral y partidista en tono menor, imposible erradicarlo a voluntad, pero sí posible no darle rangos de rectoría, dejando todo en los mandos de los trabajadores electricistas y decidiendo acompañar a los trabajadores en las batallas por venir, hasta donde ellos decidan. Dato importante será la concurrencia a la marcha del próximo jueves en los términos que anunció el tabasqueño, sin protagonismos y, de preferencia, sin ir a la vanguardia.El giro es difícil, pero de él depende la capacidad del lopezobradorismo para expandirse, para sumar sectores distintos a los que hasta ahora han formado su heroica base inamovible. No sólo llegaron grupos sindicales como nunca antes, sino también estudiantes, organizados y en lo individual, a quienes los propósitos calderonistas de recorte presupuestal a las universidades públicas van despertando o fortaleciendo el ánimo de participación política. Es evidente que la campaña fascistoide contra el SME habrá de cebarse en la alianza del movimiento electricista con el encabezado por López Obrador, pero los cinco puntos acordados ayer públicamente dejan claros los alcances y los propósitos de ésta, la primera exploración seria del movimiento cívico de las posibilidades de entendimiento con, en este caso, un segmento en lucha que tiene sus propias reglas, ritmos e intereses gremiales, pero que bien puede acompasarse con otras expresiones similares.
Martín Esparza habló firme y claro, haciendo sentir por primera vez el breve desplazamiento, tal vez no buscado, pero inevitable, de quien hasta ahora ha sido la figura principal. No sólo fue el lugar de honor que AMLO le cedió, sino la presencia de un contingente numeroso de trabajadores que sin duda tiene lealtades personales con su dirigente y, a partir de ello, el sello independiente, no subordinado, del hombre que al micrófono soltó datos de algunos de quienes se rasgan las vestiduras de la productividad mientras no pagan lo que consumen: la Torre Mayor, hoteles de la Zona Rosa y Polanco, los periódicos Reforma y unomasuno y la mismísima Presidencia de la República (desde el principio, colgada de la legitimidad mediante un diablito: es decir, Totalmente Pirata).
Andrés Manuel López Obrador encabezó la asamblea informativa del Movimiento nacional en defensa de la economía popular, a las afueras del Palacio Legislativo de San Lázaro
En el otro flanco, el del oficialismo guerrero, el pescador Carstens, acompañado del negociante Javierdugo Lozano (metido en el asunto de las consultorías privadas en materia de telecomunicaciones, según reveló Esparza; comercialmente interesado, pues, en asignaciones de fibra óptica), sigue lanzando anzuelos de fantasía para ver si los electricistas caen rápido en el cobro de sus indemnizaciones con bono que da fe del chantaje gubernamental: coopela filmando lápido la indemnización o cuello a esos bonos. Aterra ver que el calderonismo sólo está haciendo operación represiva, no política: no hay puentes, contactos, arreglos ni planes compartidos con sus aliados y beneficiados. Sólo el golpeteo mediático descarado, el endurecimiento institucional (sí puede haber diálogo, pero no daremos marcha atrás, dice Bucareli Yabadabadoo... ¡oh, ya se volvió a meter el tecleador en camisa de once balas: ¿no es otro de los gritos picapedreros el de ¡ya cállate, enano! al referirse a Felipablo, es decir, al Pablo feliz?), la amenaza y el garrote en lo alto.
En varios lugares, mientras tanto, se producen los explicables problemas técnicos que dejan segmentos poblacionales extensos sin energía eléctrica. No se necesita ningún compló de luces y aparatos prendidos al mismo tiempo: en la medida que fue abrupta, descontonera, sin planeación profesional, la sustitución de la plantilla conocedora de los entretelones de Luz y Fuerza del Centro, hoy se viven los consiguientes errores que sufre hasta un acomodador de autos al pasar de un modelo a otro. Felipe ha jugado con fuego y no puede culpar a nadie de los incendios o apagones tecnológicos que provoque.
Respecto al proyecto presupuestal presentado por el lopezobradorismo, habrá de iniciar su recorrido sabidamente testimonial en medio de un prianismo legislativo cuyos acuerdos tienen viabilidad numérica. Sentido político, no prescriptivo, será también el de la propuesta al congreso para que cree una comisión investigadora de pillerías eléctricas. Comisionados en firme, en cambio, fueron Claudia Sheinbaum, Ricardo Ruiz, Berta Luján y Jesús Martín del Campo para fungir como enlace del lopezobradorismo con el SME. Y un detalle que no debe desdeñarse: Gerardo Fernández Noroña recibió un aplauso fuerte de los reunidos a las afueras de San Lázaro, en un proceso de crecimiento político de quien ha sido sometido a un grosero proceso de escarnio y difamación, pero que ha escenificado episodios de valentía e inteligencia que le son reconocidos por sus compañeros.
Y, mientras ha sido reducida la lista de aspirantes a presidir el presupuesto de la CNDH, de 39 a 26, ¡Hasta mañana, en esta columna que refuerza sus sistemas de seguridad para tratar de que no le alcancen algunos apagones intermitentes del entendimiento!
Fax: 5605-2099 •
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